A bote pronto

Neymar se deja querer

En la esfera deportiva y en plena canícula, las emociones no vienen proyectadas por la gran estrella solar, sino que surgen en nuestro pequeño mundo del sur de Europa del modesto planeta con nombres propios: Neymar, Morata , Blesa y Villar

La jornada de ayer tuvo un sobresalto tempranero y gracias a la fluidez de los nuevos medios, la noticia corrió como un reguero de pólvora, en metáfora que va como anillo al dedo, al referirnos al triste protagonista de la noticia. No otro que Miguel Blesa que, según las primeras pesquisas de la Guardia Civil, se quitó de en medio al dispararse un rifle de los que utilizaba para matar grandes mamíferos en sus cacerías, precisamente en el marco de otra jornada de caza con amigos.

Blesa pasó por la cárcel por dos veces y tenía varios frentes judiciales abiertos que hacían pronosticar su probable regreso entre barrotes. Gran amigo del ex presidente Jose Maria Aznar, que le alzó al cargo de presidente de la antigua Caja Madrid sin haber acreditado experiencia financiera alguna. Esta caja de ahorros, ahora bajo la marca de Bankia, ha tenido que ser rescatada con el dinero de todos los españoles y el Estado es accionista mayor.

Blesa, fue pieza fundamental en el fichaje de Luis Figo por el Real Madrid de la mano del común amigo Florentino Pérez. Un préstamo de diez mil millones de pesetas de la época fue concedido al Real Madrid a través de un préstamo a una sociedad abierta para la ocasión y sin ningún registro de actividades anterior.

Toda esta información la destapó en su fecha el periodista José María García, auténtico azote de Florentino Pérez al que siempre cantó las verdades del barquero y que, por ello, se ha visto perjudicado en sus intereses profesionales, al utilizar el empresario, al que los españoles a través del recibo del gas le pagamos una inversión suya fallida por real decreto, todos  todos los medios y tentáculos al alcance.

En esa España tenebrosa, el sempiterno Ángel María  Villar ha dormido su segunda noche en las dependencias de la Guardia Civil en calidad de detenido. Lo explicamos en nuestro A Bote Pronto de ayer y pocas cosas se pueden añadir, en espera que se desarrolle esa «operación Soule», tal cual ha sido bautizada.

El sorteo del calendario de la liga apremiaba y solo tendrá un aplazamiento de veinticuatro horas, pues se llevará a cabo este viernes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas en Madrid.

Con el presidente Villar y el vicepresidente  Juan Padrón detenidos, la Federación Española de Fútbol requiere de una profunda renovación que vaya más allá de nombres. Están en la misma situaión de privación de libertad, Gorka Villar, que fuera director general de la Conmebol y el secretario de Padrón en la Federación tinerfeña, Hernández Baussou.

Bajando a los principales protagonistas del balón que son los futbolistas, sigue la agitación de los mercados y, a los rumores inducidos, les siguen algunas noticias confirmadas.

Entre las confirmaciones está el fichaje del delantero reserva del Real Madrid, Álvaro Morata al Chelsea londinente por la elevadísima cifra de 80 millones de euros, lo cual representa un  nuevo techo en el fútbol español. Hasta la fecha, el récord tenía el mismo color blanco por la transferencia de Ángel Di Maria  al P.S.G. cifrado en 75 millones de euros.

Desde luego hay que felicitar, sin ambages, al Real Madrid, que consigue inflacionar, a su beneficio, el mercado, transfiriendo su capital humano ordinario a precios extraordinarios, improbables para otros equipos. A ojos de los observadores, la tasación del delantero está, por elevación, a años luz de su rendimiento deportivo hasta ahora ofrecido. Por ello, se entiende que los técnicos lo que valoran es la capacidad de crecimiento, el recorrido alcista propio y atribuible al mercado bursátil.

Álvaro Morata (Madrid, 23 octubre 1992) despuntó una temporada en  la Juventus entrenada por Antonio Conte, el mismo que ahora lo recupera para los «blues». Gerard Deulofeu, ha hecho lo propio en media temporada, también en el calcio, alineado con el AC Milan, pero su cotización (cláusula de rescisión actual en el FC Barcelona) solo es de veinte millones de euros. ¿Quiere ello decir que el canterano madridista es cuatro veces mejor que el canterano catalán? Lo que parece es que fallan los números. Si la comparativa se establece con Sandro Ramírez, el resultado es espectacular: 80 a 0.

Y nos queda el asunto Neymar, del que nos tememos queden varias recapitulaciones. El brasileño ha cumplido su cuarto curso como blaugrana y los rumores sobre el interés del P.S.G, en su contratación vuelven a dispararse. No importa que haya renovado esta temporada y su cláusula de rescisión ascienda a doscientos veintidós millones de euros, pues para el presidente del cuadro parisino, Nasser Al-Khelaïfi, el monto económico no es un obstáculo.

En tanto que los representantes del equipo catalán, Bartomeu, Mestre  y Robert Fernández, se afanan en asegurar el futuro blaugrana de Neymar, el futbolista y su padre no hacen declaraciones y esquivan  los diferentes micrófonos que los reporteros les acercaron a sus labios en su frenética actividad de ayer con jornada marítima a las Illes Balears.

Un adagio señala que «quien calla, otorga». Bueno sería, que los Neymar hicieran unas declaraciones tranquilizadoras para la afición, como han efectuado en anteriores oportunidades. Ello nos lleva a pensar, que la operación de cambio de camiseta, destapada por el diario Sport, es una posibilidad plausible, «cuando el río suena, agua lleva».

Es probable que el presidente Nasser Al-Khelaïfi esté pagando al FC Barcelona con la misma moneda, por su intromisión para fichar a Marco Verratti, jugador con contrato en vigor. La ventaja parisina es que la claúsulas de rescisión  no rezan en el fútbol francés, lo cual le da una situación de ventaja. Las autoridades europeas deberían velar por la igualdad de trato.

El FC Barcelona, a lo largo de su centenaria historia ha recibido dos inyecciones de dinero importante por las tranferencias de dos jugadores. La primera data de 1961 que percibió del Inter de MIlán veinticinco millones de pesetas por el traspaso del futbolista Luis Suárez Miramontes, récord de la época. El FC Barcelona empleó ese importante capital en varios futbolistas y solo destacó el recordado Chus Pereda.

En julio del año 2000, en contra de su voluntad, el Barça perdió a Luis Figo, engatusado por el talonario de Florentino Pérez y percibió a cambio diez mil millones de pesetas en que estaba cifrada su cláusula de rescisión. La directiva de Joan Gaspart dilapidó tan importante inyección económica con fichajes nefastos y estrafalarios. Entre ellos, Overmars y Petit. 

Llegado el caso, en esta tercera oportunidad, podría emplearse el caudal monetario en financiar una tercera parte de las macro obras del Camp Nou y siempre se le podría bautizar un espacio con el nombre de Neymar. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper