A bote pronto

Fumata blanca para diferir salarios blaugranas

El Covid 19 está haciendo estragos en todas las economías, ya sean de índole familiar, institucional o empresarial. La incidencia ha alcanzado grados distintos dependiendo el estado de salud financiera de cada caso.

En el caso concreto del fútbol profesional la incidencia ha sido mayor, pues no hay costumbre de práctica de ahorro, entendida conceptualmente como capacidad de compra diferida. Es un mundo que vive de la urgencia de los resultados y de la egolatría de muchos de los personajes que lo circundan que se aferran a la bicoca de unos puestos de mando e influencias que les abren muchas otras puertas en la sociedad.

En el FC Barcelona la situación era especialmente grave, pues los gastos fijos de un balance con cifras exorbitadas no se veían correspondidos con una fuente de ingresos, diezmada bruscamente por la falta de actividad en principio y, luego, por la forzada inasistencia de público que ha reducido a cero los registros dinerarios por esta vía.

En estas condiciones de precariedad extrema, hacía falta que los agentes formalizaran acuerdos posibilistas que abrieran cauces de futuro. No pudo cerrar el tema la Junta presidida por Josep Maria Bartomeu y ha tenido que ser la Gestora encabezada por Carles Tusquets que haya ultimado el acuerdo imprescindible. Tras un mes de negociaciones, tensas en algunos casos, la Mesa de Negociación creada por las partes han llegado a un principio de acuerdo que falta por ratificar, si bien ello se entiende como un acto formal y protocolario.

Ha habido que esperar al Black Friday para el anuncio formal después de unas intensas negociaciones que han durado toda la jornada en el Auditorium 1899:

«En el día de hoy, las partes han alcanzado un principio de acuerdo que permite hacer un ajuste del coste salarial de la temporada vigente por importe de 122 millones de retribuciones fijas, al cual se le añade el diferimiento durante tres años de las retribuciones variables de esta temporada, presupuestadas en una cifra aproximada de 50 millones de euros.

El acuerdo, en caso de que se ratifique, supondrá un hito de gran trascendencia para reconducir la situación económica actual. Ambas partes reconocen el gran esfuerzo que se ha tenido que hacer para alcanzar este principio de acuerdo y se felicitan».

Los números del Club abogaban por diferir el pago de 191 millones de euros. Al final serán 172 millones (122+50), lo cual el grado de cumplimiento del objetivo queda sobre el 90 por ciento.

Cuatro futbolistas ya habían sido la avanzadilla de la comisión del diálogo. Ter Stegen, Piqué, Lenglet y De Jong habían formalizado nuevos contratos de ampliación que ya contemplaba la programación de pagos atendiendo un nuevo calendario.

Para alcanzar este acuerdo marco, decisivo para el porvenir del Club, ha sido importante el ejemplo del entrenador Ronald Koeman que ha comunicado su disposición favorable al ajuste económico en el entrenamiento matinal, lo cual ha acelerado el proceso negociador.

El plazo concedido por las partes se había agotado el pasado día cinco de los corrientes y nos hallábamos en tiempo de prórroga. Este acuerdo in extremis permitirá que los futbolistas perciban sus salarios ordinarios y primas extras en el transcurso de los próximos tres años y afecta por igual a los que tienen un compromiso firmado temporal más corto.

Un fleco pendiente, pero de cuantía menor, representan los más de quinientos empleados adscritos nominalmente al Club. Su relación laboral y retribución económica también está siendo revisada y se espera también llegar a un acuerdo equilibrado.

Técnicamente, el Barça estaba abocado a entrar en un concurso de acreedores. El sacrificio ha sido común y ha resultado realista ante la situación de emergencia. No podía ser de otra manera. O así piensa nuestra pluma.

 @albertgilper

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