A bote pronto

España se homenajea ante Liechtenstein

En esta primera convocatoria de la “era Lopetegui” se daba la paradoja que el partido más importante era contra la débil Liechtenstein, pequeño país que cuenta solo con 37000 habitantes, casi todos en el entorno de su capital Vaduz.

En el amistoso inaugural frente a Bélgica, España recobró viejas sensaciones y recuperó vibraciones y pegada. El nuevo técnico dibujó su alineación en un orden táctico similar a la etapa exitosa.

Frente a Liechtenstein, Lopetegui se reafirmó en sus hombres con solo dos cambios: el lateral derecho y el delantero centro. Las incorporaciones de banquillo había que dosificarlas, habida cuenta que se trataba de un partido oficial en un grupo en el que está Italia y donde solo se clasifican directamente los primeros de grupo. En esa tesitura, la diferencia de goles es importante y España debía aplicarse al empeño goleador.

León volvió a acoger a la selección, después de que hace un año estirado, se celebrará en el mismo escenario del “Reino de León” un partido amistoso frente a Costa Rica, de nefando recuerdo por el comportamiento hostil y bastante mayoritario hacia Piqué. Esta vez, el grueso de los asistentes “indultaron” al catalán y solo quedó el registro sonoro de los más fanatizados que mezclan las cosas.

Con De Gea de espectador privilegiado bajo palos, España formó bajo el patrón del 4-4-2 y 4-3-3 mixto, dependiendo de la posición de David Silva, que se movía libremente con autorización.

El primer tiempo fue de machaque, con la maquinaria engrasada y la contumacia de las acciones atacantes con un solo fruto, avanzado el tiempo. Fue una falta que le hacen a Alba, tras una brillante “sotana”. La lanza, a pierna cambiada Koke y el balón supera las posiciones alineadas de Busquets y Piqué para llegar al tercer posicionado, Diego Costa que desvía la trayectoria del balón en certero movimiento de cuello. El cuarto en esa alineación era Ramos que ya no tuvo opción.

Un solo gol al descanso era poca renta al juego desplegado y a las ocasiones de gol provocadas. La necesidad de la goleada lo advirtió el técnico a sus futbolistas y tuvo la iniciativa de contribuir a ello con un cambio del modelo. El cambio de Thiago por Nolito, afectó a varias posiciones. Ramos pasó de central zurdo al lateral derecho, Sergi Roberto se incrustó en la línea de tres cuartos, mientras Nolito abría fuego en el frente izquierdo del ataque hispano.

Un esquema del 3-4-3 que agobió a los visitantes que a la merma técnica se unía, en el transcurrir de los minutos, la deficiencia física. Consecuencia de ello, sobrevino la borrachera de goles. En un santiamén, se pasó del raquítico 1-0 al 4-0 que dio paso que dio paso a la maxi goleada irreverente pero necesaria.

Lopetegui midió sus cambios, permutó a Costa por Morata y dio entrada a Asensio por Vitolo para que debutara en partido oficial y cerrara las especulaciones en torno a la posibilidad de que se convirtiera en un refuerzo holandés, atendiendo la nacionalidad materna del futbolista. El sevillista canario volvió a confirmar su pasaporte a la titularidad con una actuación convincente.

Julen tiene in mente su equipo titular base, contando con los estados de forma y las lesiones que son inherentes en la alta competición. Lo forma:

De Gea; X, Piqué, Ramos, Alba; Koke, Busquets, Iniesta; Vitolo, X y Silva.

En el lateral derecho luchan de momento, Sergi Roberto y Carvajal, pero no nos olvidamos del hasta ahora titular Juanfran (31 años), ni tampoco de Bellerín o Mario.

“El “nueve” es otro puesto en disputa. Descabalgados Soldado, Negredo, Cesc como “falso nueve” y, probablemente, Aduriz, es cosa de tres: Diego Costa, Morata y Alcácer, con ventaja para el hispano-brasileño que opta a la titularidad en el Chelsea con más predicamento que Morata y Alcácer en el Real Madrid y FC Barcelona, respectivamente. O asó piensa nuestra pluma.

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