A bote pronto

La arrogancia alemana del Bayern

Empezó la Final Eight en Lisboa con el partido Atalanta – P.S.G. para abrir boca con un gran Neymar al que solo le faltó mayor puntería. Se adelantaron los italianos por mediación de Pasalic y tuvieron cierto control del encuentro ante el rival francés que acusaba un parón de cinco meses. La Ligue 1 fue la única competición suspendida por los efectos del Covid 19 entre las grandes.

Pero en el transcurrir del tiempo fueron los italianos que acusaron el esfuerzo de una temporada tan larga y el partido se les hizo eterno para caer en la orilla. El gol del empate, obra de Marquinhos, llegaba al filo del tiempo reglamentario y aún hubo un segundo gol ganador que evitó la prórroga y clasifica a los galos como primer semifinalista. Neymar encontró a Mbappé y el francés cedió a Choupo-Moting para poner el 2-1 definitivo.

Para este jueves está programado el RB Leipzig – Atlético, el viernes el FC Barcelona – Bayern y concluirán los octavos de final el sábado con el Manchester City – Olympique de Lyon. Todos los partidos programados a las 21 horas de la península ibérica.

Hoy el Barça ha aterrizado en la capital portuguesa, llevándose para completar el cupo a Braithwaite que no está inscrito y solo podría jugar excepcionalmente si las pruebas del coronavirus dieran positivo de forma masiva. Han ido todos los disponibles, que son todos menos Umtiti, de la primera plantilla, además de los nueve futbolistas de las categorías inferiores que ya estuvieron en la convocatoria de vuelta de los octavos ante el Nápoles.

Todibo ha dado positivo en el test médico por lo que queda recluido en el domicilio y, también Carles Aleñá con el que tuvo contacto. Pasarán la cuarentena. Ello no altera los planes deportivos en el ámbito de la Champions League, pues ambos futbolistas cedidos esta temporada a otros clubes no estaban inscritos.

El Bayern de Münich ya empieza a preparar el partido ante el Barça desde los despachos con declaraciones cuanto menos inelegantes, que han logrado despertar el amor propio de los blaugranas. Son declaraciones de ex futbolistas y directivos de la Entidad bávara que denotan una prepotencia impropia del profesionalismo.

A Lottar Matthaus se le atribuyen estas perlas: «El Bayern debería equivocarse y hacer muy mal las cosas para perder contra el Barça», «El Barça no me da miedo. No es el de antes».

Las cosas se han individualizado al salir, sin comerlo ni beberlo, dos nombres blaugranas para establecer comparativas. Marc Ter Stegen ha sido aludido por Karl Heinz Rummenigge, ahora en funciones directivas, al hacer esta observación descalificadora sobre el nivel deportivo de su compatriota: «aún no está dentro de la clase mundial».

El último a subirse al carro de la insensatez ha sido Giovane Elber que ha cometido la osadía, pecado mortal, de situar en la misma escala a Robert Lewandowski y al seis veces “Balón de Oro”, Leo Messi: «Lewandowski es mejor que Messi en estos momentos».

La Institución blaugrana y sus futbolistas se han conjurado para no dar respuesta a estas impertinencias y dar la réplica sobre el terreno de juego del Estadio Da Luz. Esta estrategia alemana puede tener un efecto boomerang que vaya en contra de sus intereses, al juramentarse los catalanes para alcanzar el objetivo de la victoria. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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