A bote pronto

El Barça a solo un punto del Madrid

Insospechadamente, la vigésimo cuarta jornada de la liga ha servido para que el FC Barcelona recortara hasta la mínima expresión la diferencia de puntos con el líder Real Madrid. Ambos jugaron en casa. Los blaugranas abrían la tarde del sábado ante el Getafe, equipo clasificado en zona de Champions League, en tanto que el Real Madrid cerraba la jornada dominical en el estadio Santiago Bernabéu, recibiendo al equipo celeste que lucha por eludir el descenso.

En el Camp Nou se marcaron tres goles de muy bella factura y con reparto favorable a los blaugranas. El equipo sureño de Madrid respondió al alto compromiso y el partido tuvo los ingredientes necesarios de incertidumbre del resultado que solo el árbitro confirmó con el pitido final.

La sorpresa la daría el Celta de Óscar García Junyent que fue capaz de inaugurar el marcador de Chamartín y cerrarlo en el tramo final, para conseguir un punto de oro, que descuenta dos al Real Madrid.

No es oro todo lo que reluce en el seno blanco, a pesar de la propaganda de la prensa local, adscrita mayoritariamente a la causa de Florentino Pérez y que actúa como caja de resonancia blanca.

Al revés del FC Barcelona, los madridistas gozan de una plantilla generosa, que cubre las veinticinco fichas autorizadas. Este plantel de futbolistas está más igualado en calidades, pero lo es más por defecto que por la excelencia.

También sufren lo de Zidane el cuento del dibujo y el equipo desarrolla mejor fútbol cuando la distribución de sus hombres se corresponde con un 4-4-2. El 4-3-3 requiere al técnico francés hacer coincidir en el medio a Casemiro y Valverde, dos hombres en plenitud de edad y con gran despliegue físico, sacrificando a Modric e Isco. Ni con esas le vale al equipo, como se demostró en el último partido en que, habiendo revertido un marcador en contra, con el empate de penalti a favor, se dejó igualar en el tramo final.  

En un deporte con exigencias físicas cada vez más acusadas, el secreto está en la poli función y responde más a los pulmones que a la sutileza del regate.

Se requiere que las piernas vayan a la misma velocidad que el cerebro y ya no es caso de futbolistas como Piqué, Busquets, Rakitic, Bale, Marcelo, Modric, Kroos,

Pep Guardiola ganó un Mundial de Clubes cubriendo todo el campo de centrocampistas y Zinedine Zidane, con éxito, le ha emulado recientemente.

Lo equipos se muestran más fuertes cuando se ocupan racionalmente los espacios y se ataca y se defiende solidariamente en grupo. De manera que siempre haya futbolistas protectores por detrás del balón y delanteros de referencia por delante en posesión para estirar al equipo. 

A catorce jornadas de la conclusión y con cuarenta y dos puntos decisivos en juego, todas las posiciones de la tabla están en el aire y la necesidad de los puntos hará que los equipos se hagan más defensivos, atendiendo al espíritu de conservación.

Hasta la mitad del siglo pasado, las alineaciones se formulaban bajo el patrón de 2-3-5, Pasó al 3-2-5 que aún se vislumbran en los viejos futbolines. Llegó la fórmula de la MW, donde los entrenadores pretendían la invulnerabilidad de la portería. Se pasó a un 4-2-4 y también al 4-4-2 en los años ochenta y que sigue vigente con la variable del 4-5-1.

En la renovación de los sistemas, Johan Cruyff y Pep Guardiola han sido los más activistas en la era moderna. O así piensa nuestra pluma.

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