A bote pronto

Goleada del Barça en Champions

Debutó el FC Barcelona en la Champions League y convengamos que lo mejor fue el contundente resultado que, con los goles finales de Pedri y Dembélé, alcanzó caracteres de goleada. En espera de una actuación conjunta más convincente, el nuevo Barça alimenta esperanzas, con brotes verdes que protagonizan la juventud incorporada.

Enfrente tenía al Barça un Club histórico, como el Ferenvaros, pero venido a menos. Sus referencias les liga a los años cincuenta con futbolistas que hicieron historia como Laszy Kubala, Zoltan Czibor, Sandor Kocsis o Ferenc Puskas. Presentes los tres primeros con la camiseta culé en la debacle de la final de Berna en 1961 frente al Benfica.

Este nuevo Barça de Koeman sigue ofreciendo destellos, con luces intermitentes que ofrece dudas cuando la sombra se prolonga. Introdujo el holandés dos cambios con la presencia de Pjanic por Busquets y la de Trincao por Griezmann. El bosnio es una amenaza seria para la titularidad del de Badia, en cuanto consiga el nivel óptimo físico, después de haber pasado una pretemporada con la complicación del coronavirus.

También comprometido tiene el puesto el francés ante la progresión de Trincao. La presencia del portugués produce un orden más natural en el equipo, con dos jugadores exteriores, aunque jugando a pierna cambiada.

Mientras el Barça buscaba su lugar en el campo los magyares tuvieron alguna ocasión de gol que incluye un disparo al palo con Neto pusilánime. Una incursión de Messi con zancadilla final del defensa superado originó la apertura del marcador, al transformar la pena máxima el propio pibe.

Llegaron los mejores momentos del Barça que tuvieron reflejo en el gol de Fati, producto de un colosal pase de De Jong que el bissauguineano remató de primeras con la tibia. El tercero fue obra de Coutinho, con un disparo al palo corto que puso broche a una jugada coral con intervención de Pedri, Messi y la asistencia brillante final de Fati.

Parecía truncarse el camino a la goleada con la justa expulsión de Piqué que perdió la porfía con el delantero y le agarró por la camiseta siendo el último hombre. Duro castigo de penalti y expulsión, que puso el score en un más apretado 3-1 con un jugador menos y más de veinte minutos de juego por delante.

Sin embargo, Messi se activó y se consumó la goleada con los goleadores Pedri y Dembélé, cuya salida al terreno de juego en el segundo acto oxigenó al equipo.

Los nombres propios tuvieron el sello de la juventud, con Fati, nominado MVP del partido, Trincao, Pedri y Dembélé como protagonistas esenciales.

La nota negativa resultó la expulsión de Piqué que derivará en una sanción que le privará acudir a Turín para enfrentarse a la Juventus en el partido más difícil del grupo. En liga, Araujo cumplió con creces en su sustitución a Lenglet, que había sufrido en Vigo ese mismo contratiempo. Le tocará repetir el uruguayo y aunque la contribución del joven está siendo positiva, no deja de poner en evidencia a los servicios técnicos del Club que no han sabido reforzar convenientemente un puesto vital.

Sin público ni bares en Catalunya, se jugará el sábado un Barça – Madrid, menos clásico que nunca y que, además, se presume que su resultado tenga poca incidencia en la temporada que recién ha comenzado. Con dos equipos bajos de nivel, el catalán por estar en fase de construcción y el madrileño en un período proclive a la agitación. Duelo, por muchos factores, descafeinado. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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