A bote pronto

Un United- Barça apasionante

La buena suerte del FC Barcelona, único representante de LaLiga española en la máxima competición europea, pasa por Inglaterra, y llegado el caso, podría ser hasta por partida triple.

Los cuartos de final han sido barrera infranqueable para el FC Barcelona en los últimos tres años, tras erigirse campeón en Berlín en el año 2015. En este nuevo intento, el décimo segundo consecutivo en esta ronda que marca un registro inigualable, le aguarda el Manchester United, primero en Old Trafford.

Caso de eliminar al United, su rival saldría del vencedor del emparejamiento Liverpool – Porto, que, con permiso del rejuvenecido Iker Casillas, tiene pronóstico británico, que puede decirse en el primer partido en Anfield.

Por su parte, el Manchester City de Pep Guardiola no se moverá de la isla y se medirá con el Tottenham de Maurizio Pochettino. En el horizonte, se acaricia una final Barça – City en el Wanda Metropolitano, donde para muchos catalanes con sueldo en el equipo inglés deberá prevalecer la profesionalidad sobre los sentimientos del corazón. En el recuerdo festivo blaugrana quedan las finales victoriosas de los años 2009 y 2011 en Roma y Londres, respectivamente.

Llegados a estas alturas de la competición, cualquier rival, encuadrado entre los “eigth best” presenta muchas dificultades. Será el caso del Manchester United, recuperado para La Premier y para la alta competición europea de la mano del su ex jugador Solskjær, ahora como técnico.

Se hizo cargo de un equipo, descabalgado de la competición doméstica y depauperado por la acción tóxica de Jose Mourino. Ya lo tiene en zona de clasificación para la próxima edición de la Champions League, aunque lejos del líder City de Pep Guardiola que se ha despegado de su perseguidor Liverpool.

Otra de las circunstancias que apunta el sorteo, es que es permisible un duelo personal de Leo Messi y Cristiano Ronaldo que resultaría en una hipotética final y que sería una opción de revancha juventina de la final berlinesa del año 2015.

Los blaugranas y los “red devils” competirán en abril, el miércoles diez en el mítico Old Trafford con capacidad para 75.000 espectadores y el martes dieciséis en el coliseo culé del Camp Nou con un aforo que ronda los 100.000 espectadores.

El FC Barcelona llega a esta fase imbatido y con la última referencia de la goleada en octavos al Olympique de Lyon. No menos mérito tienen los ingleses que levantaron en el Parque de los Príncipes de París un 0-2 en contra ante el Paris Saint-Germain de los Neymar, M’bappé, Cavani y resto de fichajes ilustres comprados con el talonario generoso de Nasser Al-Khelaifi. Con todo a favor, un año más que el P.S.G. no logra consolidarse entre los grandes.

Los marcunianos salieron del infierno al que les condujo Jose Mourinho y de la mano de Solskjær están restableciendo las mejores sensaciones con un Paul Pogba recuperado para la causa y un joven Rashford espléndido, que ha ensombrecido al potente Lukaku.

En la memoria del legendario sir Alex Fergusson, estará la milagrosa conquista europea del año 1998 en el mismísimo Camp Nou volteando al filo del tiempo reglamentario un resultado en contra para la desesperación de los muniqueses del Bayern que no daban crédito (1-2). El United conquistó el “triplete” y uno de los héroes sobre el césped de aquella final que vivimos con deleite fue, precisamente, el que en esta ocasión será el responsable del banquillo, Ole Gunnar Solskjær.

Como en los últimos lustros, la principal arma, para nada secreta del Barça tiene un nombre grabado. Es el de Leo Messi, primera referencia mundial del fútbol por encima de puntuales e interesadas denominaciones. Los medios locales ya reflejan su estadística goleadora ante los equipos ingleses: 22 goles en 29 y la voluntad de seguir sumando. O así piensa nuestra pluma.

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