A Bote Pronto

Muy fácil para el Real Madrid e infortunio del Atlético

Tras el espectáculo de Messi y compañía, que se tradujo en una goleada del FC Barcelona, había expectación por ver las respuestas de sus rivales madrileños directos. Y ésta llegó de desigual forma.

0-3 El Real Madrid sin despeinarse

Fue antaño Anoeta un campo de difícil gestión para el madridismo que unía, a la hostilidad del público vasco, la respuesta deportiva de un equipo local aguerrido. Ya hace algún tiempo que el equipo de Donosti sale al terreno de juego con la piel de cordero y competitividad precaria, lo que se traduce en derrotas previsibles.

El Real Madrid más español de los últimos tiempos (cinco de once) en razón de las bajas de Keylor Navas, Pepe, Modric, Cristiano y Benzema, tuvo una puesta en escena acomodaticia, ante la docilidad de los hombres de Eusebio Sacristán que arrojaron la toalla al segundo 93 al encajar el primer gol de Bale.

Fue un melón que mete en diagonal Carvajal al área donde, emparedado entre dos defensas, emerge la testa ganadora del galés para conseguir un remate primoroso.

Resultó una losa insalvable para el equipo local, que solo se ha reforzado con Juanmi. Pese a las ausencias blancas, en la composición del “once” titular a Zidane todavía le sobraban piezas acreditadas como James, Isco y Lucas Vázquez.

Jugaron por los blancos: Casilla; Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo; Casemiro, Kovacic, Kroos (Isco, min. 71); Bale, Morata (James, min. 76) y Asensio (Lucas Vázquez, min. 64).

Los visitantes dominaron placenteramente, sin exponerse y contemporizando con un rival amordazado en sus propias carencias. El segundo gol llegó antes del descanso. Otro desajuste en el eje defensivo propicia un envío largo al desmarcado Asensio que hace un magnífico control orientado y define con elegancia en vaselina sobre la salida de Rulli.

Sobró el segundo tiempo que resultó tedioso. Zidane movió el banquillo y se verificó que el colombiano, aún en la plantilla, es la última opción. Se desemperezó algo el joven Oyarzábal, pero muy solitario en el empeño imposible, pese a la poca aplicación defensiva de Marcelo y, en ocasiones, de Ramos.

Capítulo aparte merece Álvaro  Morata. Poco atinado en su faceta goleadora- un solitario gol en toda la pretemporada – jugó un buen partido, pero emborronó su actuación con dos acciones muy punibles. En la primera, simula con descaro un penalti lanzándose a la piscina y ganándose una merecida tarjeta de amonestación y, después, tuvo un rifirrafe con un defensa y de agresor en pequeña escala pasó a simular ser el agredido. En esa ocasión, el colegiado optó por mirar a otro lado. Lo mismo que el narrador del Plus.

La Real no supo aprovechar la importante  ventaja de la ausencia de Keylor y no disparó a la portería de su suplente. En dos ocasiones, Illarramendi y Bergara, en posiciones francas para el remate directo, optaron por incomprensibles y fallidas asistencias.

Se reclamó un posible penalti sobre Bergara, de poca entidad para que Martínez Munuera se atreviera a señalarlo. El marcador aún tendría un último movimiento en el mismo signo, en un balón que James transporta a Bale en la punta sin más oposición que el cancerbero al que supera en espacio abierto para cruzar el esférico a puerta vacía.

Por detrás de Luis Suárez, iguala el registro goleador de Messi y se apunta a ser el galés la principal referencia del Real Madrid.

1-1 El Atlético se dejó empatar

Corría  el minuto fatídico 93 y, esta vez, favorecía los intereses del Atlético que marcaba de penalti un gol que perseguía con ahínco desde el minuto primero. Parecía que el pescado estaba vendido, pero no.

Rebasado el cuarto minuto de prolongación decretado por el colegiado Iglesias Villanueva, el capitán Manu García improvisa un obús desde treinta metros que sorprende a Oblak que se estira pero no llega al palo.

Conseguido el motín in extremis del gol, los rojiblancos se habían relajado, reculando y no poniendo remedo al remate vitoriano. Este gol no se concibe sin el anterior y el guión del “cerocerismo” se transformó en un empate a un gol que no modifica alegrías y decepciones finales, aunque sí altera los estados de ánimos parciales del proceso.

Simeone había dejado a Nico Gaitán a la reserva junto a Torres y Correa y había formado un equipo muy compacto, sin fisuras, acumulando hombres en el centro del campo.

Jugaron: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Filipe; Tiago (Fernando Torres, m. 46), Gabi (Gaitán, m. 57); Koke, Saúl, Carrasco (Correa, m. 69); y Gameiro.

El partido fue un ataque y gol rojiblanco, donde, en el transcurrir de los minutos, los locales fueron acrecentando su dominio y sus remates a portería hasta contabilizar 27. Las jugadas de peligro acecharon al meta Pacheco a medida que las manecillas del reloj agotaban el tiempo.

Gameiro lo intentó repetidamente y estuvo en un tris de lograrlo en un par de intervenciones, donde, al acierto del guardameta Pacheco, se unió la dosis de fortuna que requieren estos casos.

Torres, Gaitan y Correa estimularon el ataque local, otorgándole más registros. Pero el gol no llegaba hasta que en el penúltimo instante Torres porfía con Laguardia que le comete falta fuera del área y que el colegiado, en una generosa y poco común interpretación, advierte continuidad en la acción al cruzar la línea.

Kewin Gameiro se estrenó como goleador y llevó el alivio – provisional – a las gradas que ya buscaban los accesos de salida. En el partido anterior, con el signo del partido resuelto, el colegiado Iglesias Villanueva en Anoeta reinterpretó el reglamento y escatimó unos segundos de juego, no procediéndose al saque de centro tras el postrer tanto.

Pero esos segundos parece que los recuperó en el Vicente Calderón, el colegiado Martínez Munuera que “prolongó la prolongación” con fatales consecuencias para los rojiblancos.

La liga, salvo sorpresas en el último partido de hoy lunes, ya ha puesto líder al campeón Barça, con el Real Madrid al acecho  y el Atlético, en el papel de tercero en discordia, descolgado en el inicio.

Las emociones no han hecho más que comenzar. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper on twitter

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