A bote pronto

El Barça progresa lentamente

Por voluntarismo y también derivado de los compromisos de patrocinadores se llevó a cabo la organización del Trofeo Joan Gamper instaurado en el año 1966.

Es tiempo de pandemia y estamos instalados en una provisionalidad a la que es difícil poner fecha de caducidad. En estas circunstancias, la convocatoria tuvo obligadas precariedades.

No hubo rival extranjero como es costumbre muy enraizada en el torneo, ni presentación del equipo con las locuciones y promesas de los capitanes en nombre de la plantilla.

El rival fue el Elche, que no había debutado en liga la semana anterior porque precisamente tenía que enfrentarse al FC Barcelona en la jornada inaugural de liga. Partido que no se celebró ya que el Barça estaba eximido, junto al Atlético, Sevilla y Real Madrid, por haber prolongado más su temporada pasada por motivos de los compromisos internacionales.

La tradicional fiesta del Gamper, que ocupaba a muchos infantes con sus familias todo el día en las instalaciones del Club, quedó aparcada para la próxima edición. En contraposición, la limitación al partido de fútbol en un escenario gélido, obligatoriamente sin público.

Koeman dispuso del tercer partido de preparación una semana antes del debut oficial en liga en la jornada tercera ante el Villarreal en el Camp Nou.

El FC Barcelona presentó una alineación que se sospecha titular, en espera de la recuperación del cancerbero Ter Stegen, el acomodo físico de Pjanic y la puesta a punto de Dembélé. Al margen de algún posible refuerzo con vitola de titular.

Estos fueron los jugadores elegidos dentro del nuevo sistema implantado del 4-2-3-1:

Neto; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Alba; Sergio Busquets (Pjanic, min. 63), de Jong; Coutinho (Pedri, min. 79), Griezmann (Trincao, min.63), Ansu Fati (Dembélé, min. 63) y Messi.

Koeman convocó a 23 jugadores y, entre ellos, no eran Luis Suárez, Arturo Vidal y Riqui Puig. Los sudamericanos en espera de que se solucionen los flecos para fichar por el calcio. La gran sorpresa, constituyó la ausencia del catalán, del cual el entrenador habló claro en el postpartido.

Koeman afirmó que Puig juega en un puesto con mucha competencia y que a los veinte años necesita jugar cada domingo. Por lo tanto, le ha sugerido una cesión a otro equipo y ese equipo se rumorea pueda ser el Ajax de Amsterdam.

El único gol de encuentro llegó muy tempranero y hacía presagiar una goleada que resultó fallida. No se había cumplido el minuto dos cuando Leo Messi efectúa un pase magistral al espacio al que llega Alba que centra y Griezmann remata de primera a boca de gol.

El dominio fue abrumador del Barça, pero estuvo disperso y remiso en el remate, pero cuando acertó se encontró con el guardameta catalán del Elche CF, Edgar Badía, que estuvo diligente y brillante.

El entrenador está dando galones a los más acreditados, aparte los descartes. Su reto es conjugar en una misma alineación las prestaciones de Messi, Griezmann y Coutinho, a fin de que no colisionen y sí se complementen. Es una labor difícil que requiere el poso del tiempo.

En ese dibujo, queda un puesto exterior con tres pretendientes: Dembélé, Fati y Trincao. Los diez minutos que concedió el entrenador al jovencísimo Pedri es una declaración de intenciones de que cuenta con el canario en su proyecto a corto.

A Koeman no le darán tiempo, porque en el Barça no puede haber transiciones. Solo los resultados valorarán la labor del técnico. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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