A bote pronto

El Trofeo Joan Gamper, la moción a Bartomeu y el finiquito de Setién

La actualidad del Barça pasa por diferentes frentes, como no puede ser de otra manera, tratándose de una entidad muy viva en el pálpito ciudadano y muy sobredimensionada en las vertientes de práctica deportiva y con influencia social y política.

Centraremos nuestra edición de A Bote Pronto de hoy, a modo de popurrí, en la actualidad del Trofeo Gamper, que se disputa hoy con el testigo de las cámaras de TV3, la Televisión Nacional de Catalunya y en los asuntos de la moción de censura al presidente Bartomeu y el finiquito al ex entrenador Setién y sus tres colaboradores.

55ª edición del Trofeo Joan Gamper.

Perdura el Trofeo Joan Gamper instaurado por la directiva de Enric Llaudet en el año 1966 y que tiene por objeto presentar las caras nuevas de curso a la afición. Fue hasta no ha mucho la fiesta natural del socio que coincidía con la presentación del equipo. Hogaño, con el paréntesis de este curso por el virus, la cita se ha convertido en una concentración de aficionados turistas del todo el mundo que cumplen una visita soñada al templo barcelonista.

Competía con los famosos trofeos del Teresa Herrera en A Coruña y el Ramón de Carranza en Cádiz. Fue una competición cuadrangular hasta el año 1997 en que por la indisposición de fechas pasó a partido único. Pronto les superó por la importancia de los equipos participantes y por la capacidad de convocatoria que llevaba casi cien mil personas al Camp Nou.

Las circunstancias sanitarias convidaban a la suspensión del trofeo, pero los compromisos de patrocinio han aconsejado su disputa. Por primera vez, sin asistencia de público y con un rival de LaLiga, consecuencia de las dificultades de contratación de un equipo allende fronteras, pues en muchos países está instaurada la cuarentena que les impediría jugar sus campeonatos.

El Elche CF será el sexto equipo de LaLiga en jugar el Gamper. Lo hicieron antes el Atlético (1967), Athletic (1968 y 1974), Zaragoza (1969), Tenerife (1993) y Valencia (1994).

Tras las pruebas moderadamente optimistas ante el Nàstic y el Girona, se eleva el listón con la visita del Elche, nuevo equipo de Primera División. Estrenará banquillo del Camp Nou, Ronald Koeman y, con él, se presentarán, Pjanic, Trincao, Pedri, Puig, Iñaki Peña, Fati y Araujo, éstos últimos con ficha del primer equipo, presumiblemente.

Hoy el balón puede dar un respiro a la agitación de los despachos. Ilusiona la nueva juventud incorporada, encarnada por Ansu Fati, Pedri, Trincao y Riqui Puig, principalmente.

Moción a Bartomeu

Ha resultado un éxito, para muchos inesperado, el resultado de la moción de censura a Bartomeu, promovida por el precandidato Jordi Farré y secundada por otros aspirantes como Lluís Fernández Alà y Víctor Font. También con la adscripción de ocho grupos reconocidos del ámbito culé.

Las primeras disensiones ya las ha manifestado Fernández Alà que imputa a Farré un aprovechamiento electoral. Quien se ha producido más discreto es Font, quizá por su condición de favorito en la carrera electoral. Firmó la moción por estrategia, pero se ha manifestado en segundo plano. Es más, a su lista de contactos, recabados en sus periódicas reuniones con socios, no les ha remitido propaganda alguna en pos de la firma de esta moción.

Es seguro que esta moción aporta desestabilidad y, caso de salir adelante, para lo que se requiere el soporte mínimo de dos tercios de los socios con derecho a voto, solo propiciará un avance del cambio de directiva de tres meses a lo sumo. Para este viaje, no hace falta tantas alforjas.

Denuncia de Quique Setién y su séquito

El trabajo profesional de Setién y su equipo decepcionó a la directiva y también a la afición. Después del descalabro del 2-8 ante el Bayern, el club le destituyó. Hubiera podido esperar a que fuera el trabajador que, por vergüenza torera, presentara su cese, lo cual hubiera facilitado un acuerdo económico más favorable a los intereses del Barça.

Su mal desempeño tuvo también repercusión en el Barça B al que privó de dos futbolistas en la promoción de ascenso, para luego tampoco utilizarlos en la Champions League. Ni comer ni dejar comer.

Ahora resulta que el cántabro se agarra al contrato firmado – está en su derecho – y reclama, como también el resto del pack formado por Eder Sarabia, Joan Pascua y Fran Soto, la percepción de todos los honorarios hasta el 30 de junio 2021.

Amenaza al Club con llevarle a los Tribunales de Justicia: «Nos hemos visto obligados a poner en manos de nuestros abogados la solución del conflicto, teniendo que interponer las acciones legales correspondientes. Todo con el fin de preservar nuestros derechos y lo pactado en su día con el Barça».

Llama la atención que el fracasado técnico exponga que la directiva les ofreció

«futura reubicación”. Todo un disparate.

Globalmente, cumplir el compromiso contractual representa unos ocho millones de euros. Haría bien Bartomeu en cerrar esta carpeta que anida nuevos conflictos y, con ello, el mal sueño. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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