A bote pronto

Al Barça solo le quedan opciones matemáticas

En Granada, tierra de reconquista, el Real Madrid se aseguró prácticamente el campeonato de liga al vencer por la mínima al conjunto local nazarí. Restan dos partidos y una victoria de este jueves, que juega en Valdebebas frente al Villarreal, le otorgaría el título automáticamente. En la reserva quedaría la opción en un desplazamiento sureño en la misma comunidad autónoma madrileña, donde aguardará un Leganés probablemente ya desahuciado en su intento de salvar la categoría.

El colegiado de hoy Jaime Latre tampoco inspiraba mucha confianza, pero su actuación ha sido correcta en líneas generales y no ha influido, al revés de sus compañeros en siete de las ocho jornadas precedentes, después de la reanudación de este campeonato atípico truncado por el Covid 19 que obligó a aplazar el torneo y cambiar su reglamento.

El FC Barcelona fue líder con dos puntos de ventaja en la fase ordinaria que duró hasta la jornada 27 y mantuvo la ventaja hasta el empate en el estadio Sánchez Pizjuán de Sevilla en la jornada 30.

Desde la jornada 27 todo mutó, con dos partidos a la semana, con convocatorias ampliables a veintitrés futbolistas, con la autorización a efectuar hasta cinco cambios y con dos descansos, uno en cada tiempo, para la hidratación. Quedó desvirtuado el campeonato de la regularidad al introducir variables reglamentarias en plena competición.

En el estadio Nuevo Los Cármenes, Zidane jugó con muchas precauciones, alineando cinco centrocampistas que impusieron su superioridad numérica en la sala de máquinas. Pronto llegaron los dos goles que restaban color al encuentro. El Granada despertó de su letargo en el segundo tiempo y fue superior, obteniendo el premio del gol que ajustaba el marcador. Pudo llegar la igualada en el minuto 84 en una doble acción salvadora de Courtois y Ramos, bajo palos, en segunda instancia.

La firmeza defensiva del Real Madrid y los tratos de favor han sentenciado una liga, en la que no podemos obviar la dejadez del FC Barcelona que dispuso de una plantilla corta numéricamente, con una media de edad excesivamente alta y con una dirección técnica mutada en enero que no respondió a las expectativas. A esa pesada losa de responsabilidad propia, cabe incluir las descaradas ayudas que ha gozado el Real Madrid en decisiones arbitrales que han distado de la equidad y de las que se ha beneficiado de forma directa e indirecta.

Todo cambió, como reconoció el presidente de la Liga Profesional, LFP, Javier Tebas con la conversación quejumbrosa que tuvo el presidente blanco Florentino Pérez con el presidente de la Federación Española, Luis Rubiales. A partir de ahí hubo decisiones escandalosas por tratos a favor, que, incluso, creó alarmas a los agentes extranjeros.

La estadística aún refleja la superioridad del FC Barcelona que, en esta última docena de años, ganó ocho títulos. Es decir, dos tercios de los disputados, ocho de doce.

Podía aún ser mejor. Ésta pudo ser blaugrana y nunca olvidaremos la que en el último suspiro evitó  el colegiado Mateu Lahoz anulando un gol válido de Leo Messi que significó la usurpación del campeonato de la edición 2013-14.

Los blancos están a una victoria o dos empates para asegurarse el título de liga que parecía iban a volver a perder antes del confinamiento. A dos jornadas para el cierre de una liga eterna, el Barça ha enterrado prácticamente sus posibilidades de renovar el título. No ha sido posible por debilidades propias de gestión y por un favoritismo que ha restado puntos a unos y sumado a otros.

El Real Madrid será campeón de liga. Ha resultado inevitable. Como no ha habido fair play en el juego, tampoco debe haber, por nuestra parte, felicitación ni reconocimiento. O así piensa nuestra pluma.

@albertgilper

Barça universal, grupo de facebook

www.planetaDeporte.es