A bote pronto

El Madrid mal, el Barça peor y el Atlético a su encomienda

El FC Barcelona se descuelga, a costa de los equipos madrileños con los que ha perdido en sus confrontaciones directas, en el Camp Nou frente al Real Madrid, en el Coliseum Alfonso Pérez en Getafe y en el Wanda Metropolitano.

El factor suerte acostumbra a estar asociado a la mala gestión con deficiencias propias. Simeone empezó ganando el partido desde el vestuario, con un planteamiento firme en un libreto que estudiaba al contrario para anularlo tácticamente. Jugó con tres centrales, Savic- Giménez- Hermoso, concediendo toda la banda izquierda a la multiplicación funcional de Carrasco. Envolvió a Messi y a Griezmann en una nube de jugadores que transitaron por el centro impidiendo sus evoluciones.

Un medio campo coriáceo y sin fisuras, con el oficio de Saúl, el trabajo de Koke y el corre millas del portentoso Marcos Llorente. Arriba, una dupla atacante dinámica con Joao Félix y Correa.

El Barça fue más previsible. Pjanic sustituyó, sin mejorar prestaciones, al lesionado Busquets y la duda atacante se solucionó con la tercera titularidad de Dembélé. Los blaugranas fueron previsibles y su juego se alista más con la inercia que con la convicción. Se nota en falta ese espíritu ganador, que le impide ganar los duelos individuales y facilita la anticipación del contrario en los balones divididos.

Fue una primera parte de toma y daca, con el gol atlético producido en tiempo de prolongación que deshacía un justo empate. Piqué interviene en un balón que reclama a Sergi Roberto para ser impreciso y propiciar el corte de Carrasco y el inicio de una cabalgada a la que pretende interrumpir un Ter Stegen que abandona su referencia. Lejos de la puerta, Carrasco le hace un túnel afortunado y remata de primera para impedir la corrección de Lenglet. Un gol absurdo que denota una falta de tensión que facilita el doble error.

Con un Barça sin pólvora y sin soluciones de banquillo, bastó ese gol. El Atlético de Simeone, desde hace nueve años, volvió a las andadas y se comportó como un equipo especulativo. Los blaugranas, en esta ocasión con la camiseta quatribarrada, remataron en trece ocasiones y la renta solo se cuantificó en el sumatorio ineficaz de saques de esquina. Hasta ocho.

En la primera parte pudieron marcar Saúl, con imponente respuesta de Ter Stegen, y Correa con un remate que tocó la parte superior del travesaño. Por parte del Barça, los escarceos por banda derecha de Dembélé procuraron peligro de gol y Messi tuvo una asistencia de Alba, con los papeles cambiados, que no supo definir ante la duda de una asistencia a Pedri o una resolución final. Se decantó por esta opción cuando ya había perdido ángulo de disparo.

En la segunda mitad, las dos ocasiones de gol estuvieron en la testa de Lenglet, pero a sus cómodos cabezazos no les dio la dirección adecuada. El empate pudo llegar en un remate de Sergi Roberto desviado por Giménez, pero esa jugada lo que produjo fue la lesión del catalán en el recto femoral del muslo derecho al impactar al balón con fuerza. Con la secuencia de cambios consumida en cuatro reemplazos, el Barça jugaría los últimos minutos en inferioridad numérica.

Antes de ello, pasada la primera hora de juego, cundió la alarma con la lesión fortuita de Piqué al que cayó por encima Correa. Parecía una lesión de gravedad extrema que afectara a los ligamentos. A falta de más pruebas en Barcelona, los servicios médicos del Club se refieren a esguince en la rodilla derecha y el tiempo de recuperación dependerá de la graduación del percance.

El Barça acudirá a Kiev el próximo martes con la baja médica de tres de sus cuatro centrales. Nada salió bien en el estadio Metropolitano. Ganó el equipo que puso más fe en el empeño y que acabó alineando cuatro centrales, con la incorporación de Felipe, ante un equipo que quemaba sus últimas naves en inferioridad numérica. Así es el genuino y auténtico Simeone.

El Madrid solo empató en Villarreal

A primera hora de la tarde, el Real Madrid salvó la derrota en un segundo tiempo muy malo en el que acumuló desatinos para que se produjera. Ya en el segundo minuto había marcado su gol, que solo supo defender para no perder.

El gol blanco se produjo con Lucas Vázquez en fuera de juego que el linier denunció con bandera en alto. No intervino en la jugada y el balón llegó a Carvajal que centró para el remate de Mariano. La decisión del gol se corresponde a una lógica, pero no es habitual que el colegiado desatendiera la opción fácil y desautorizara a su asistente.

En el minuto 75, marcaría Gerard Moreno de un penalti, imposible de no señalar cometido por Courtois que zancadillea al delantero, aunque sea la cuarta pena máxima consecutiva que recibe el cuadro blanco.

Un mal resultado que hizo bueno la derrota del Barça, pero, ojo, que el que se escapa es el rival de la ciudad. Los colchoneros tienen tres puntos más que los madridistas con un encuentro menos.  Mientras el Barça queda a nueve puntos del Atlético con las mismas participaciones y a seis de los blancos que han disputado un partido más.

En fin, jornada barcelonista aciaga, que sumó plazas en la enfermería, pero no puntos en una clasificación escuálida que da sus primeros signos de alarma. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

Facebook: Barça universal

www.planetaDeporte.es

Canal de youtube de Planeta Deporte 

 

Atlético 1 FC Barcelona 0, protagonistas y gol

Atlético de Madrid: Oblak; Trippier, Savic, Giménez, Hermoso; Llorente (Diego Costa, m. 73), Saúl, Koke, Carrasco (Felipe, m. 91); Correa (Kondogbia, m. 83) y Joao Félix (Lemar, m. 83).

FC Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué (Dest, m. 61), Lenglet, Jordi Alba; Dembélé, De Jong, Pjanic (Braithwaite, m. 82) Pedri (Coutinho, m. 56); Griezmann (Trincao, m. 82) y Messi.

Gol: 1-0, m. 48+: Carrasco.

Árbitro: Munuera Montero (C. Andaluz). Amonestó a los locales Koke (m. 8), Carrasco (m. 25), Savic (m. 79) y Giménez (m. 79).

Incidencias: partido correspondiente a la décima jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Wanda Metropolitano sin público.