A bote pronto

Rakitic, ¡qué bueno que volviste!

El FC Barcelona encadena seis victorias consecutivas en el ámbito de la competición de LaLiga y la Champions League y el futbolista Ivan Rakitic suma su tercera titularidad continuada, que coincide con un incremento cualitativo de las prestaciones del equipo blaugrana.

En esta primera fase de la temporada, el futbolista croata ha sufrido un señalado ostracismo que, incluso, le ha llevado en ocasiones a estar fuera de la lista de convocados. De titular indiscutible en todos estos años, en los que en el primer curso se adueñó del puesto que ocupaba el mítico Xavi Hernández, pasó al banquillo sin que se expresaran o apreciaran argumentos deportivos.

Bien es verdad que la directiva quiso “hacer caja” con él porque a sus 31 años aún conserva una buena cotización en el mercado internacional y la tesorería del Club requiere nuevas inyecciones económicas. También constatable que Valverde era conocedor y colaborador necesario en las intenciones del Club y que advirtió públicamente a Rakitic de la nueva competencia con el fichaje de Frenkie De Jong, en una línea medular que existe overbooking de futbolistas.

Una línea media que va a mermarse con la más que posible cesión de Carles Aleñá al Betis y con la vuelta de Sergi Roberto a la línea defensiva.

El Barça tocó fondo en el estadio de Butarque frente al Leganés, pese a que un rebote le dio una victoria afortunada. Se le juzgó por su fútbol rácano en la prescindencia del beneficio de los puntos, ya que venía precedido del extravío de once puntos en los estadios de San Mamés, El Sadar, Nuevo Los Cármenes y Ciutat de València con una exposición penosa.

La muy trabajada y meritoria victoria en el estadio Wanda Metropolitano frente a un rival directo como es el Atlético, supuso un punto de inflexión que coincidió con la titularidad otorgada por Ernesto Valverde a Ivan Rakitic.

Desde entonces, la mejoría del equipo es manifiesta y las apreciaciones del técnico han reculado. De tener Rakitic todos los números de salida para este mercado de invierno a aferrarse a una plaza de titular. Mucho mérito del gran profesional croata que ha seguido trabajando con ahínco en los entrenamientos, sin ningún reproche, más allá de expresar su lógica tristeza para una situación para él novedosa.

Con Rakitic, el equipo blaugrana es más reconocible y se equilibra mejor en su banda derecha. La lesión de Semedo ha permitido reafirmarse en el lateral a Sergi Roberto que ha conjugado magníficas actuaciones como la ofrecida ante el Mallorca en una primera hora colectiva memorable.

Con Sergi Roberto, Rakitic y Messi vuelven los automatismos a la banda derecha. Rakitic ofrece cobertura al lateral en sus incursiones atacantes en las que desborda por su cambio de ritmo y los dos asisten y complementan al genio de Rosario. Al tiempo, el croata es complemento de Busquets en la contención y distribución en la sala de máquinas.

Queda De Jong, joven talento todo terreno que ha sido llegar y besar el santo. Sus aportaciones le otorgan una titularidad indiscutible y su ductilidad le permite ocupar con solvencia cualquier puesto de la medular ya que su labor e incidencia en el juego destaca del área propia al área rival.

La apuesta de un centro de campo formado por Rakitic- Busquets- De Jong coincide con las dudas que concita Arthur Melo, con comportamiento desviado, las limitaciones de Arturo Vidal que le confinan para partidos y momentos determinados, la confianza mermada a Aleñá y la recuperación de Sergi Roberto como lateral.

Asentada la banda derecha, se espera la recuperación muscular del indiscutible Alba, bien sustituido cuando ha podido jugar Semedo a pierna cambiada, la reafirmación de De Jong y el acrecimiento de Griezmann cada día más integrado en “el tridente del mate”.

Los blaugranas parecen han cogido la velocidad de crucero y este sábado, en el remodelado estadio de Anoeta, tendrán nueva oportunidad para ratificarlo. En el recuerdo inmediato, las dos últimas victorias con remonte.

Sin embargo, la remembranza inmediata anterior nos lleva a un escenario distinto con seis temporadas sin vencer y concatenando cuatro derrotas, la última de ellas, enero 2015, con marejada interna, en la que el presidente Bartomeu “perdió la confianza” que depositaba al director deportivo Andoni Zubizarreta y destituyéndole para disgusto del entrenador Luis Enrique que hizo público su sentimiento de desamparo. El final de curso no pudo ser más feliz, al obtener el Barça su segundo triplete de la historia y sin precedentes en nuestro fútbol. O así piensa nuestra pluma.