A bote pronto

El pronunciamiento de Sergio Busquets

Por todo el día de ayer se habló largo y tendido de la selección española y su magnífico partido frente a Alemania, saldado con un espectacular resultado de tenis, un set en blanco.

Al margen de las sensaciones transferidas en el terreno de juego, hay que consignar que en esta concentración de dos semanas de “la roja” se han jugado tres partidos y Luis Enrique ha repartido bastante juego entre sus pupilos. Solo quedó por participar el último incorporado Marc Cucurella.

Tangencialmente al juego, la concentración devino consecuencias para los clubes a modo de lesiones de futbolistas que impiden a sus clubs contar con sus servicios en las próximas fechas. Es el caso de los jugadores Canales, Busquets y Ramos y los clubes Betis, Barça y Madrid, respectivamente.

Nos ocupa el caso de Sergio Busquets que causará baja para este sábado en el Wanda Metropolitano frente al poderoso Atlético, que ha dejado atrás al Barça en la clasificación de LaLiga y, esta vez, sí se percibe como aspirante a ganar el título.

El de Badia padeció un esguince durante el partido Suiza – España, precisamente en una irregularidad del juego cometida por él mismo, en una acción que le costó la amonestación a modo de cartulina amarilla. Aún aguantó con molestias hasta la media parte para ser reemplazado.

En lugar de abandonar la concentración y regresar a Barcelona para ponerse en manos de los galenos del FC Barcelona, se nos trasladó la información, en las declaraciones en la rueda de prensa de Luis Enrique, que el futbolista había preferido quedarse con la selección para estar emocionalmente con el grupo ante el último partido decisivo para acceder a la Final Four de la Nations League ante Alemania.

Aún fue más explícito el asturiano que completó la información con su opinión, respetuosa con la decisión del jugador, que sería la misma si hubiese optado por abandonar la concentración.

Para nada sale a la luz el posicionamiento del FC Barcelona. Da a entender que la decisión ha sido unilateral, al margen del Barça, club al que pertenecen sus derechos federativos.

Que el futbolista, cuyo rendimiento deportivo apunta un declive de sus prestaciones, priorice a la selección respecto a su Club a sus ya treinta y dos años, resulta una provocación en toda regla.

Las primeras pruebas médicas se han llevado a cabo por el servició médico de España y ha sido hasta este miércoles que el futbolista ha pasado bajo el control blaugrana, que ha emitido el siguiente parte médico: El jugador del primer equipo Sergio Busquets ha sido visitado por los Servicios Médicos del Club esta mañana y se confirma el diagnóstico de esguince del ligamento lateral externo de la rodilla izquierda. Es baja y la evolución marcará su disponibilidad”.  

Hace dos años Busquets renovó su compromiso con el Barça por cinco años, por lo que de cumplir el contrato acabará con treinta y cinco años. Una imprudencia de la directiva, trasladada también a otros futbolistas de la plantilla, que se acrecienta si barajamos las cifras altísimas que suponen el monto económico de su contrato, exageradamente elevado en cifras y duración. Ahora, con la pandemia, ese compromiso firmado chirría aún más.

Con más de cien internacionalidades con la selección absoluta, el jugador debería ser consciente de que su compromiso con “la roja” se ha extinguido y que debe ofrecer a su Club los últimos coletazos de su brillante carrera deportiva con dedicación exclusiva.

El mejor ejemplo lo tiene en su compañero de vestuario, Gerard Piqué, que supo retirarse as tiempo aun siendo titular indiscutible con España. Con los descansos que proporcionan las fechas FIFA, el futbolista barcelonés ha evitado exigir a su cuerpo esfuerzos suplementarios y realizó una temporada 2019-20 encomiable, pese a que el equipo no obtuviera títulos.

Busquets está en ese momento de la curva de la vida que sus prestaciones son discutidas y la mejor versión deportiva del futbolista ya forma parte del pretérito. No es de recibo que su entrenador tenga que regular su participación en el equipo otorgándole descansos en función de su aportación a la selección estatal.

Muy posiblemente Koeman hubiera contado para el equipo titular este sábado con la experiencia y visión privilegiada de juego de Busquets en un partido trascendental. La lesión que lo impedirá ha sido accidental, pero no su decisión de prolongar su compromiso con España más allá de lo razonable y poniendo por delante sus apetencias a las necesidades de su Club.

La actual gestora debería informar a la opinión pública si la decisión de quedarse lesionado en Sevilla fue comunicada al empleador por el empleado. Si el jugador tomó la determinación al amparo de la legislación vigente o fue compartida con el beneplácito del Club.

Ver en el banquillo de España a Busquets, cuando estaba físicamente deshabilitado para la disputa del partido, causó comprensible dolor a la afición del Barça que merece una explicación. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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