A bote pronto

El “EuroGeta” se va con la cabeza alta

Se han tenido que hacer trajes a medida para que los principales torneos de fútbol tuvieran un final. Sin duda, el más asincrónico ha resultado la Europa League que ha dispuesto que en los octavos de final, dos eliminatorias, Roma – Sevilla y Getafe – Inter, se jugasen a partido único en terreno neutral localizado en dos ciudades alemanas, mientras que el resto de eliminatorias de esta fase se jugaban a modo tradicional, con un encuentro en la sede de cada equipo.

El conjunto sureño de la comunidad autónoma de Madrid ha confirmado los resultados decrecientes que ya se avistaron en la reanudación exprés de los once partidos pendientes de LaLiga, en la que solo venció en uno de ellos. Razón por la cual quedó descolgado de los puestos europeos.

Todo lo contrario del equipo lombardo, que ha firmado un buen fin de temporada alcanzando la segunda plaza de la Serie A, con tres triunfos en cuatro partidos imbatido. Ello pese al ruido de declaraciones del técnico transalpino.

La mayor gesta getafense data de hace doce años, cuando el equipo entrenado por Michael Laudrup alcanzó los cuartos de final, siendo eliminado por el Bayern de Münich en una eliminatoria dispuesta de poder a poder y que los azulones llegaron con posibilidades hasta el último momento.

Ha sido, sin duda, el más difícil todavía. Ha quedado eliminado el conjunto azulón del Getafe por un decoroso 2-0 ante la potente squadra italiana, plagada de figuras del primer plano internacional. Antes del Covid 19, y coincidiendo con el buen comportamiento en la competición doméstica, había eliminado al Ajax de Amsterdam.

 

Los brasileños Robert Kenedy y Deyverson Silva y el nigeriano Peter Etebo, inscritos en la temporada ordinaria hasta el 30 de junio, no pudieron jugar con el Getafe al haber concluido su tiempo de cesión y ser reclamados por sus clubes de origen.

Dos penaltis errados han marcado la temporada azulona. En el último partido de liga frente al Levante jugado por obras en Alacant/Alicante, concretamente en el Estadi Olímpic Camilo Cano de La Nucía el que falló desde los once metros fue Ángel Mata para desbaratar el sueño europeo y, esta noche, en el Arena AufSchalke de Gelsenkirchen, quien no ha podido situar el marcador en un empate que obligaba a una prórroga ha sido el veterano Jorge Molina.

El Inter de Milán empezó en la Champions League y quedó tercero del Grupo en que el FC Barcelona fue primero, por lo que eliminado de la primera competición tuvo el premio de consolación de la Europa League.

La realidad es que el cuadro de Antonio Conte es muy completo y tiene pólvora arriba con la dupla Lukaku-Latauro.  Marcó en la primera mitad el jugador belga de origen congoleño, quitándose de encima al vasco Etxeita. Después vino el penalti de Godín, en el minuto 75, advertido por el VAR y que no transformó Molina. La puntilla la puso Eriksen al recoger un rechace corto, cuando el equipo descompuesto ya apuraba sus últimos coletazos.

Resulta una obviedad que solo fallan penaltis quienes efectúan los lanzamientos…, pero no podemos evitar el recuerdo que, hace unos años, el meta del Real Madrid Keylor Navas le paró dos penaltis a este mimo jugador en el mismo encuentro.

El Inter es uno de los grandes favoritos y, cronológicamente ya le toca, pues su último trofeo continental lo celebró en el año 2010, entrenado por el ínclito Jose Mourinho, al ganar al Bayern de Münich (2-0) en el estadio Santiago Bernabéu.

O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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