A bote pronto

Mateu Lahoz daña al fútbol

Tiempo de descanso en las competiciones nacionales que nos permite repasar algunos de los resultados de las tres mejores ligas.

LaLiga, FC Barcelona 4 Sevilla 0

En LaLiga destacó la goleada del FC Barcelona al Sevilla FC por 0-4, con los nombres propios de los futbolistas  Ter Stegen y de los goleadores Luis Suárez, Arturo Vidal, Ousmane Dembélé y Leo Messi. Aunque, el protagonismo mayor por deméritos, los sumó el nefando colegiado valenciano Mateu Lahoz.

El FC Barcelona ha encadenado cuatro triunfos consecutivos que le sitúa bien colocado en la Champions League y en la liga queda a solo dos puntos de la cabeza, después de un comienzo decepcionante que incluyó la primera derrota en el partido inaugural del campeonato en el estadio de San Mamés.

La designación de Mateu Lahoz ya fue sinónimo de intranquilidad. Sus pésimos arbitrajes en contra de los intereses del Barça tuvieron su culminación en el curso del 2014-15 que costó una liga por la indebida anulación de un gol decisivo a Leo Messi.

Los futbolistas blaugranas nunca han ocultado su incomprensión a los criterios de arbitraje de este colegiado. Públicamente se han quejado de la desorientación que les produce, por su permisividad ante infracciones que alteran la correcta aplicación del reglamento.

Una vez más, Mateu Lahoz no consintió que el protagonismo se lo llevaran los futbolistas, con goles de gran belleza plástica y quiso erigirse en el centro de las miradas. Ya había tenido un cambio de impresiones con Suárez al que espetó por dos veces y bajo la amenaza del autoritarismo: “No te equivoques”.

Gerard Piqué perseguía una tarjeta para cumplir ciclo en el estadio de Ipurua y asegurar su presencia en el “clásico”. Le perdonó en el primer intento al retener un balón largamente y no dejarlo a disposición de los sevillistas para el lanzamiento de una falta. A la segunda oportunidad, Piqué dio un patadón,  sin ton ni son al balón con el juego parado y ya no tuvo más remedio que mostrarle la perseguida cartulina, que se sumaban a las de otros futbolistas, de uno y otro conjunto, producidas durante la contienda.

Pero faltaba las de cosecha propia. Amargó el debut de un chico de veinte años al que solo permitió estar catorce minutos en el rectángulo de juego. Vio falta del joven Ronald Araújo en una pugna con Chicharito y aplicando la ley del último hombre le mostró la tarjeta roja. Es una sanción impropia para su criterio permisivo y exagerada por la levedad del contacto. A Dembélé, con gran déficit de conocimiento del idioma castellano le oyó, por duplicado decirle: “Eres muy malo” y le exhibió otra tarjeta roja. Había ya conseguido enaltecer su ego.

La Premier League, Manchester City 0 Wolverhampton Wanderers 2

La inesperada derrota del City en el Etihad Stadium pone tierra de por medio con el intratable Liverpool que ha vencido en las ocho jornadas del campeonato y, acumulando las últimas de la edición pasada, está as una jornada de igualar el record de imbatibilidad establecido por el equipo de Pep Guardiola.

Los dos goles del Wolves que amargaron la tarde al técnico de Santpedor tuvieron facturación de origen de La Masia, pues su autor, por partida doble, fue Adama Traoré, formado en las categorías inferiores del Barça.

Una victoria sorpresiva del histórico equipo inglés que desde 1889 juega Waterloo Road, en el estadio ahora rebautizado como Molineux Stadium. Allí una noche de marzo de 1960, el gran Barça de Kubala, Suárez, Kocsis e ilustres compañías marcaba cinco goles en una victoria histórica, cuyo impacto mediático recordamos en edad infantil y que ahora el youtube nos permite remembrar en deliciosas imágenes en blanco y negro.

El Manchester City se queda tempranamente a ocho puntos de los reds del Liverpool. Tiempo queda, pero la distancia es importante y puede fijar el desarrollo del curso.

El Scudetto, Inter de Milan 1 Juventus de Torino 2

El calcio tenía su duelo en la cumbre en el estadio de San Siro, donde el líder reafirmó su condición al vencer por un gol a dos. Percutió primero el argentino Dybala con un gran disparo cruzado. El Inter de Antonio Conde accedió al empate por un penalti, consecuencia de una mano nada inocente en el área de “la vecchia signora”, que transformó Latauro, otro argentino que procede del Racing de Avellaneda, desde años en la agenda barcelonista.

En el tramo final, Cristiano Ronaldo, que ya había contabilizado un disparo al travesaño, marcó el gol de la victoria de los piamonteses al concluir con un tiro raso y cruzado una buena combinación.

El interés de los aficionados por el fútbol rompe las fronteras políticas y la adscripción emocional de los seguidores atiende cada vez menos a razones de nacionalidades.  O así piensa nuestra pluma.

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