A bote pronto

Se rearma el Barça

Estamos en unas fechas valle, consecuencia de las interrupciones de los campeonatos de clubes por la irrupción de las selecciones nacionales. Un segundo parón que llega cuando solo se han disputado ocho jornadas, o lo que lo mismo, aún quedan treinta jornadas equivalentes a noventa minutos en juego.

Todo pues está por decidir y solo se puede presagiar sobre la base de la experiencia vivida. Un curso que ya se adivinaba de extrema dificultad para el FC Barcelona que arrastra urgencias, como antes de la época gloriosa.

La afición del FC Barcelona es exigente con los suyos y no puede ser de otra manerea atendiendo a la nómina de futbolistas que componen su millonaria plantilla. El Club maneja un presupuesto anual que supera los mil millones de euros.

Los dos últimos fiascos europeos, consagrados por las dos goleadas encajadas que revertieron el signo favorable que llevaban los blaugranas por la renta obtenida en el Camp Nou, han precipitado una necesidad de cambio.

Altas y bajas en el listado de jugadores que se ha llevado a cabo de forma mesurada en cuanto a cantidad de fichas movidas, pero no tanto en la inversión porque la inflación del fútbol ha llevado a invertir sobre doscientos millones de euros en solo dos incorporaciones: Antoine Griezmann y Frenkie De Jong. 

Josep Maria Bartomeu mantuvo a Ernesto Valverde en el banquillo, a pesar de las opiniones contrapuestas de gran parte de su Junta Directiva e, incluso, de la prensa que ha proferido severas críticas a la labor del técnico.

Bajo estas coordenadas solo faltó la derrota inicial en San Mamés, que propició una deliciosa chilena en el último minuto del veterano Aritz Aduriz, para mirar con lupa todos los movimientos y resultados que se han ido procesando.

Valverde es inteligente y se sabe en el ojo del huracán. El título más meritorio es el de liga que txingurri ha conseguido en sus dos temporadas, pero el que ofrece más lustre y se revalida en términos dinerarios es la Champions League.

Está dispuesto a agitar el equipo para dotarle de ese plus complementario que le haga tan fuerte en Europa como ha sido en España.

El patrón de juego del Barça se ha santificado en exceso y el 4-3-3 se ha idealizado e institucionalizado como una marca registrada. La constante evolución del fútbol obliga a pequeñas variantes para ser competitivos.

Ya apenas quedan futbolistas intocables, al margen de Messi, Piqué, Alba y Ter Stegen. En el caso de la dupla catalana, la razón principal viene por defecto, ya que la falta de recambios contrastados es evidente.

Todos los demás futbolistas pueden entrar en los ciclos de rotaciones, admitiendo que unos tengan más peso que otros. En ese descenso posicional destacan dos futbolistas esencialmente: Rakitic y Busquets.

Al croata se le regatean los minutos de juego excesivamente y se presume alguna otra razón de conveniencia institucional.

El caso del catalán tiene más lecturas deportivas. El futbolista ha jugado una década a pleno rendimiento, con puesto fijo con el Barça y con España. Superada la treintena su físico se resiente en el medio campo cuando el equipo no junta líneas y su perímetro de acción se multiplica.

Podría ser el tercer central en equipos punteros en España y en Europa que adaptan este modelo y sus prestaciones podrían alcanzar unos años más a pleno rendimiento. Atrasar la posición de Sergio Busquets en el Barça tendría que ser para jugar como segundo central y, quizás, se requiere una mayor rapidez para acudir a la corrección. En cualquier caso, el perfil del otro central tendría que ser la de un futbolista joven con gran velocidad e intensidad. Un ejemplo sería un Puyol en el cénit de su carrera.

Entrenadores anteriores han hecho alguna probatura, pero no prosperó el intento.

Valverde, en este su último curso probablemente, está dispuesto a desembarazarse de ese conservadurismo y de esa supeditación a los pesos pesados del vestuario. Ha dado muestras de ello haciendo debutar a tres futbolistas, Carles Pérez y Ronald Araújo del Barça B y Ansu Fati del juvenil A.  Además de los mencionados Rakitic y Busquets, ha impuesto descansos a Suárez, De Jong, Griezmanny Arthur y tampoco ha precipitado la vuelta de los lesionados. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça universal

Twitter: @albertgilper

www.planetaDeporte.es