A bote pronto

Ansu Fati mimado por la afición culé

Son muy pocos los futbolistas que consiguen romper barreras y emerger al equipo titular de la primera plantilla de un equipo grande, desafiando su temprana edad. Este fútbol tan profesionalizado se rige por otros cánones donde la graduación la marca el calendario vital, por delante de los valores dimanantes del talento.  

Sería el caso de Xavi e Iniesta, que su irrupción a primer equipo fue célere pero su asentamiento padeció los rigores del conservadurismo de los entrenadores. El caso más flagrante fue el canterano manchego que no fue elegido por Frank Rijkaard para el “once” titular que se enfrentó a la victoriosa final de Champions League en París ante el Arsenal. El elegido fue el veterano y curtido holandés Van Bommel. Aquel 17 de mayo del 2006 Iniesta se encontró con esa triste realidad. Luego el técnico rectificó y el marcador adverso se revertió.

Se cuentan con los dedos de la mano los técnicos osados que retan al estatus establecido. Uno de ellos, fue Jorge Valdano que hizo debutar con diecisiete años a Raúl González Blanco en La Romareda con el primer equipo blanco. Ya al siguiente partido, repitió titularidad en el derbi madrileño y marcó un gol de un zurdazo espectacular desde el borde del área. Se inició una carrera meteórica del delantero madridista, uno de los mejores jugadores de LaLiga de todos los tiempos. Probablemente, con los dos referidos de La Masia, los mejores de la historia.   

Esta larga introducción viene dada por la entronización de Ansu Fati al fútbol de élite, que debutó con el Barça a los dieciséis años, saltándose categorías y sin haber debutado en el filial.

La acumulación de lesiones le facilitaron los primeros minutos, pero Ernesto Valverde le fue postrando con la recuperación física de los titulares. Su sino no cambió con la llegada de Quique Setién.

Tras tiempo de ostracismo, Setién volvió a contar con el de Bisau Guinea frente al Leganés el pasado domingo en la jornada vigésimo novena y no le defraudó. Fue el autor del primer gol en una decidida resolución desde la frontal el área.

Sospechábamos que en Sevilla sería carne de banquillo por la querencia conservadora del técnico. Lo que resultaba menos previsible es que no tuviera su oportunidad en el transcurso del partido habida cuenta de que el resultado parcial no cubría las aspiraciones blaugranas y también que la interpretación del juego abogaba por imprimir velocidad y abrir las bandas.

El técnico cántabro fue fiel a sus ideas, siendo sabedor que se le juzgaría por el resultado y que corría el riesgo de recibir la desaprobación de la afición. Solo consumió tres cambios, Arthur, Griezmann, Riqui Puig y dejó al descubierto una carencia de recursos alternativos.

Ansu Fati tiene una cláusula de rescisión de 170 millones de euros y un globo sonda advierte de una oferta centenaria del Manchester United. El próximo curso puede haber overbooking en la delantera y habrá que tomar una decisión con el joven jugador que está en edad de jugar partidos para completar su formación.

Se requiere un entrenador que confíe en él y le dé minutos de juego. Con Setién va a ser difícil, por lo que, si cumple su contrato firmado, se podría estudiar una cesión a un equipo que comulgue con el estilo Barça. Por ejemplo, el Ajax de Amsterdam

Este martes, frente al Athletic Club en el Camp Nou, Setién tendrá la opción de recuperar al jugador para congraciarse con una afición a la que no ha convencido, pero, sobre todo, para hacer justicia con el joven futbolista. O así piensa nuestra pluma.

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