A bote pronto

Chiellini desenmascara a Sergio Ramos

Giorgio Chiellini ha convulsionado el ambiente deportivo con sus afirmaciones, que recoge su libro autobiográfico, en lo que hace referencia a sus comentarios sobre el juego antideportivo de Sergio Ramos.

Ha estado categórico al afirmar, sin ambages, que “la lesión de Ramos a Salah en la final de Champions League del 2018 no fue fortuita”. 

Estas manifestaciones del jugador internacional italiano han puesto de nuevo de actualidad las trapacerías de un defensa que no tiene en la nobleza su mejor virtud. La estadística oficial es la mejor denuncia de su proceder en los terrenos de juego. El jugador madridista acapara records negativos, al ser el más amonestado y expulsado en la historia de LaLiga y el que ha sufrido más tarjetas amarillas en competición europea.

Y es una gran parte de la afición la que piensa que estas sanciones se hubiesen multiplicado si el VAR se hubiese instalado antes y, también, si no hubiese defendido una camiseta de tradición protegida.

La imputación directa de Chiellini no es novedad, pues ya en su fecha la prensa internacional, empezando por el France Football y la prensa española desenganchada del madridismo dominante ya calificó de intencionalidad manifiesta.

Recordemos la jugada producida en el centro del campo, a las primeras de cambio. En la pugna por un balón sin dueño, el brazo derecho de Salah queda atrapado entre el costado y el brazo bajado de Ramos. Caen al suelo y el defensa no hace nada para separar su brazo, dejándolo prisionero el de Salah. Las consecuencias funestas se advirtieron inevitables.

Incluso, los más reticentes a admitir la voluntariedad de la acción, admiten, sin embargo, que el defensa no hizo nada por evitarlo, beneficiándose de esa causalidad posicional.

El veterano defensa transalpino reconoce la calidad futbolística de Ramos, pero con relación a la lesión se explaya aún más: “Sus intervenciones más allá de cualquier lógica, incluso con lesiones que provoca con astucia casi diabólica. Lo de Salah fue un golpe maestro. Él, el maestro Sergio, siempre dijo que no lo hizo queriendo, pero estaba consciente de que, cayendo de aquella manera, y sin dejar ese agarre, nueve veces sobre diez puedes romperle el brazo a tu rival”.


El veterano Ramos, que ya sopló 34 velas, ha dejado a muchos compañeros de profesión damnificados, consecuencia de la violencia de su fútbol.

A vuela pluma, recordamos a modo de ejemplos, sus entradas a Havel, Karius, Gustavo Cabral, … La hemeroteca le deja en evidencia. O así piensa nuestra pluma.

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