A bote pronto

Las reivindicaciones de Semedo y Malcom

El partido de ida del “clásico” cumplió en líneas generales con la expectación creada y que llevó a 90.208 aficionados a las gradas del Camp Nou, en tanto que el éxito de audiencia televisiva de TV3 en Catalunya y TVE en España fue acaparador.

No da la sensación que Valverde y Solari quedaran sorprendidos por las estrategias del adversario, tanto a lo que se refiere a la táctica empleada como a la elección de los hombres. A estas alturas, en el fútbol profesional todos se conocen bien.

Por parte del Real Madrid, Solari priorizó el trabajo y disciplina del gallego Lucas Vázquez al juego más explosivo, pero con lagunas e intermitencias del galés Gareth Bale. Además de elegir, de inicio, a Llorente sobre Casemiro para cumplir una misma función.

Por parte del FC Barcelona, se presumía que Leo Messi sería reservado y la relativa sorpresa consistió en la elección de Malcom en razón a que no desestructuraba el equipo, como hubiera sido el caso de la inclusión de otro centrocampista del corte de Aleñá o Sergi Roberto.

Del detalle del partido ya dimos cuenta en la edición de ayer de A Bote Pronto,  por lo que hoy incidiremos en algunos nombres propios que marcaron la diferencia, para bien o para mal.

Nelson Semedo

Estaba cantado que, por el mayor oficio defensivo y capacidad de repliegue, Nelson Semedo sería el vigilante de las escaramuzas del joven Vinicius. El portugués realizó un magnífico partido, en su doble vertiente defensiva y ofensiva.

No es fácil anular al descarado Vinicius, por su gran capacidad de desborde y velocidad de crucero en el despliegue. Fue un bonito duelo en que el luso salió muchas veces airoso, aunque una de las veces que quedó desbordado, pillado en un contragolpe llegó el gol madridista en segunda jugada.

En ataque estuvo especialmente inspirado. Con Malcom, en el juego de combinación, desbordaron reiteradamente el obstáculo menor de Marcelo y fueron apreciables tanto la rapidez de ejecución como la capacidad de desborde y el sentido de juego de equipo. Está en el mejor momento de maduración desde que llegó a Barcelona.

Malcom Filipe Silva de Oliveira

El brasileño sabe que está en el punto de mira de todos. De sus compañeros que no se recatan en rectificarle, de su entrenador que se desmarcó aludiendo, a su advenimiento, como un “fichaje de club” y de los aficionados que ven a un jugador en formación adquirido a precio de figura contrastada.

Su momento de gloria fue en San Siro con su gol importante, pero en la temporada se ha diluido entre las pocas oportunidades, su timidez y algún percance muscular que ha frenado su adaptación.

Sabía que frente al Real Madrid era su gran oportunidad y el joven no la desaprovechó. Puso todo su empeño y con coraje se sobrepuso a las adversidades del juego y a los errores personales. Entre ellos, el desacierto de la definición ante Keylor Navas en un balón que, aunque se señalara fuera de juego, el VAR hubiera tenido que enmendar la plana al colegiado Mateu Lahoz, caso de que Malcom hubiera acertado llevando el balón a la red.

No cejó en el empeño, estuvo activo y abrió líneas de pase. Su gol, de difícil remate de rosca, premió su contribución. La alegría del joven, celebrando el gol con el público, conllevó la conciliación. Un valor al alza que no ha perdido cotización y que el Barça, caso de interesar, aún podría obtener plusvalías.

Gerard Piqué

Comenzó, como cada curso, flojo. Por su físico, le cuesta un poco más obtener su estado de preparación óptimo. Pero hace meses que alcanzó la plenitud, siendo un baluarte defensivo de garantía plena. Frente al Real Madrid, fue incontestable en el juego aéreo y firme a ras de hierba. Desbarató varías acciones en desventaja numérica. Recién cumplidos 32 años, sigue siendo el primer central del equipo.

Arthur Melo

En marco europeo frente al Totthenham en Londres, el brasileño del estado de Goiás, obtuvo el master que le acredita en el primer nivel de centrocampistas que juegan en el fútbol europeo. Desde entonces, Valverde le ha otorgado más galones y ha frecuentado la titularidad. Mientras que en la comparativa de Iniesta con su presunto sustituto Coutinho se aprecian las “siete diferencias” en favor del manchego, Arthur sale bien parado en la valoración del aficionado, que sí le otorga condiciones para suplir la vacante que dejó Xavi Hernández.

Su presencia en el “once” define el estilo de juego del Barça. Cada vez arriesga más el pase vertical y de mayor recorrido. La comunión con la afición es total. Frente al Real Madrid fue de menos a más, siendo clave en la superioridad blaugrana en el segundo acto. Está siempre comprometido con el juego, reclamando el esférico.

Philippe Coutinho

Había superado el medio curso de estancia en el curso pasado, sin poder debutar en la Champions League, con nota y esta temporada debía ser la de su consagración. Llegó como sustituto de Andrés Iniesta, pero pronto advirtió el técnico Valverde de que carecía de disciplina defensiva para guardar la posición y reforzar la retaguardia en momentos de apuros, lo que le llevó a pugnar por el tercer puesto de la vanguardia como acompañante de la dupla Messi- Suárez.

La eclosión goleadora de Ousmane Dembélé y su adaptación comprensiva al hábitat blaugrana llevó al banquillo al jugador de Río de Janeiro, al que la lesión del francés ha devuelto a la titularidad.

El irregular Coutinho no acaba de arrancar. Se percibe falto de confianza y su juego se dispersa. Sin Messi, era el momento de que tomara las riendas del equipo, atendiendo a su contrastado nivel que ejerció en el Liverpool y en la “seleçao” de Brasil.

Es el fichaje más caro de la historia del FC Barcelona que supuso una inversión de 120 millones fijos y 40 de variables, treinta de ellos de fácil consecución y los diez restantes supeditados a alzar la orejona. Ello también juega en su contra.

Con Dembélé a punto para el regreso y con el acelerón de Malcom, hay el riesgo de que el mercado actualice a la baja la cotización del brasileño, de cara a un posible traspaso.

Vinicius – Bale – Marcelo

Vinicius, Bale y Marcelo son también nombres propios por el lado madridista. Muy positivo el brasileño, adquirido por Florentino Pérez en edad juvenil pagando la friolera de 45 millones de euros. Gran técnica individual al servicio de una velocidad endiablada y con grandes recursos para el desborde. Tiene los defectos de la bisoñez, propio de la temprana edad que le hace elegir mal muchas opciones del juego.

Le ha pasado por delante al galés, que le sustituyó en el ecuador de la segunda parte, con más pena que gloria, fallando una clara ocasión de gol.

Otro caso es el de Marcelo, que está en un estado de forma lamentable, igual que en el curso pasado. Su banda fue una autopista. Ya conoce el banquillo esta temporada y los medios de Madrid, que tantas loas le prodigaban, ya proclaman su ocaso y reclaman al canterano Reguilón. Así es el fútbol de desmemoriado. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça Universal

Twitter: A Bote Pronto