A bote pronto

Bartomeu y su revolución enquistada

El próximo cinco de octubre concluye el plazo para inscribir futbolistas en el prolongado calendario de verano y los dirigentes de los clubes no han evacuado carpetas, aguardando las últimas oportunidades del mercado que les otorgue las perentorias necesidades de algunos que demuestren debilidad.

En ello está el FC Barcelona, con afectación tanto en las altas como en las bajas, ya que la plantilla puesta a disposición del nuevo técnico Koeman dista de estar definida. Bartomeu enseñó las cartas, cuando alertó en caliente de una revolución, tras el varapalo del ignominioso 2-8 de Lisboa.

Sin embargo, a día de hoy, la respuesta ha quedado muy diezmada y solo afectó al entrenador Setién y al jugador Rakitic, operaciones de salida del todo previsibles al margen de ese último resultado. No cabe consignar el trueque Pjanic/ Arthur porque ya estaba bendecido con anterioridad.

En esa lista de futuribles bajas figuraban, además del croata, Arturo Vidal, Luis Suárez, Umtiti, Junior Firpo, Brigthwaite, Rafinha, Wagué y Todibo. En ese vaivén, podían incluirse nombres como Semedo, Busquets, Alba, Coutinho, Aleñá, Dembélé e, incluso, Griezmann.

También a otros futbolistas del Barça B, como Collado, Monchu, Cuenca, Akieme…, que se considera deben seguir su proceso de formación en otros clubes como segunda oportunidad para dar el salto al Camp Nou. Y, en esa misma condición, están los repescados Oriol Busquets y Miranda.

La crisis económica mundial derivada de la pandemia está dificultando las transacciones y la revolución prevista va a derivar en un modesto cambio de cara. En ese escenario, los cambios y espíritu de mejora deberán venir por corregir la actitud, insuflar moral de victoria e incrementar la autoestima y el compromiso.

Las bajas condicionan las altas, tanto por razones de liquidez como de capacidad de plantilla, ya que no pueden simular el camarote de los hermanos Marx.

La última hora confirma las dificultades de colocación de Luis Suárez, por el que suspiran la Juventus y el Atlético, entre otros equipos de La Premier. El uruguayo juega con la ventaja de un contrato económico altísimo en el club blaugrana y su voluntad de seguir jugando al lado de su amigo Messi, por lo que no brinda facilidades para procurar su salida. El entrenador Koeman, que le dijera en entrevista personal que no contaba en su proyecto deportivo, parece que puede reconsiderar su posición al observar sus buenas prestaciones en estos primeros días de entrenamiento.

La posibilidad de que siga el tercer goleador de la historia del Club, aplazaría las gestiones sobre los fichajes de Depay o Lautaro, creando división en el CEO, Òscar Grau porque, al alivio de ahorrar el monto millonario de un nuevo fichaje, incluye también el contratiempo de que no se rebaja masa salarial prevista, pues los emolumentos del futbolista entrante iban a ser inferiores al del saliente.

Asamblea de Compromisarios

La directiva ha puesto fecha del 25 de octubre, previsiblemente en el Palau Blaugrana y coincide con el “clásico” en el Camp Nou, circunstancia neutra e irrelevante en este caso, pues ya es firme que se juegue sin público por lo que no quedan favorecidas las sinergias.

La Asamblea será, como siempre, presencial y la evolución de la pandemia puede diferir la fecha de convocatoria. Se presentarán unos números dañados por el Covid 19, con pérdidas de más de cien millones de euros y el objetivo incumplido de superar el listón de los mil millones recaudatorios, cifra que suponía el record mundial en entidades deportivas.

El presupuesto de este curso se reducirá en un 30%, con lo que se situarán en orden de los setecientos millones. Estas cifras bajistas siguen la tónica general de las entidades, pues el fútbol dejará de percibir en dos años unos cuatro mil millones de euros, al resultar afectadas todas las fuentes de ingresos.

Una Asamblea que se prevé turbulenta, pues tras un año en blanco en títulos futbolísticos, se ha de añadir la trama del “Barçagate”, el cambio del entrenador, el del secretario técnico y el último affaire que tuvo a Messi como protagonista.

Este amago de marcha del astro fue la gota que rebasó el vaso y promovió la moción de censura liderada por el precandidato Jordi Farré, al que se han unido otros destacados opositores como Joan Laporta, Víctor Font y el empresario Lluís Fernández Alà. Están en la difícil misión de aglutinar las 16520 firmas de adhesión requeridas y con la fecha tope del 17 de septiembre.

Elecciones presidenciales

Como novedad, se efectuarán en doble jornada, los días 20 y 21 de marzo y coincide con el primer de semana en el que se inicia el período electoral establecido en los estatutos del club. Habrá delegaciones múltiples para que el socio ejerza su derecho al voto y será aceptado que sea por correo. No así el voto telemático que propugnaban algunos candidatos, propuesta que ya fue rechazada en la última Asamblea de Compromisarios, en razón al elevado riesgo de irregularidades del sistema.

Las oficinas del Club están trabajando con denuedo. Queda concordar las exigencias de la plantilla para que alcance el grado de competitividad que le permita la lucha por los títulos deportivos en juego. La revolución anunciada puede quedarse a medio camino y, en este caso, hará falta el propósito de enmienda y mejora de quienes gocen de una segunda oportunidad. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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