A bote pronto

El FC Barcelona se acoge a un ERTE

El FC Barcelona se convierte en el primer gran club del firmamento europeo en presentar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Este expediente consiste en una reducción de la jornada laboral. Se tramitará ante el Departamento de Treball de la Generalitat de Catalunya y afecta a todo el personal adscrito a la nómina del Club, sean profesionales deportivos o de otros ámbitos.

La plantilla del primer equipo de fútbol fue receptiva a la propuesta reductora, pero no hubo concreción, por lo que ha obligado a la directiva de Josep Maria Bartomeu a tomar la iniciativa en la toma de decisiones. 

La crisis provocada por el Covid 19 es una sangría económica abierta y aún por determinar, si bien se puede adelantar que las pérdidas serán millonarias. Al margen de la tradicional entrada de dinero por el taquillaje, cobran más relieve los ingresos atípicos que conforman los derechos televisivos, el merchandising, el ticketing, las FCB Escoles, el Tour Experience, …

Sobre un presupuesto de 1047 millones de euros de ingresos, el déficit podría ascender a unos 150 millones, yendo a la baja.

El ERTE es aplicable para la suspensión de contratos laborales o para una reducción horaria de prestaciones de los trabajadores y a ella ha tenido que acogerse el Club blaugrana a no definirse un acuerdo pactado del empleador con los empleados para la reducción salarial.

La situación excepción que vive el planeta convulsiona todos los estamentos y requieren medidas excepcionales. Nada será igual. Habrá una antes y un después de la pandemia y todos estamos obligados a un ejercicio de realismo. 

No ha habido un principio de acuerdo con los futbolistas del primer equipo que acaparan el cincuenta por ciento del presupuesto de gasto global en el balance. Ha ayudado a este desencuentro final la complejidad de los contratos individuales de infinitas cláusulas que representan casuísticas muy dispersas. En esas condiciones, la homogeneidad de las medidas crea desiguales efectos.

La pretensión inicial del FC Barcelona era la reducción salarial de un 70% durante el período de interrupción. Otros clubes se plantean la rebaja porcentual de los emolumentos en el cómputo de la temporada. 

La primera opción y en el caso de que la temporada no se pudiese reanudar, representaba una quita a los deportistas de un quince por ciento, aproximadamente. Lo que da una cantidad, en números absolutos, insuficiente para paliar el déficit en el balance económico.

Desde el año 2011 los balances han resultado con cifras positivas, aunque el cómputo global apenas alcance los doscientos millones de euros, un porcentaje muy discreto con relación a los ingresos acumulados en el período.

El Comité de Empresa se ha apresurado a formalizar su discrepancia pública, recordando la escasa incidencia del colectivo en la masa salarial de la Entidad, por debajo del cuatro por ciento. En un principio, la directiva quiso negociar solamente con los deportistas, pero la falta de acuerdo ha determinado esta acción que engloba a todos los empleados adscritos a la nómina del Club.

Son momentos en que todos tienen que arrimar el hombro y el bolsillo. Ha de pensarse que también los socios resultan perjudicados, pues dejan de asistir a espectáculos programados y comprensivos en las cuotas satisfechas y sin que puedan acudir al rescate dinerario a través del “seient lliure”, (literal, asiento libre). O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

Facebook:  Barça universal

www.planetaDeporte.es 

Nota oficial del FC Barcelona