A bote pronto

Munir prioriza su interés económico

No es frecuente, pero tampoco inusual, que un futbolista bloquee la renovación de un contrato profesional con el FC Barcelona, sueño inalcanzable para tantos futbolistas que sueñan desde pequeños llegar a una entidad de tan altos vuelos.

Sin embargo, es lo que está pasando en el affaire de Munir El Haddadi con el FC Barcelona. El jugador hispano marroquí está desoyendo durante toda la temporada las ofertas de su Club para estampar la renovación de su contrato.

Aduce, a través de su representante Francisco Valdivieso, que en el terreno deportivo no han cumplido las promesas de contar más con su concurso, aunque no deben ignorar que las oportunidades de jugar se ganan en el terreno de juego y el delantero no las ha aprovechado, ofreciendo un rendimiento muy por debajo de las exigencias de un Club de la dimensión del blaugrana.

Las bajas prestaciones de Munir han obligado a Valverde a utilizarle como último recurso, pasando por delante la opción de jugar con “falso nueve” en las ausencias del titular Luis Suárez.

En estas circunstancias, sabe el futbolista que las motivaciones de renovación del contrato propuestas por el FC Barcelona tienen por objeto rentabilizar una posterior transacción y, sin garantías de que así no sea, el jugador quiere jugar sus bazas a favor.

Tras su pase como cedido en el Valencia y en el Alavés, Munir ha visto fracasado su segundo intento de triunfar en el FC Barcelona y ante la adversidad ha arrojado la toalla. Quizá es más un planteamiento realista que un problema de falta de fe. Para militar en las filas de un equipo campeón no basta con ser buen futbolista, se ha de poseer un grado superior.

El gol está caro y la camiseta blaugrana otorga un plus de prestigio. Por lo tanto, no es de extrañar que el futbolista tenga el mercado en situación de demanda de sus servicios, máxime si llega con la carta de libertad bajo el brazo.

Frustrado en sus intenciones, el FC Barcelona ha optado por no contar con el futbolista para jugar los partidos, atendiendo que debe priorizar otras opciones de futuro con jugadores comprometidos para la causa barcelonista y se lo ha hecho saber a través de su entrenador Valverde. Interpelado el extremeño, ha afirmado: “Cada jugador es libre de escoger su destino. Munir toma sus decisiones y el Club las suyas”. Nada más lógico, pues al futbolista no se le ha bloqueado ninguna puerta, acude y utiliza las instalaciones como cualquier otro, solo que no está entre los elegidos para competir en los partidos.

La competencia favorece estas situaciones de ventaja de los futbolistas respecto a los clubes, como ya expusimos en el penúltimo A Bote Pronto, “Fichajes de Clubes o donde las dan, las toman”.

El FC Barcelona se ha beneficiado con la contratación de Todibo, para disgusto, ya manifestado, del Toulouse y piensa hacer lo propio con Rabiot, enrolado hasta ahora en el P.S.G. Las tres entidades han optado por apartar de sus alineaciones a los jugadores que, voluntariamente, se han apartado de un proyecto de futuro.

Nadie pues, debe rasgarse las vestiduras. En el corto plazo, todos buscan las gangas del mercado. Hoy por ti, mañana por mí. Pero en ese mar abierto de oleaje turbulento, solo los futbolistas y sus mediadores se llevan el beneficio. O así piensa nuestra pluma.

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