A bote pronto

A Héctor Bellerín le seguimos viendo de «gunner»

La Ligue 1 ya se estrenó la semana pasada, y va por la segunda jornada donde ya se registra la nueva victoria del Olympique de Lyon, esta vez ante el Rennes y que, con la cosechada en el inicio frente al Estrasburgo, le da el pleno. Destacan los tres goles que ya suma el catalán de origen dominicano y ex madridista, Mariano Díaz, conocido por su nombre de pila.

El campeonato francés cobra un especial interés por la inyección de petrodólares invertidos por Nasser Al-Khelaïfi, presidente del P.S.G. que le hace claro favorito en las competiciones domésticas y un serio aspirante a la Champions League. El fichaje de Neymar, que ya está disponible para debutar este domingo, si lo considera Unai Emery, como avanzamos ayer en esta misma columa de A Bote Pronto, será un suma y sigue.

Está casi asegurado el fichaje del jugador del AS Mónaco, Kylian Mbappé. Ello supone una inversión conjunta estratosférica, del orden de los cuatrocientos millones de euros que rompe el mercado, deja en entredicho el fair play financiero y debe obligar a las autoridades europeas a dictar medidas reguladoras para la igualdad reglamentaria entre competidores.

No es de recibo que en España, Italia y Portugal los futbolistas puedan resolver su futuro desvinculándose unilateralemne de su club, pagando una cláusula de rescisión pactada en la formalización del contrato. No ocurre así en la Ligue 1, ni en la Budesliga ni tampoco en La Premier.

A lo más, en el fútbol inglés está la figura del «transfer request», mediante la cual el futbolista hace público su deseo de marchar, sin que ello implique una obligatoriedad vinculante para el Club. Es verdad que en estos casos extremos, la Entidad prefiere rescindir el contrato porque duda del compromiso deportivo de su jugador. De ello, el Real Madrid se ha beneficiado en tres ocasiones, con los fichajes de Xabi Alonso del Liverpool y Luka Modric  y Gareth Bale del Tottenham

Este fin de semana, dio el pistoletazo de salida el mejor campeonato del mundo del fútbol que no es otro que La Premier. Dan cuenta de ello sus números incontestables. Sus gradas repletas de aficionados, el «fair play» sobre el césped y su multimillonaria audiencia televisiva.

Los favoritos de La Premier son el actual campeón, el Chelsea de Antonio Conte, el Manchester United de Jose Mourinho y el Manchester City de Pep Guardiola. A ellos se suman dos equipos londinenses más, el Arsenal de Arsène Wenger y el Tottenham de Mauricio Pochettino y completa el sexteto el Liverpool de Jürgen Klopp.

Para abrir boca, el partido avanzado de la inauguración fue un apasionante Arsenal- Leicester City, celebrado en el Emirates Stadium de Londres. El resultado final de cuatro a tres favorables a los gunners dan cuenta de lo trepidante del partido y más teniendo en cuenta las alternativas en el marcador que le llevó a los locales a la heroica final con el remonte del resultado.

Entre los protagonistas  más familiares estaba sobre el campo Héctor Bellerín, que sigue de baluarte del Arsenal, que no consintió su transferencia al FC Barcelona. El catalán estuvo activo y diligente, suyo fue el carril derecho y un rato el izquierdo, cuando en razón de los cambios le cambiaron de banda. Por calidad contrastada, hubiera sido un buen refuerzo para el FC Barcelona que tuvo que conformarse con el portugués Semedo que suscita demasiadas dudas y escasa expectación.

La pasada temporada la audiencia televisiva en España de La Premier sufrió un incremento espectacular y ello quizá propiciado por el duelo de banquillos en Manchester entre Guardiola y Mourinho que era continuadores de los producidos en Laliga cuando entrenaban al FC Barcelona y al Real Madrid, respectivamente. Ambos cuadros de la ciudad fabril se deshincharon antes de tiempo y quedaron descolgados de la lucha por el título. No parece que se vaya a repetir por la experiencia acumulada y los refuerzos millonarios que han mejorado ambas plantillas, lo que les otroga un plus de fiabilidad.

Ya pasó el curso anterior, y se repetirá con más frecuencia y contundencia de números, que la audiencia en España de muchos partidos de La Premier supere a otros tantos partidos de Laliga española, donde no estén Barça, Madrid y Athletic o donde no se enfrenten duelos históricos entre otros equipos punteros.

Y es que La Premier ya nos resulta familiar, porque más de treinta futbolistas españoles la juegan, además de otros muchos jugadores que han pasado por laLiga. La globalización del fútbol es un hecho irreversible. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper