A bote pronto

La defensa blaugrana de andar por casa

Antaño se decía de los gatos de que lo más importante era que cazara ratones. Ya no, porque sus propietarios le han alistado a la comida gourmet y se desvaneció esa utilidad pública. Ahora es solo un animal de compañía, cuando él quiere, y un objeto vivo que se exhibe, por su belleza, a modo de decoración.

Viene la referencia gatuna a colación en la comparativa con la línea defensiva del FC Barcelona. Obsesivos en la creación, el objetivo culé es elaborar el juego desde esa línea no rifando ningún balón. Ello hace que al defensa se le valore más por lo que menos sabe, que no por su función primigenia que estriba en la destrucción del juego de los delanteros adversarios.

En el Barça pretérito estaban más definidas las distintas finalidades. Los Biosca, Olivella, Segarra, Gallego, Eladio, Torres, Costa, Migueli, Alexanco, Koeman, hasta llegar a Puyol …  tenían como denominador común su capacidad para destejer el juego del contrario, contando con todas las habilidades propias y sin desdeñar ese plus de contundencia y reciedumbre añadido.

La defensa actual blaugrana tiene buenos conceptos futbolísticos, pero carecen de oficio suficiente, por lo que es una garantía menguante para salvaguardar la portería. Y ello le está pasando factura a este Barça del curso 2019-2020 que ha encajado en liga la friolera de 28 goles, doble que el Real Madrid y tres más que el Valladolid que está clasificado en decimoquinto lugar. 

En esa precariedad manifiesta no es de recibo que en este mercado de invierno se prescindiera de Todibo, único central derecho para suplir las ausencias del veterano Piqué. Máxime cuando en el otro perfil el único garante es Lenglet, porque Umtiti presenta muchas dudas, como dejó patente en Heliópolis donde tuvo otra actuación que dejó mucho que desear.

El lateral derecho estuvo sin ocupación solvente durante 40 años, coincidiendo con la dramática muerte de Julio César Benítez en abril de 1968. En el 2008 llegó Dani Alves, pero desde que abandonara el club en el verano del 2016 la ocupación del puesto no ofrece garantías. ¿Habrá que esperar otros cuarenta años? De momento, Sergi Roberto y Semedo ofrecen una de cal y una de arena. En el estadio Benito Villamarín ambos jugaron en la banda derecha y fue un poema. Les acompañaban por el centro un desastroso Umtiti y un Lenglet que concedió un penalti y fue expulsado por una torpe acción. A cambio, marcó su tercer tanto en la temporada y sirvió para sumar los tres puntos en juego. 

En la punta izquierda volvió a tener otra oportunidad, en su antigua cancha, Junior y mantuvo esa exasperante parquedad del primer día. Jordi Alba empieza a sufrir demasiado con según qué tipos de delanteros y requiere una alternativa de nivel contrastado. 

Con esta defensa de pitiminí, no se puede ir por Europa. No es de extrañar que Quique Setién trabaje la posesión del balón como mejor garantía para eludir el peligro. Ya lo decía su profesor Johan Cruyff: “Si tú tienes la pelota, el contrario no te puede hacer un gol”. Lo malo viene cuando no la tienes. O así piensa nuestra pluma.

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