A bote pronto

Lorenzo Sanz muere por coronavirus

Ante la cuartilla en blanco, metáfora de la pantalla del ordenador, el que suscribe lleva días debatiendo interiormente sobre la oportunidad de escribir de actualidad o en clave de futuro. Si es en tiempo presente, el freno de actividades reduce el marco de actuación y si es sobre análisis venideros, las conjeturas nos llevan a un mar de especulaciones poco rigurosas, en cuyo tránsito no nos sentimos cómodos.

La enfermedad, como la muerte, nos iguala a todos y no distingue clases sociales. Obviamente sí en edades, cuando ésta arriba por causas naturales de la ancianidad. El coronavirus castiga principalmente a la llamada “tercera edad”, pero los datos dan fe que no son excluyentes de la incidencia en la población más joven.

En ese parte de guerra en que se está convirtiendo el proceso de la afección vírica, destacamos el óbito del mandatario blanco Lorenzo Sanz que presidiera el Club desde 1995 al año 2000. Aquel niño que iba a Chamartín desde los siete años de la mano de su abuela había llegado a la cúspide, reemplazando a Ramón Mendoza.

Sanz, afiliado al partido político Fuerza Nueva, la extrema derecha de Blas Piñar, conseguía su objetivo después de haber servido como miembro de la directiva de su antecesor.

Durante su quinquenio al frente de la nave blanca se produjo el trasvase de Luis Enrique al Barça. Sanz se escudó de que el asturiano pedía 500 millones de pesetas por renovar. Se registra una victoria en el estadio Santiago Bernabéu por 2-3 que dejaba descolgado al Real Madrid a siete puntos del líder Barça. Fue la consagración de Luis Enrique en el sentimiento culé con un gran gol y recordado también el encuentro por los cortes de manga de Giovanni en la celebración de su gol que otorgó el triunfo.

Convivió en el tiempo con los presidentes del FC Barcelona Josep Lluís Núñez y del Atlético de Madrid Jesús Gil. Con ellos y también con Joan Gaspart, vicepresidente primero de la directiva de Núñez y con gran protagonismo mediático.  Con todos mantuvo episodios de rifi-rafe. 

En su tiempo de mandato ganó una sola Liga (1996-97), pero sumó dos Champions League (1997-98 y 1999-00), después de una sequía de 32 años (la última databa del año 1966 con el llamado equipo yé-yé). En la sección de baloncesto solo cosechó una liga ACB (1996-97) y el segundo torneo europeo (Recopa 1996-97).

Su salida del Real Madrid fue contra natura, después de que consiguiera su segundo galardón europeo. Su oponente, Florentino Pérez, había jugado la baza de fichar al capitán del FC Barcelona Luis Figo, haciendo frente a una cláusula descomunal en la época de diez mil millones de pesetas. Eran las quintas elecciones democráticas a la Presidencia del Real Madrid y en los votos presenciales había un empate técnico que se dilucidó por los votos por correo, circunstancia que creó mucha controversia. La participación solo alcanzó el 27,04% de los socios con derecho a voto.

La ilusión de Lorenzo Sanz era mantener la poltrona en el año 2002 que se celebraba el centenario del Club. No llegó a tiempo, por las aguas turbulentas que se movía el Club.  

La saga de los Sanz es amplia en el marco deportivo. Tuvo cinco hijos, entre ellos tres varones que se significaron en la actividad deportiva. Paco estuvo años en el Mallorca, Fernando estuvo en la primera plantilla merengue coincidiendo con el papá Presidente. Luego militaría en el Málaga y acabó de presidente del club costasoleño. El hijo Lorenzo se dedicó al baloncesto y jugó con éxito en el Real Madrid.

La Audiencia Provincial de Madrid le condenó a tres años de cárcel y una sanción de 1, 2 millones de euros por ocultar “de forma intencionada” cerca de seis millones a la Hacienda Pública española. Además, él y su esposa debieron indemnizar al organismo público por un importe de más de seiscientos mil euros cada uno.

La pandemia vírica acecha por doquier y ocupa la preocupación máxima de toda la población. En esas circunstancias de excepcionalidad, los registros informativos son monotemáticos. Cualquier tema resulta tangencial y muchos de ellos podrían calificarse de frívolos porque tratan de evadirse de una realidad vital e invasiva. 

Triste muerte de Lorenzo Sanz a los 76 años. Un personaje controvertido que, por las circunstancias excepcionales. le privarán de los fastos de un funeral masivo. Descanse en paz.

O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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