A bote pronto

Coutinho en las horas decisivas

Estamos ya apurando las últimas horas del mercado de verano y en esa ventanilla aún entreabierta deben colarse varias operaciones de entrada y salida de futbolistas blaugranas.

Robert Fernández publicitó el compromiso en la presentación de Ousmane Dembélé al afirmar que se incorporarán uno o a lo mejor dos futbolistas. De otro lado, las salidas están cantadas por excedencia de cupo y por necesidad de nutrir una tesorería cuya inyección económica excepcional por la venta de Neymar de 222 millones de euros va durar menos que un caramelo en la puerta de un colegio.

La afirmación de buena voluntad de Josep Maria Bartomeu de dedicar una parte de ese capital a patrimonio, se desmontó a las primeras de cambio cuando se advirtió la nueva burbuja creada en el horizonte de precios que había conllevado el trasvase de Neymar.

El mercatto alcanza cifras prohibitivas, y son muchas las voces sensatas que claman por hacer un receso y afrontar este cuatrimestre con lo puesto, que sigue siendo mucho. En enero puede pinchar el globo y que el fútbol copie las rebajas del textil. Esta inflación está sobrevenida y tiene visos de puntual, por lo que sufrirá una profunda corrección, apuntan algunos.

El Barça está dispuesto a llegar a pagar al Liverpool 160 millones de euros, incluidas variables, por la ficha de Coutinho. Es una cantidad desorbitada en sí misma, pero que resiste una comparativa en la fijación de precios actualizados para otras transacciones que se han llevado a término este verano loco. Es solo el precio de «dos Moratas».

La impresión es que en esta partida de naipes, se van enseñando las cartas en la medida que los clubes juegan sus bazas y destapan intenciones. Las negociaciones Barça-Liverpool están en un punto de no retorno y la táctica inglesa está dando sus frutos al elevar el precio de la transacción sin que lo catalanes hayan declinado sus intenciones, más allá de un ligero pestañeo.

Por otro lado, el Club barcelonista hace tiempo que llegó a un acuerdo contractual con el futbolista, el cual ha puesto todos los medios a su alcance para que fructifique la operación y que se concreta con el advenimiento de unos problemas físicos que le aleja de los entrenamientos con el equipo «red», pero no así de su selección. También, por la petición formal del «request fransfer», que no es vinculante pero sí premonitorio.

Apostamos, pues, que va a llegar Coutinho, un jugador que muy joven  ya vivió unos meses en Barcelona, enrolado en el RCD Espanyol en calidad de cedido por el AC Milan. Se trata de un futbolista de primer nivel, de rendimiento inmediato y de titularidad indiscutible y que está llamado a suplir a Andres Iniesta como director de juego, aunqeu este curso puedan compatibilizar roles.

Este vaivén de jugadores está dejando a un segundo término informativo el fútbol de selecciones. Este sábado se pondrá en juego el primer puesto del Grupo G, que dirimen España e Italia, empatadas a dieciséis puntos y a falta de cuatro jornadas para cerrar la fase de clasificación para el Mundial de Rusia  2018. Las novedades las marcan el regreso de David Villa, recibido como hijo pródigo, y el espaldarazo de Marco Asensio, al que la prensa madrileña ya ha hecho titular antes que lo decida Julen Lopetegui. Nada nuevo, por otra parte. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper