A bote pronto

Sergi Guardiola pasó por el Camp Nou

La gran actuación de Leo Messi en el partido FC Barcelona – Valladolid del pasado martes,  una más, eclipsó otras fijaciones en el Camp Nou, más allá de las provenientes de fuera del mundo del fútbol y que tiene que ver con la situación política que se vive en Catalunya.

No obstante, llamaban la atención dos nombres propios barcelonistas con pasado blaugrana que ahora militan en el Valladolid. Eran Jordi Masip y Sergi Guardiola. En el caso del guardameta le avala una larga trayectoria en las divisiones inferiores y tres años como jugador del primer equipo, donde tuvo una participación residual, al ser el tercero en la elección, pero un comportamiento humano encomiable.

Quizás Sergi Guardiola haya sido el futbolista que haya tenido un paso más efímero por el FC Barcelona, camiseta con la que no llegó a jugar ni oficial ni oficiosamente. Todo ocurrió en fecha señalada del 28 de diciembre del 2015, día de los inocentes, lo cual no dejaba de ser una premonición.

Por unas horas, casi las justas para hacerse la foto oficial del fichaje, fue contratado por el FC Barcelona para reforzar el Barça B que entrenaba Gerard López y estaba enfrascado en salvar la categoría en el tercer grupo de la Segunda División B. El técnico catalán tenía buenas referencias del futbolista goleador, pese a no ser habitual en las alineaciones del Alcorcón, lo cual le facilitó gestionar su baja con el equipo madrileño.

La extraña incorporación de un futbolista que ya había cumplido 24 años, solo duró ocho horas, aunque la determinación de la rescisión de la firma, aún no seca sobre el papel, fue más veloz en el tiempo.

Unos mensajes incendiarios antiguos, por la red social del twitter, salieron a la luz en la inmediatez y en ella, Sergi Guardiola, daba cuenta de su catalanofobia y preferencias blancas: “Puta Catalunya, Hala Madrid” y otras ofensas del mismo corte y con similar profundidad literaria.

En su defensa, el futbolista pretendió en primera instancia de distanciarse de esos tweets, que atribuyó a un primo, para hacer acto de contrición después: Pido mil disculpas, me llevo una dura lección. Mi sueño era estar en el Barça, ahora está truncado».

Al tener conocimiento tardío, la directiva del FC Barcelona actuó con diligencia, la que faltó, culposamente, en las acciones previas a la contratación. Su carrera deportiva quedó truncada por una irreflexiva estupidez: «El club ha decidido rescindir el contrato que había firmado con Sergi Guardiola después de comprobar que había publicado tweets ofensivos contra el barcelonismo y Catalunya».

El futbolista se quedó sin equipo y regresó a Jumilla, localidad murciana de donde es oriunda su familia, aunque naciera en Manacor (Islas Baleares), de ahí su nombre catalán. Fue acogido por equipos semi profesionales, e incluso llegó a jugar el campeonato australiano. Este enero, en el mercado de invierno del curso pasado, le llegó la oportunidad de jugar en Primera División con el Valladolid.

Ya con 28 años (29-05-1991) está rindiendo a satisfacción de su entrenador Sergio González que lo rescató del Getafe. Donde tampoco había convencido al técnico getafense José Bordalás.

En esta jornada undécima, su visita al Camp Nou con la camiseta albivioleta, pasó bastante desapercibida y ju juego quedó diluido en ataque, bien controlado por Gerard Piqué. Sin embargo, superada la hora de juego tuvo una actitud reprochable al entrar por detrás a su marcador en una fea, peligrosa e innecesaria entrada, punibilidad que el colegiado castigó con tarjeta amarilla.

El acceso rápido a las redes sociales, comportan unos riesgos que, a veces, se pagan en diferido. Fue el caso de este futbolista que ni tuvo el respeto debido ni supo domeñar su pensamiento ofensivo. O así piensa nuestra pluma.

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