A bote pronto

Pitos al Barça en el Camp Nou

El partido en el ámbito europeo no sirvió para que el Barça se resarciera de su mal comportamiento en liga en el estadio Ciutat de València donde cosechara su tercera derrota y sumara su cuarto resultado decepcionante, contabilizado el empate en El Sadar. Todo ello en el marco de un precario despliegue futbolístico.

Este Barça está cayendo en barrena y necesita de una agitación urgente. Parece que el físico no responde a las exigencias que el rival le plantea y que los recursos tácticos para sobrevivir hayan quedado congelados.

Es el Slavia de Praga un buen equipo, muy disciplinado en el desarrollo del juego y donde se nota la mano del entrenador que impone su ascendencia sobre los futbolistas.

La carencia de goles no responde a las oportunidades dispuestas por ambos equipos, pero el fútbol ofrece, casi siempre, caprichos que se escapan del control. El VAR, justamente, anuló un tanto a cada equipo.

La estrategia valiente de los checos de presionar sobre la defensa blaugrana, ocasionó boquetes a la espalda de los defensas que, sin embargo, solo Semedo supo aprovechar con frecuentes incursiones con peligro latente. Por contrapartida, la visión abierta de los praguenses les proporcionaba opciones de peligro de gol, como una mano de Ter Stegen para corregir un rebote en Lenglet o un disparo que salvó la involuntaria y beatífica cabeza de Masopust que se interpuso en la dirección del balón.

Piqué seguía comprometiendo la seguridad defensiva y ya sumó una nueva tarjeta que le privará de jugar frente al Dortmund. Ya acumula nueve amonestaciones en la temporada, lo cual refleja fehacientemente su estado de forma deprimente.

Valverde, ante la ausencia obligada de Luis Suárez, había dispuesto la posición más adelantada para Messi y dejado las bandas para Dembélé y Griezmann con las instrucciones de que abrieran el campo para no colapsar el tránsito por el centro, por el que llegaba un adelantado Arturo Vidal.

El Barça materializó ocasiones de gol más nítidas, en tanto que las del Slavia se producían por situaciones de peligro latente abortadas antes de su ejecución. Así Messi dispuso de no menos tres oportunidades del gol y donde no llegó Kolar, estaba la escuadra del marco para repeler el balón. Fue en un contraataque en el primer tiempo en que se procuró el espacio para el remate final, ignorando la mejor posición de Griezmann. Se registró también unas manos salvadoras del meta a un remate cruzado dentro del área. En el segundo período un pase excelso de Fati, dibujado con el exterior de la bota, al área pequeña, también fue abortado por el magnífico arquero.

El partido resultó distraído, tanto por la importancia del resultado como por el vaivén del juego que dejó más exhaustos a los barcelonistas, que advertimos cortos de preparación.

El equipo ha perdido chispa y los malos resultados contribuyen a una baja autoestima, que alcanza a unas gradas que ayer respondió con música de viento.

Correcto Ter Stegen, bien Semedo y Lenglet, en constante progresión De Jong y la amenaza de Messi, fueron las únicas notas en positivo del equipo. Las piezas restantes rebajaron sus prestaciones por debajo de las exigencias de esa camiseta, con especial mención a Piqué y Dembélé.

Mención aparte se merece Arturo Vidal. Su generosidad en el esfuerzo suma, pero sus imprecisiones restan. Cuando está acertado es de los mejores, pero cuando no le acompaña el acierto nunca queda señalado por ese pundonor y sobresfuerzo elogiable que imprime al conjunto. Reseñable una jugada en el primer tiempo en el que recupera un balón raso lanzándose de cabeza para propiciar el pase al compañero. Paradigma de honradez y vergüenza profesional sobre los terrenos de juego. Nos recuerda mucho al jugador holandés de los años setenta, Johan Neeskens.

Se volvió a lesionar Jordi Alba al que suponemos una baja médica no inferior al mes y que se une a la de Luis Suárez.

Las clasificaciones en España y Europa denotan que las aspiraciones del FC Barcelona a los títulos son reales, pero las sensaciones son otras. Estamos en una espiral de negatividad que los aficionados ya conocen. Basta remitirnos al último año de Frank Rijkaard o al año en blanco de “Tata” Martino. O así piensa nuestra pluma.

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FC Barcelona 0 Slavia de Praga 0, protagonistas

FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba (Sergi Roberto, min.46); Busquets (Rakitic, min.68), De Jong, Arturo Vidal; Dembélé (Ansu Fati, min.64), Griezmann y Messi.

Slavia Praga: Kolár; Coufal, Kúdela, Fydrych, Boril; Soucek, Traoré (Tecl, min.57); Sevcik, Stanciu (Husbauer, min.63), Olayinka; y Masopust (Provod, min.82)

Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra). Mostró cartulina amarilla a Piqué (min.14), Olayinka (min.21), Semedo (min.32), Busquets (min.43), Stanciu (min.48), Husbauer (min.82), Kúdela (min.86) y Kólar (min.90+).

Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada del grupo F de la Liga de Campeones, disputado en el Camp Nou ante 67.023.