A bote pronto

El reto ambicioso de Koeman

A poco más de dos semanas del inicio de la nueva edición de Laliga, el equipo del FC Barcelona presenta muchas dudas en cuanto su composición y estilo de juego.

Solventado el gran dilema a favor de la continuidad de Leo Messi, Ronald Koeman se enfrenta al gran reto de formar un equipo, dentro de una plantilla homogénea pero versátil, en torno al astro, para obtener rentabilidad a la superioridad técnica del genio de Rosario. Y sabiendo que los objetivos deben ser ganadores por naturaleza.

Cavila el héroe de Wembley-1992 una modificación táctica que flexibilice el 4-3-3 instaurado en los noventa por su compatriota Johan Cruyff, que derivó en una religión a la que se tuvieron que adaptar los entrenadores que han ido accediendo al banquillo blaugrana.

Ha trascendido a los medios un dibujo táctico del 4-2-3-1 que racionalice más la ocupación del espacio y permita mayor libertad de movimientos a Messi a partir de la base medular, o mejor aún, de la línea de tres cuartos.

Koeman, que ha desechado la permanencia de Luis Suárez, requiere de un jugador punta titular que no tiene en la plantilla, pues el danés Brigthwaite no cumple sus requerimientos. Depay o Latauro sería el “nueve” ansiado. Distintos en su juego, ambos aportan cualidades esenciales.

El resto de exigencias se refiere a fortalecer la plantilla con piezas dúctiles y que tengan el nivel para competir por la titularidad. Se busca un central con la vista focalizada en el retorno de Eric García, un lateral ambidextro y otro centrocampista de recorrido que permita ejercer la presión sin balón, con la fijación del míster en su compatriota Wijnaldum.

En este esquema preconcebido, Ter Stegen sería titular indiscutible bajo palos, los centrales serían Piqué y Lenglet, en tanto que Jordi Alba con las pilas puestas, conservaría la banda izquierda. La posición de lateral derecho puede ser para Semedo, quedando Sergi Roberto al rescate.

Con el ascenso de Araujo al primer equipo y una nueva incorporación, queda comprometido el futuro de Todibo, dependiendo si el técnico se conforme con cuarto centrales o prefiere incrementar el número a cinco, como es la tónica en las plantillas de los equipos punteros.

El primer eje de la construcción sería asignado a De Jong, en tanto que, por la otra plaza pendientes de un nuevo refuerzo, aspirarían Sergi Roberto, Busquets o Pjanic.

En la zona de tres cuartos, tiene asignado puesto Leo Messi y aspirantes por un puesto de engarce Coutinho, Griezmann, Riqui Puig o Aleñá. El tercer puesto se corresponde con un hombre con capacidad para el desborde, que responden a los nombres de Dembélé, Ansu Fati, Trincao y Pedri.

A las bajas consignadas de Ivan Rakitic y Arthur Melo, se han de gestionar las de Umtiti, Junior, Arturo Vidal, Luis Suárez y Brigthwaite para acabar de definir una plantilla que tiene visos de resultar equilibrada.

Este es un breve pespunte que se aprecia en los albores de la temporada, en el interín de que se confirmen las bajas que procuren las nuevas altas. En ningún caso, las incorporaciones serán más de cuatro, que sumarían a las ya consumadas externas de Pedri, Trincao, Pjanic y las procedentes del filial de Aráujo, Riqui Puig y Iñaki Peña.

Koeman dispone de mimbres para confeccionar un equipo potente, con piezas de recambio de garantías para competir en España por los títulos. Otra cosa, es que alcance para Europa.

Sería así, si nombres como Dembélé, Coutinho y Griezmann ofrecen un rendimiento acorde a su cartel y cotización que les hizo aterrizar en el Camp Nou como figuras estelares. Ese será el gran reto de Ronald Koeman, además de mantener contento al gran capitán y cereza del pastel que debe seguir siendo Leo Messi. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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