A bote pronto

Barça- Bayern, una final anticipada

El sorteo de la Champions League ha emparejado caprichosamente al FC Barcelona y al Bayern de Münich. Precisamente las dos figuras del cartel que ostentan el honor de haber ganado la competición en cinco oportunidades cada uno, en tanto que ninguno de los seis participantes restantes, que componen esta improvisada Final Eight, figura en ese ranking de privilegiados.

Se trata pues de una final anticipada que restará inexorablemente a uno de los dos para la ronda de semifinales. Por el momento de forma y los avatares de esta singular temporada, hay cierta ecuanimidad de señalar al conjunto germano como favorito. Lo es en función de los datos recientes, aunque desde el análisis orientado desde Madrid parece más fundamentado en el deseo.

Pesa en el Barça los datos historiados en las últimas temporadas con los varapalos de Roma y Liverpool que significaron la eliminación en cuartos de final. Unos partidos deplorables donde el equipo sumó desacierto, indolencia, incapacidad técnica del banquillo y déficit de recursos físicos sobre el campo.

Sin embargo, la trayectoria del FC Barcelona data de 1899 y deben pesar más las gestas deportivas. Nos importan dos vigentes que definen la regularidad sostenida de la Institución. Desde el año 2008 ha levantado trofeos cada campaña, racha que se rompería si no ganase la actual edición de esta primera competición europea.

Otro dato impresionante y que marca distancias con el resto de equipos es que el conjunto blaugrana lleva trece años ininterrumpidos accediendo a los cuartos de final. Lo que es lo mismo, estando entre los ocho mejores equipos de Europa.

El Barça se está entrenando a fondo antes de que este jueves parta para Lisboa. A medida que se acerca la primera final frente al repetido ganador de la Bundesliga, crecen los ánimos y la confianza del conjunto blaugrana que, por empaque y tradición, siempre está obligado a aspirar al triunfo.

El equipo alemán gana la Bundesliga desde el año 2012 y muestra una hegemonía manifiesta. Este curso parecía que se iban a torcer las cosas en un inicio donde el Dortmund le plantó cara, pero el Club optó por una intervención quirúrgica, sacrificando la cabeza del entrenador Nico Kovac, que había aterrizado sustituyendo al veterano Carlo Ancelotti. En este sentido, hay similitud con la decisión tomada por la directiva blaugrana, pero no en los resultados, pues en un caso hubo revolución positiva y, en otro, continuidad con rendimiento decreciente.

Los dirigentes del Bayern, los ex jugadores Rummenigge, Dieter Hoeness y Oliver Kahn optaron con gran visión por el ascenso del ayudante Hans Flick. Desde entonces, el equipo ha sido una máquina ensamblada, asociada a la victoria y con la concesión de un único empate. Flick ha dotado al equipo de soluciones y variables para mantener un fútbol intenso y de calidad, alineado con la efectividad de una delantera donde brilla el veterano Robert Lewandowski, máximo goleador de la competición doméstica y en Europa.

Pero hay otras figuras que han levantado el vuelo como Alaba, reconvertido a defensa central, Thomas Müller, Neuer, Boateng, … Un resultado global de 7-1 al Chelsea en los octavos de final es una buena carta de presentación.

Pero analizar al FC Barcelona desde la perspectiva germana, también les puede provocar tembleque. Se enfrentarán a un equipo que dispone de Leo Messi, el mejor jugador del mundo y unos futbolistas acreditados internacionalmente como Piqué, Busquets, De Jong, Luis Suárez o Ter Stegen.

A eliminatoria única en campo neutral, las fuerzas pueden ser equiparables y el partido se puede decantar por pequeños detalles. La condición física sí es favorable a los alemanes, pero no el talento. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

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