A bote pronto

En Leganés solo vale ganar

Hoy jueves han regresado a la Ciutat Esportiva Joan Gamper la última remesa de futbolistas pendientes, que estaban esparcidos por el mapamundi, atendiendo sus nacionalidades.

Quedan solo dos días y, además en horario del vermouth, para que el Barça de Valverde se enfrente al CD Leganés en el estadio de Butarque. Poco tiempo para preparar un partido trascendente y para que los futbolistas internacionales puedan cambiar el chip de la selección por la competición de clubs de LaLiga.

En la memoria reciente del barcelonismo está la derrota del curso pasado que creó una mini crisis. Demasiado cerca quedan los fiascos mayúsculos en el Nuevo Los Cármenes y en el Ciutat de València, sin desdeñar la derrota también en San Mamés que inauguró LaLiga y el empate con sabor a derrota en El Sadar.

Estos antecedentes en la inmediatez pesan en el sentimiento culé que teme una nueva decepción. Valverde sabe que el cupo de malos resultados los ha concentrado en esos once puntos perdidos en calidad de equipo forastero. No así en el Camp Nou que está siendo un fortín.  Cuando un equipo no logra sus objetivos, hace cuentas y se percata que se han extraviado puntos que estaban descontados a priori.

Pese al liderazgo que ostenta el FC Barcelona las expectativas de éxito están mermadas por el comportamiento irregular del equipo que tiene un rush final en el año de auténtica dificultad con la siguiente visita al Wanda Metropolitano y, en ciernes, el partido aplazado del clásico en el Camp Nou en la nueva fecha del 18 de diciembre.

El Barça necesita la victoria en la ciudad sureña de Madrid para mantenerse al frente de la clasificación, tête à tête con el Real Madrid y luchará por los puntos en liza con la baja de sus laterales titulares y de su primer jugador reserva. Ello obligará al técnico a improvisar un lateral derecho que, en principio, debiera ser Moussa Wagué, un internacional senegalés que jugó el curso pasado en el Barça B y que ha sido impuesto en la primera plantilla por la secretaría técnica, sin que haya tenido la confianza de Valverde. Otra alternativa dejaría muy señalado al joven y representaría un cambio en el dibujo del equipo, si se asigna a un central o un centrocampista en la emergencia.

En la banda izquierda repetirá Junior Firpo para cumplir la baja médica de Jordi Alba, otro jugador que está en fase de adaptación y que no ha gozado de la confianza del entrenador, pues le falta disciplina y oficio defensivo, además de adaptación al sistema barcelonista.

El Barça jugará bajo el peso de las pifias últimas y con las dudas que genera sus propias debilidades. A pesar de esos hándicaps, el primer clasificado ha de vencer al “farolillo rojo” que estrenará nuevo entrenador en la persona del viejo conocido Javier Aguirre, que tratará de insuflar a su equipo toda la garra posible para contrarrestar las notables diferencias, O así piensa nuestra pluma.

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