A bote pronto

Fati se vistió de Messi

Faltaba más de una hora para que diera comienzo el partido que clausuraba la jornada vigésimo segunda y la victoria ajustada del Real Madrid ante el Atlético, que se vio beneficiado al no señalársele un penalti de Casemiro a Morata, obligaba al Barça a ganar al Levante para no perder excesiva comba.

Desde los aledaños, a través del celular seguíamos las imágenes de Tenerife donde el Barça de baloncesto acabó imponiéndose por cuatro puntos a los locales y alcanzaba el liderazgo de la ACB, pues el Real Madrid había perdido en cancha propia con “la Penya”, que llegó a superar en el último cuarto un diferencial de catorce puntos.  

Algún otro colega más futbolero seguía el padecimiento del Sevilla de Lopetegui que, después de caer eliminado por un modesto Mirandés, repetía fiasco con un empate a uno en el estadio Sánchez Pizjuán ante el Alavés y conseguido su gol, además, de penalti.

Se comentaba el buen comportamiento del Barça B que con un nombre menos por una expulsión había sido capaz de ganar por 1-2 a la AE Prat y obtener la segunda plaza, por delante del Castellón y por detrás del líder CE Sabadell.

Quique Setién ya había facilitado la alineación y el departamento de Comunicación del Club la hizo saber a los medios. No había sorpresas, jugaba un equipo que lo hubiera podido firmar Ernesto Valverde en el dibujo táctico del 4-3-3 consagrado por el barcelonismo y que espantaba de las veleidades iniciales de Setién con sus probaturas arriesgadas del 5-3-2.

Se reafirmaban Semedo y Lenglet, confinando a la reserva a Sergi Roberto y Umtiti. Rakitic era el elegido para suplir al lesionado Vidal y arriba Messi ocupaba la posición central, delegando a Griezmann a la derecha a un trabajo de mayor desgaste físico y repetía Ansu Fati en la punta izquierda. 

El Barça salió con más revoluciones que de costumbre y a su juego preciosista le imprimió mayor dosis de velocidad con un trazado más vertical en las asistencias. Por las bandas, Semedo y Fati, abrían boquetes que se traducían en ocasiones de marcar, que los goleadores habituales Messi y Griezmann malograron por partida doble.   

Fue un Barça de las dos caras. La positiva se correspondió con el primer tiempo inicial, con las piernas frescas y la mente clarividente. Solo el inusual desacierto de los compañeros de línea de Fati y un disparo al travesaño de un renacido Semedo evitaron una goleada.

No obstante, la sociedad Messi – Fati facturó dos goles en dos asistencias del argentino. La primera, magistral, fue enaltecida con una gran acción del bisauguineano para ganar la posición a Miramón y rematar con determinación. El segundo tanto, la asistencia fue más previsible y la culminación contó con la colaboración del meta Aitor Fernández, que compensó con otras brillantes intervenciones.

El dos a cero del descanso y las buenas vibraciones hacían presagiar un partido tranquilo. Empero, el Levante apretó arriba en el segundo acto, y el Barça mostró sus debilidades defensivas ancestrales. El encuentro fue agradecido para el espectador, pues derivó en una alternativa de jugadas sin transición, donde las réplicas se sucedían en las áreas indistintamente. 

El Barça de la primera mitad se asemeja al modelo Setién y solo falta que tenga continuidad en el acierto. En la segunda parte, afloraron todos los registros que han sido objeto de análisis en este irregular curso.

Los blaugranas no supieron regular el tempus del partido y admitió el peligroso intercambio de golpes con dos goles de ventaja que dieron hasta seis oportunidades de gol a los granotas en un segundo tiempo para no olvidar, sino para tomar notas correctoras. Suerte hubo que el gol visitante llegará en el tiempo de descuento.

Claro que todo hubiera sido más fácil si el astro hubiera tenido el punto de mira más definido. No le falta razón al técnico cántabro cuando afirmó que el partido hubiera podido acabar 8 – 3. Esta afirmación implica un reconocimiento tácito de las deficiencias defensivas, pues un equipo campeón no puede trabajar la hipótesis de encajar tres goles ante un rival como el Levante que siempre perdió en el Camp Nou.

Aguardan comprometidas salidas a Bilbao y Sevilla para enfrentarse al Athletic Club en Copa y al Betis en liga, sin el concurso de Gerard Piqué que vio una tarjeta que acarrea suspensión, ya en el segundo ciclo.

En estos partidos se podrá tomar el pulso al Barça de Setién. El Barça de ayer exhibió la cara y la cruz. En la facial, conjugó fútbol y goles en una buena dinámica de juego con verticalidad y ritmo. El reverso se correspondió con un Barça dubitativo, con carencias en las marcas e indefinición del patrón. Una primera parte excelente que no presagiaba una continuación deprimente, donde afloraron las incertidumbres del curso. O así piensa nuestra pluma.

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FC Barcelona 2, Levante 1, protagonistas y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets, De Jong (Arthur, min.80), Rakitic; Messi, Griezmann (Sergi Roberto, min.70) y Ansu Fati (Riqui Puig, min.87).

Levante: Aitor Fernández; Jorge Miramón, Rubén Vezo, Postigo, Toño García; Campaña, Melero (Mayoral, min.60), Vukcevic (Bardhi, min.78), Rochina; Roger y Morales (Hernani, min.60).

Goles: 1-0, min.30: Ansu Fati. 2-0, min.32: Ansu Fati. 2-1, mon.90: Bezo.

Árbitro: Cordero Vaga, del comité cántabro. Mostró cartulina amarilla Piqué (min.65) y Jordi Alba (min.65).

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo segunda jornada de LaLiga, jugado en el Camp Nou ante 60.295 aficionados.