A bote pronto

Test de De Jong frente al Real Madrid en clave blaugrana

No se han acabado los ecos de la última jornada de la liga española que llevó al Real Madrid al segundo puesto y garante perseguidor del líder FC Barcelona, después de un duelo ciudadano madrileño de alto voltaje, cuando el interés prioritario del aficionado ya mira a Europa.

En Madrid se ha restablecido el orden y el tratamiento informativo acerca del derbi ha sido muy “ligth”, sin profundizar demasiado en los errores arbitrales con incidencia en el resultado y en el comportamiento ineducado de algunos futbolistas, principalmente blancos. Gareth Bale es el ejemplo más estentóreo, con un corte de mangas a la afición rival, apenas repudiado en una prensa local selectiva, que analiza los affaires según colores.

Sin solución de continuidad, ya estamos en la Champions League, después del programado descanso invernal. Se inició la fase por eliminatorias y el P.S.G. y su futbolista Mbappé rompieron la recuperación mancuniana, venciendo al United (0-2) en el mismo Old Trafford. Simultáneamente en el estadio Olímpico de Roma, los locales ganaban por 2-1 al Porto, en un duelo de secundarios.

Se ha estrenado el VAR en competición europea sin sobresaltos. Al revés que ocurre en España, donde cada decisión que se toma desde el videoarbitraje es mirada con lupa y desconfianza. No les falta razón aquellos que ven alguna componenda en su aplicación, derivada de un renacido corporativismo del colectivo en pos de salvar las decisiones del compañero tomadas sobre el terreno de juego. Ello crea una disfunción grave al alterar el espíritu de su puesta en escena, que no tenía otra razón de paliar las injusticias de los errores humanos.

Hay una tendenciosidad manifiesta en la aplicación de criterios que dictaminan cuáles son las jugadas interpretativas y es fácilmente observable como, jugadas del mismo corte, son tratadas de forma diferente en esa comunión sobrevenida de la tecnología con el árbitro a ras de hierba.

El antiguo campeón holandés lleva años en otra onda inferior, maniatado por la economía y por la debilidad de su liga. La escuela de futbolistas sigue facturando calidad y los destacados buscan su consagración fuera de la Eredivisie, campeonato que agrupa a los Países Bajos y que lidera el PSV, seis puntos por encima del Ajax. En esa esfera, se inscribe el fichaje del centrocampista Frenkie de Jong por el Barça y la inminente venta del defensa central Matthijs de Ligt, con muchas novias, entre ellas, el propio cuadro catalán.

De Jong estará en la mirada preferente de los aficionados del FC Barcelona que le observarán en un gran escenario y en un partido de máxima exigencia y en situación de desventaja ante un rival muy superior en el orden deportivo. También el futuro de De Ligt puede depender de su contribución en esta eliminatoria desigual.

La jornada de hoy la completa el Tottenham – Dortmund, con el equipo de Mauricio Pochettino como ligero favorito. La semana próxima el FC Barcelona se enfrentará al Olympique Lyonnais y el Atlético recibirá a la temible Juventus de Cristiano Ronaldo.

Al Barça le queda esta semana de tranquilidad en espera de la visita sabatina del equipo de Pucela en liga, para reemprender el “tourmalet” en Lyon en un mes de compromisos de primer orden, entre los que destaca el doble desplazamiento al estadio Santiago Bernabéu.

El difícil trance político que vive Catalunya disminuirá la atención deportiva de una población que sigue con gran interés el macro juicio político en el Tribunal Supremo, que hoy cumple su segunda jornada de muchas. Sin embargo, esta columna diaria de A Bote Pronto, no debe sustraerse de su razón de ser como modesto altavoz de análisis deportivo, en el marco del digital PlanetaDeporte.es. O así piensa nuestra pluma

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