A bote pronto

Menos dinero para el fútbol

Se pasó la etapa de indecisiones respecto a la disputa de competiciones con público o con las gradas vacías. La contundencia maligna del virus ha marcado y la suspensión gradual pero global de todos los campeonatos ha sido un hecho irreversible que ha tenido su colofón con el aplazamiento por un año de los JJ.OO., que son la máxima expresión del deporte mundial.

Los intereses económicos de los agentes deportivos apuran soluciones en forma de nuevas fechas cuya aplicación depende más de la divina providencia que de la planificación humana.

Es interés de los clubes el reanudar las competiciones, aunque tuvieran que celebrarse a puerta cerrada y con prolongación de las fechas naturales que cierra el curso el 30 de junio. Se perdería el taquillaje, pero quedarían a salvo el contingente de dinero de las televisiones que dejaron de ser complemento para ser base fundamental en la cuadratura de los balances.

Si se tomara esta decisión de jugar sin público, también habría una adulteración inevitable porque el factor campo se diluiría por la falta del calor emocional del aficionado, aunque los jugadores mantengan el hábito de jugar en su recinto habitual.

Claro que mayor falta de rigor se establecería si se dieran por conclusos los campeonatos otorgando el título a quienes en el momento de la parada lideran los campeonatos. Ello favorecería al FC Barcelona, que lidera cinco de los siete campeonatos profesionales en que participa; entre ellos, el fútbol masculino que es el bastión principal.

En casos de fuerza mayor, los antecedentes mayoritariamente favorecen los intereses deportivos del FC Barcelona, No así los económicos que son los que prevalecen en la directiva de Bartomeu cuyas gestiones van encaminadas a adecuar las fechas para disputar los partidos pendientes.

En estos casos, conviene apoyarse en los datos historiados que delatan, como último testimonio, que proclamaron a la Universidad Católica de Chile campeona de la competición regular, en base a su liderazgo puntual. Fue a falta de seis jornadas y consecuencia de los graves disturbios del país andino.

Otro antecedente nos lleva a Serbia en 1999. El bombardeo de la OTAN en la guerra balcánica dejó la liga en suspenso a falta de diez partidos y fue declarado campeón el histórico Partizán de Belgrado.

En Colombia en 1989 y en Egipto en el año 2012 fueron suspendidos los campeonatos sin declararse un campeón. El vil asesinato de un árbitro y la tragedia de Port Saïd, con casi un centenar de muertes y centenares de heridos, respectivamente, fueron la causa de las suspensiones. 

Este virus y la pandemia que ha ocasionado dará un giro importante a la economía mundial. Nada será como antes, al menos en el corto plazo y así lo ha admitido públicamente Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA y seguro lo piensa el presidente de la FIFA, Gianni Infantino   

Los clubes están llegando a un acuerdo con sus deportistas para adecuar las fichas a la nueva realidad económica para hacer posible su continuidad. Sin ingresos no se pueden atender compromisos de pago. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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