A bote pronto

Robert Moreno y Luis Enrique, Argentina y Uruguay

España ganó a la endeble Rumanía por cinco goles a cero. Al descanso se llegó con un cuatro a cero que anunciaba una goleada mayor, pero “la roja” se desactivó y solo marcó ya sobre la hora del silbido final.

Poco podemos decir del desarrollo del juego, ya que optamos por conectar la plataforma de DAZN para ver el partido de Uruguay y Argentina, celebrado en el Estadio de Bloomfield de Tel Aviv y que terminó con empate a dos tantos. Leo Messi frente a Luis Suárez y los dos marcaron y asistieron en un interesante partido, con la mayoría de futbolistas que militan en Europa y muchos de ellos participan en la Champions League.

El partido tenía carácter amistoso, si es que se puede considerar así a los encuentros que disputan entre sí las dos selecciones nacionales de uno y otro lado del Río de la Plata. Pelearon con fulgor la disputa del esférico y llegaron a excederse como una entrada de Godín a Dybala penalizada con tarjeta, valga a título de ejemplo.

Abrió el marcador Edinson Cavani, estirando su larga pierna para alcanzar un balón servido de primera por Luis Suárez. El primer empate fue obra del “Kun“ Agüero, que remató de cabeza una falta lanzada magistralmente por Messi.

Poco duró la alegría a los argentinos, ya que Luis Suárez sorprendería con un lanzamiento de falta muy bien ejecutada, pero que contó con el brazo blando del arquero. El definitivo empate sería obra de Messi al transformar con seguridad un penalti ocasionado por el brazo separado del cuerpo de Martín Cáceres.

La igualada fue justa, si bien el mayor dominio correspondió a la albiceleste (esta vez, de azul) lo que se refleja en la estadística de córners (10-1), si bien tiene su explicación al ir por detrás del marcador durante muchos minutos, lo que le exigía un mayor despliegue.

Lionel Sebastián Scaloni, ex futbolista que actuaba en la demarcación de centrocampista, es el actual director técnico de la Selección Argentina que ha devuelto la ilusión a la afición. Lo de Uruguay sigue siendo un misterio que, un país demográfica y geográficamente pequeño, tenga tan alta producción de excelentes futbolistas.

Retornando a “la roja” confirmó su clasificación primera e imbatida en el grupo, pero la noticia estaba en el banquillo por el cese que se aventura de Robert Moreno.

La desgracia ocurrida en el seno de la familia de Luis Enrique por la muerte de su hija, llevó a la renuncia del asturiano en la fase de la enfermedad y tomó las riendas su mano derecha Robert Moreno, que ya estaba en el equipo técnico en su anterior etapa al frente del FC Barcelona.

El tiempo no cura heridas, aunque las cicatriza un tanto y Luis Enrique está en disposición de volver al cargo que el presidente de la Federación Española le prometió que le guardaría. Robert Moreno era conocedor e, incluso, afirmó que, llegado el caso. “daría un paso al lado”.

El catalán ha sido citado este martes a las oficinas de la Federación Española en Las Rozas para notificarle el despido que ya se alimentaba desde que en Cádiz el presidente no le ratificó expresamente para la fase final de la Eurocopa 2020.

El joven seleccionador, que creía haber superado una etapa de interino, ha llorado en vestuarios hasta el punto de no estar en condiciones de celebrar la rueda de prensa post partido.

Robert Moreno puede mantenerse en su puesto primigenio o volar solo. En la decisión también está el nombre de Juan Carlos Unzué que empezó el curso como entrenador del Girona y que fue cesado por los malos resultados. Lo más probable es que el navarro regrese como segundo de Luis Enrique, tal como estuviera en el Celta de Vigo y en el FC Barcelona.

Tiempo habrá de establecer la secuencia de los hechos y de la decisión tomada en pleno derecho. Sin embargo, uno se huele que haya faltado sensibilidad y altura de miras en unos y otros. Los lloros de Robert Moreno desprenden emociones, pero también dolor. O así piensa nuestra pluma.

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