A bote pronto

El Barça perdonavidas resucitó al Madrid

El Barça dejó escapar una oportunidad pintiparada para dejar noqueado al Real Madrid, que pasa de poder quedar a cinco puntos a comandar LaLiga.

El guion cambió en sesenta minutos trágicos, que van del 69 al 70, del remate de Braithwaite defendido por Courtois a la desgracia de Piqué que desvía a la red un balón dirigido por Vinicius alejado de los tres palos.

Como en ocasiones precedentes, Quique Setién dejó la osadía para las ruedas de prensa y confeccionó un equipo conservador alineado con la precaución. Volvió a recurrir a Vidal para reforzar el medio campo para dejar solo en punta al tándem Messi-Griezmann, que tampoco descuidaron su aportación en el medio del campo.

El técnico cántabro pronto se ha dado un baño de realidad y del quimérico dibujo del 3-4-3 que le discutieron sus jugadores ha pasado al mismo 4-4-2 que defenestró a Ernesto Valverde, bajo el argumento de la defensa del estilo cruyffista.  El consagrado 4-3-3, otrora santo y seña, ha quedado absorbido. La utilización de la cantera, a pesar de las bajas, continúa siendo marginal y ha quedado en agua de borrajas ante la prevalencia y premura resultadista.  

Las promesas de mejora del fútbol se han incumplido y, además, el equipo ha perdido el liderato. Mucho tablero que limita la inspiración de los jugadores, con unos mecanismos predecibles que retraen la velocidad del juego y que contrarresta el adversario, que le sigue superando en condición física.

En el estadio Santiago Bernabéu el técnico priorizó el concurso de Umtiti sobre Lenglet, de Arthur sobre Rakitic y de Arturo Vidal sobre Braithwaite o Ansu Fati.

Ante un equipo madridista en la U.C.I., discontinuo en la presión y que se parapetaba en su campo reduciendo el marco de acción, el Barça estuvo timorato y desaprovechó cuatro claras oportunidades de gol en la primera mitad: Dos de Messi, una principal de Griezmann y un mano a mano de Arthur ante Courtois que desbarató el guardameta belga.

Parecía que el segundo acto se repetía el guion, donde el Madrid solo contrarrestaba con el bullicio de Vinicius que malograba en su decisión final. Pero llegó un disparo de Isco en un error defensivo que obligó a volar a Ter Stegen. Esa acción aislada, en medio de la mediocridad local, dio ínfulas al adormitado equipo blanco que celebró el pespunte como si hubiera ya marcado el primer gol.

Tuvo el Real Madrid sus mejores minutos ante una defensa blaugrana que demostró todas sus debilidades reconocidas y concatenó varias ocasiones de gol mal resueltas. 

Setién, para disgusto manifiesto del elegido Vidal, agitó el banquillo con la presencia de Braithwaite. A las primeras de cambio el danés protagonizó una jugada de ruptura superando a Marcelo, pero no supo resolver frente Courtois que volvió a dejar pequeña la portería. Sin solución de continuidad, Kroos coloca el balón entre Semedo y Braithwaite, poco acertados en la cobertura de espacios, para el enésimo sprint de Vinicius.

Sabedor que el joven brasileño es en el remate una escopeta de feria, Piqué se confía y trata de proteger más el centro que la definición. Vinicius ve espacio y prueba un disparo al palo largo, que hubiera tenido la destinación del banderín de córner, si no llega la mediación in extremis del defensa al que rebota el balón y lo hace entrar al palo corto para desespero de Ter Stegen.

El Barça no se repuso a este golpe de infortunio. Los cambios no aportaron novedades y el Real Madrid se vio crecido. En el último minuto, el proscrito Mariano, catalán de Premià de Mar, salió para sellar la victoria en una jugada mal defendida por Umtiti y con un disparo en semifallo que lleva la pelota a la red. Dos tantos en acciones defectuosas de los goleadores, pero que valen igual.

En el cómputo global, no fue superior el Real Madrid al FC Barcelona. Una igualada hubiera reflejado mejor los méritos y deméritos de unos y otros. Pero el fútbol tiene esa componente del azar y, esta vez, a los blancos le salió cara.

Tras cuatro años de frustraciones, con derrotas consecutivas, el equipo de Florentino y Zidane se reencontró con la victoria. A los jugadores blaugranas les queda la sensación de la gran ocasión perdida, en tanto que a los aficionados culés la certidumbre de que el precipitado cambio de banquillo no ha aportado ninguna mejoría. Acaso solo en un discurso más florido. O así piensa nuestra pluma.

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Real Madrid 2 FC Barcelona 0, protagonistas y goles

Real Madrid: Courtois; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Valverde (Lucas Vázquez, m.86), Kroos, Isco (Modric, m.79); Vinicius y Benzema (Mariano, m.90).

FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Sergio Busquets, De Jong, Arthur (Rakitic, m.81), Vidal (Braithwate, m.69); Messi, y Griezmann (Ansu Fati, m.81).

Goles: 1-0, m.71: Vinicius. 2-0, m.92: Mariano.

Árbitro: Mateu Lahoz (colegio valenciano). Amonestó a Vinicius (m.11) y Carvajal (m.18) por el Real Madrid; y a Jordi Alba (m.18) y Messi (m.85) por el FC Barcelona.

Incidencias: encuentro correspondiente a la vigésimo sexta jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 78.357 espectadores.