A bote pronto

Sin goles no hay paraíso

En el césped del estadio Groupama Stadium de Lyon, el FC Barcelona no superó el resultado inicial del empate a cero en la eliminatoria de Champions League que le enfrentaba al Olympique Lyonnais, lo que presagia una eliminatoria de octavos muy exigente, que obligará a aglutinar esfuerzos y aciertos en el Camp Nou.

Ernesto Valverde jugó con lo mejor disponible, otorgando la plaza vacante medular a Sergi Roberto, por la lesión de Artur y en perjuicio del atolondrado Arturo Vidal. En la punta, prevalió la aportación dinámica de Dembélé sobre el cogitabundo Coutinho.

Con las gradas repletas, la electricidad del ambiente se trasladó al terreno de juego desde el pitido inicial en que Busquets y Dembélé avisaron en un balón largo del de Badia resuelto con un remate cruzado del francés. El partido derivó en una situación de toma y daca sin tregua, donde las opciones de peligro se alternaban en las dos áreas.

Fue ligeramente más persistente la vanguardia catalana, pero tuvieron algo más de punch los franceses en sendos remates de Aouar y Terrier, a los que respondió un inspirado Ter Stegen, con la ayuda del travesaño en el segundo de ellos. Pese a la obligada ausencia de su goleador Nabil Fekir, al que se le espera en el Camp Nou, los locales se presentaban peligrosos, con chispa y velocidad y con un NDombolé, todo terreno, que aglutinaba respuestas con el esférico y multiplicaba prestaciones.

La igualada de los primeros cuarenta y cinco minutos se correspondió con la paridad del juego, ya que, a la oferta alegre y dinámica del OL, que nos recordó al Ajax, había correspondido el Barça con espíritu competitivo, oficio y buena disposición en el terreno de juego, con un Sergi Roberto, de ADN de la casa, que interpreta mejor que Arturo Vidal el juego coral.

En el inicio del segundo acto, los galos apretaron de firme, pero el transcurrir de los minutos comenzaría a provocarles merma física, frente a un rival mejor posicionado en el césped que le permitía robar balones peligrosos en la zona de tres cuartos con una presión alta.

Sin embargo, la vanguardia culé mantuvo esa tendencia de los últimos encuentros en que le cuesta Dios y ayuda perforar la meta contraria. Prodigó los remates a puerta, sin que ninguno de ellos obligara a Lopes a alguna intervención prodigiosa.

Luis Suárez encarna, mejor que otros, el estado de desesperación y desdicha del ataque del FC Barcelona. El uruguayo acumula una estadística preocupante en su negatividad, que trasciende en la efectividad de su juego. No marca en los campos europeos desde el año 2015, totalizando dieciséis partidos y supera las horas de un día, en la adición del tiempo contabilizado sin golear.

Sin los goles de “su nueve”, la última victoria en eliminatorias del Barça a domicilio esta datada en el 2016 en la plaza de Londres frente a los “gunners” (Arsenal 0 FC Barcelona 2).

Con los minutos, los hombres de Bruno Genésio acusaron impedimentos físicos y dieron por bueno un resultado que los barcelonistas no supieron alterar en su beneficio, pese a la perseverancia ímproba. También, esta vez, se alinearon en disparidad la ecuación del esfuerzo y el acierto

El Barça mejoró las prestaciones de sus últimos partidos, pero, por la falta de determinación arriba, no fue suficiente para obtener una victoria ansiada. El dique de contención y el armazón centrocampista fue competitivo, pero a los delanteros les faltó inspiración.

Leo Messi caracoleó mucho, abrió resquicios, pero apenas pudo armar su letal pierna izquierda. La ansiedad del uruguayo limita su rendimiento efectivo y Dembélé, el más lúcido del tridente, fue cambiado en la recta final por el brasileño Coutinho, en lo que pareció un cambio programado.

Un resultado de empate a cero que compromete al Barça en Europa por el riesgo de encajar algún gol en el Camp Nou. El FC Barcelona concatenó muchas ocasiones de gol sin que fructificase ninguna y se notó en falta, de nuevo, la carencia de tiro exterior.

En definitiva, hubo exposición, criterio y entrega, pero faltó una mejor definición. Los datos así lo atribuyen: Los blaugranas dispararon 25 veces a puerta y solo un 20% entre los tres palos.

El Barça sigue con todos los objetivos al alcance. Sin embargo, no puede escatimar ni regular esfuerzos porque las complicaciones se incrementan en progresión geométrica. O así piensa nuestra pluma.

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