A bote pronto

Tiempos de agonía blaugrana

Esta vez tampoco. Se esperaba, por fin, un partido convincente del FC Barcelona que permitiera, además de los tres puntos, albergar esperanzas de futuro.

Ni por esas. Un dos a cero conseguido antes de la conclusión del primer tiempo, debió dar solidez a un equipo sometido a dudas y carencias. Lo peor fue la lesión de Jordi Alba acaecida poco después del primer cuarto de hora. Notó un pinchazo en el abductor de su pierna derecha y será baja por un mes, perdiéndose el partido de ida de la Champions en Nápoles y el “clásico” del estadio Santiago Bernabéu.

A las ausencias de larga duración de Suárez y Dembélé se unen las alternativas. En las dos últimas entregas lo fueron los centrales Piqué y Lenglet sometidos por la acumulación de amonestaciones. Ahora, más prolongada en el tiempo, se deviene la del mentado Alba. De manera que el listado de disponibilidad de la primera plantilla solo alcanza a quince futbolistas para los próximos cuatro envites (tres de liga y uno europeo).

Fue el Getafe de Bordalás un equipo coriáceo, muy sólido en sus estructuras, sin costuras. El conjunto sureño de Madrid compite a lo largo del rectángulo por todos los balones. En posesión del esférico, se maneja con tino y convicción y queda reflejado en el tercer puesto que ostenta en la clasificación.

El gran mérito del técnico es la construcción de un equipo con retales, con poco predicamento previo a enfundarse la camisola azulona. Se le puede reprochar el recurso de la excesiva dureza de su juego, proclive a la vulneración del reglamento. Frente al Barça, batió el record europeo de faltas acumulativas, estableciendo un promedio de una cada tres minutos.

Esta táctica de paralización permanente del juego para frenar las acometidas del contrario, repercute en el control del juego. Máxime, como fue el caso, cuando el colegiado es tan benevolente en la aplicación sancionadora, lo que resulta de una estadística denunciable en el reparto de tarjetas con solo dos recibidas, por debajo del triple apercibimiento infligido a los futbolistas barcelonistas.  

Marcó primero el Getafe por mediación de Nyom, pero en la acción previa el propio jugador había impactado en el cuello de Umtiti en un bloqueo peligroso impidiendo el despeje. El VAR tuvo que rectificar al colegiado Cuadra Fernández que no advirtió, en primera instancia, la ilegalidad, pese a su proximidad a los hechos.

Pasó el susto y quien obtuvo el primer gol válido fue el Barça. Un balón jugado por Umtiti con Messi, que advierte el desmarque de primera de Griezmann para cederle al espacio. El francés define con un giro de tobillo espectacular con la pierna izquierda cuando el guardameta, probablemente, esperaba un remate natural con la derecha.

Una gran jugada colectiva iniciada por Sergi Roberto en su banda acabó en la otra, con el centro del lateral Junior y el remate bajo y certero del reusense al primer palo.

El perjuicio del marcador no amilanó al cuadro de Bordalás. En la reanudación, continuó ejerciendo la presión alta y llevando la confusión a la defensa blaugrana y al público que desaprobó en diversas oportunidades, la lentitud y la apoyatura en Ter Stegen para la salida del balón.

Es dogma de fe de Setién. El equipo no puede rifar un balón y para ganar superioridad numérica, Ter Stegen se incorpora a ese andamiaje con oficio aprendido. Pero esa desaceleración del juego y su reiteración mecánica resulta exasperante para muchos que valoran el ritmo y la dinámica, aunque produzcan mayor vértigo. 

Y llegó el gol de Ángel Rodríguez que cumpliendo el guion salía desde el banquillo para golear. Fue un centro de la derecha que cogió a Piqué laxo en el marcaje y propició un remate delicioso del canario que empaló de volea y el balón, frotando el palo, llegó a la red. Un gran gol, que metía al Getafe en el partido y que, extrañamente, no celebró. 

El partido quedó abierto y descontrolado. No es casual que ya estuvieran en el terreno Arturo Vidal y Rakitic, jugadores que ponen más prisas que pausas. Por dos veces, ante Molina y Ángel, Piqué se hizo grande para desbaratar dos incursiones ante Ter Stegen con ventaja de los delanteros. Griezmann marró sendas oportunidades al venir el balón franco a su pierna derecha y rematar impreciso fuera de los tres palos.

Por cuarto encuentro consecutivo, Leo Messi no obtuvo el premio del gol. Lo tuvo en el inicio del match en una vaselina poco afortunada que le quedó muy corta; en un gran remate de cabeza a una asistencia magnífica de Griezmann que correspondió David Soria con grandes reflejos para despejar el balón. También en el lanzamiento magistral de un golpe franco y que el balón lamió la escuadra. Aunque sin el brillo del gol, el rosarino cuajó una buena actuación.

Acabó el partido sumando 69 intervenciones de Ter Stegen y con el equipo ganador ralentizando el juego, lo cual no es buen síntoma. O así piensa nuestra pluma.

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FC Barcelona 2 Getafe 1, protagonistas y goles

 

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba (Junior Firpo, m. 22); Busquets, Arthur (Rakitic, m.74), De Jong; Ansu Fati (Arturo Vidal, m. 85), Messi y Griezmann.

Getafe: David Soria; Nyom, Djene, Etxeita, Olivera (Kenedy, m. 52); Arambarri, Maksimovic, Cucurella, Etebo (Amath, m.67); Mata y Molina (Ángel, m.51).

Goles: 1-0, m.33: Griezmann. 2-0, m.39: Sergi Roberto. 2-1, m.66: Ángel.

Árbitro: Cuadra Fernández (comité balear). Mostró cartulina amarilla al técnico del Getafe, José Bordalás (m. 19), y a Umtiti (m.49), Mata (m.73), Junior (m.82), Ansu Fati (m.85) y Kenedy (m.89). Expulsó con tarjeta roja directa al médico del Getafe, Christopher Oyola (m.78).

Árbitro del Var: Hernández Hernández

Incidencias: Asistieron al partido, de la vigésima cuarta jornada, 80.409 espectadores en el Camp Nou.