A bote pronto

Sobredosis de “clásicos” e injerencia política

La Copa del Rey quedaba devaluada por el copioso calendario, que cuenta, además, con la anuencia de la Federación Española de Fútbol que lo refrenda, como explicamos en la última edición de A Bote Pronto.

Sin embargo, la Copa ha recibido una inyección vitamínica de primer grado, al establecer unas semifinales que enfrenta al Rey de Copas, FC Barcelona, con el Real Madrid. Dos “clásicos” de añadidura al curso que pueden no ser los últimos, ya que Europa les puede volver a unir si superan los octavos de final, con permiso del Olympique de Lyon y al Ajax de Amsterdam.

En un análisis global, este enfrentamiento no es bueno para el fútbol español, ya que supone una sobrecarga importante, física y mental, para ambos equipos, que tienen sus objetivos prioritarios en Europa. Un desgaste que puede favorecer a terceros, como la Juventus, el Bayern o el Manchester City.

Sin embargo, para la Copa del Rey representa un salto de emoción e interés sobrevenido. Un enfrentamiento directo entre los dos “grandes” obliga a ambas entidades a poner toda la carne en el asador, empujados por unas aficiones que otorgan valor doble a una victoria sobre el rival por antonomasia. Estos duelos nunca son, por definición, menores.

Se van al traste la programación sobre rotaciones en esta semifinal. Esta pugna copera exige jugar con los mejores. Para ello, el equipo catalán confiará en el colchón de seguridad que le ofrecen los diez puntos de ventaja en la liga y el más que probable goal average particular (5-1 en el Camp Nou) y el coeficiente general (+ 37 tantos los blaugranas, por solo +8 los blancos). Sobre esta base, quizá sea en la liga e incluso en el encuentro de ida de Lyon en el marco europeo cuando propicie el técnico Valverde algún cambio conservador.

En tanto que para el Real Madrid eliminar al actual tetracampeón consecutivo de Copa, último campeón de Liga y actual líder destacado, le puede salvar para lavar la imagen, por su mal comportamiento deportivo en el torneo de la regularidad que le llevó a cesar a su entrenador.

Injerencia política perturbadora

Mientras aún se saborea en el ámbito blaugrana el resultado tenístico frente al Sevilla, una grave injerencia política ha perturbado la paz social.  Resulta que la web España Global, heredera de la Marca España, ha utilizado al FC Barcelona, para una propaganda por encargo, sin autorización alguna.

El Gobierno del Estado ha querido contrarrestar en Europa las acusaciones vertidas desde Catalunya de precariedad democrática en el tratamiento de los presos políticos independentistas catalanes y, entre las muestras de apoyo ha incluido a la Fundación del FC Barcelona.

El FC Barcelona está totalmente desvinculado con esta campaña gubernamental que, oficialmente, no comparte. A raíz de la intervención de la Guardia Civil en la Conselleria de Justicia de la Generalitat de Catalunya, el Club emitió un comunicado apoyando “el derecho a decidir”, que cuenta con el respaldo del 80% de la sociedad catalana y su presidente, Josep Maria Bartomeu, ha visitado a los presos a las cárceles.

El departamento jurídico y asesoría externa ya trabajan para que se retire el nombre del Club y su logo de la campaña. Es voluntad de la actual Junta directiva mantener a la Entidad al margen de la cuestión política y, paradójicamente, quienes le acusan de lo contrario, utilizan fraudulentamente su nombre. O así piensa nuestra pluma.

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