A bote pronto

Sin Messi y con Boateng a Sevilla

El Barca sigue acaparando las portadas de actualidad. No se han acabado los ecos de la polémica por el gol dado por válido a Luis Suárez que significó deshacer el provisional empate ante el Leganés, victoria ampliada en el marcador con el tercer gol, obra de Leo Messi.

Es el fútbol un deporte de contacto, portero y delantero chocaron como consecuencia de la inercia de la jugada. Llegó primero al balón el uruguayo y es el discernimiento que prevaleció para otorgar validez al tanto. Es el criterio general que se aplica cuando el defensa ha tocado primero el balón, antes de producirse el encontronazo inevitable, lo que priva de sancionarse la acción como falta defensiva, a menos que la entrada fuera peligrosa, de acuerdo a la tipificación del reglamento.

La clasificación general, con el Real Madrid a diez puntos de distancia del líder Barça, parece la razón principal de esta polémica interesada, con evidentes objetivos de distracción. La potente maquinaria de propaganda madridista ya está en período de carburación para producir esa intoxicación ambiental provocada.

En el entretanto, el FC Barcelona ha hecho deberes para parchear con dos cesiones con opciones de compra de Murillo y Boateng. No hubiera sido necesario si se hubiese cubierto una quinta plaza de central y si se hubiese priorizado al goleador Paco Alcácer sobre el bluff de Munir. En ambos casos, queda en evidencia la planificación deportiva estival dirigida por Pep Segura.

Ernesto Valverde cuenta con dos piezas más que refuerzan la plantilla y protegen a los jugadores principales asignados para la titularidad. En el corto plazo, el defensa brasileño ofrece más garantías que los chicos del filial y el trotamundos Boateng dispone de un repertorio de prestaciones muy superiores al hispano-marroquí.

El FC Barcelona se juega los cuartos de final de la Copa del Rey hoy en Sevilla en el partido de ida frente al cuadro nervionense. Valverde ha dispuesto dar descanso a Messi y Busquets, que ni siquiera han viajado. Pero el equipo que resulte de las rotaciones será competente para tratar de obtener un buen resultado que ponga la eliminatoria en franquía la semana próxima en el Camp Nou.

Aunque con todo por decidir en el curso actual, el Barça ya mira al ejercicio siguiente. Es como en el sector de la moda, que se trabaja en talleres las prendas a temporadas cambiadas.

La semana pasada, un viaje de Bartomeu acompañando al trío de la secretaría técnica formado por Segura, Abidal y Planes, desencallaron las negociaciones para el fichaje de la estrella holandesa del Ajax de Amsterdam, Frenkie De Jong. En horas vespertinas, se ha descubierto la gestión exitosa del máximo dirigente blaugrana. Arriesgada para su prestigio personal.

De Jong ha deshojado la margarita y ha elegido su destino hacia el Camp Nou, por encima de otras ofertas monetarias todavía más suculentas de PSG, Manchester City y Juventus, clubes a los que se ha dirigido el entorno del futbolista para comunicarles la decisión definitiva.

Cerca de 90 millones, pagaderos en tres años, es el coste de De Jong, que ha preferido el FC Barcelona por la tradición holandesa a la apuesta catalana. Jugar junto al mejor jugador de la historia del fútbol es una sugerente tentación para aquellos que están en esa favorable tesitura de elegir.

Con este fichaje de tronío, además del considerable refuerzo deportivo, sube la autoestima del Club y de la afición blaugrana, deteriorada un tanto cuando Antoine Griezmann, reculó de su decisión de venir al Camp Nou al no superar la presión del Atlético que puso toda la carne al asador, entiéndase millones de euros y miles de afectos, para conseguir renovar el contrato de su jugador estandarte.

La columna vertebral del FC Barcelona la componen Piqué, Busquets, Messi y Luis Suárez, a los que hay que sumar a Alba y Rakitic. Con la pronta incorporación del de L’Hospitalet, todos están en la treintena.

El equipo precisa rejuvenecerse sin perder competitividad. En esa línea, están los fichajes de Arthur Melo y Ousmane Dembélé y, ahora, el de Frenkie De Jong, todos recién veinteañeros.

A Bote Pronto, es un observatorio de la actualidad blaugrana con absoluta libertad de opinión, al no estar lastrada ni condicionada por intereses o complicidades con alguna “familia barcelonista”. Ello nos permite juzgar la gestión del Club con absoluta independencia, la misma por la que hoy damos el parabién a Josep Maria Bartomeu por su brillante gestión. Al César lo que es del César. Felicitats, Presi! O sí piensa nuestra pluma.

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