A bote pronto

Las espadas en alto en la ida del Camp Nou

El Real Madrid consiguió un buen resultado con el empate a uno firmado en el Camp Nou en el partido de ida de las semifinales de Copa del Rey. El resultado puede considerarse justo, ya que el mejor arranque madridista de la primera parte, fue contrarrestado por una segunda mitad de dominio barcelonista.

Parecía en el tramo final que el resultado conformaba a ambos ya que no restaba opciones a ninguno y dejaba las puertas abiertas para la decisión en el estadio Santiago Bernabéu, en lo que, virtualmente, puede ser una final anticipada incontrolable para el influyente Florentino Pérez que reitera obras en los vomitorios para no ver a los blaugranas levantar la Copa en la casa blanca.

Se cumplió el guion previsto. De entrada, Messi y Dembélé no pudieron jugar por causas ajenas a la voluntad del míster Valverde, en tanto que las ausencias de Isco, Asensio y Bale respondían a conveniencias técnicas de Solari, castigos ejemplares o a decisiones de Club. La única sorpresa la protagonizaba la presencia de Malcom, al que el “txingurri” le dio galones para no desnaturalizar la alineación con la presencia como falso delantero de Aleñá o de Sergi Roberto.

FC Barcelona 1 Real Madrid 1, protagonistas y goles

FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets, Rakitic (Arturo Vidal, min. 62), Arthur; Malcom (Aleñá, min. 75), Suarez y Coutinho (Messi, min. 63).

Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo; Marcos Llorente (Casemiro, min. 63), Modric, Kroos; Lucas Vázquez (Asensio, min.83), Benzema y Vinicius Jr (Bale, min. 63).

Goles: 0-1, min.6: Lucas Vázquez. 1-1, min. 58: Malcom.

Árbitro: Mateu Lahoz (comité valenciano). Mostró cartulina amarilla a Sergio Ramos (min. 10), Semedo (min. 43), Suárez (min. 56), Marcelo (min. 57), Alba (min. 58) y a Arturo Vidal (min. 88).

Incidencias: Asistieron 92.008 espectadores en la ida de las semifinales de la Copa del Rey disputada en el Camp Nou.

Una vez más, el Barça salió al terreno de juego adormecido, sin las pilas puestas. Circunstancia que otra vez aprovechó el rival de turno para tomar la iniciativa, el pulso al partido y, lo que es peor, avanzarse en el marcador. La carga física de los futbolistas a estas alturas de curso no es la ideal para tener que lidiar con un esfuerzo extra, consecuencia de remar contra corriente con reiteración.

Pronto obtuvo premio el Real Madrid en una incursión de Vinicius con centro que rebasa el segundo palo, con mal cálculo de Alba que permite el acceso a la jugada de Benzema que juega con sabiduría el balón al centro, para que Lucas Vázquez se anticipe, a ras de hierba, a Lenglet.

Las pérdidas de balón de Rakitic, Busquets y Coutinho en zonas de compromiso, provocaron contraataques diáfanos a los blancos en superioridad numérica y en los que Vinicius pecó de individualista y Piqué le abrumó con su experiencia en las emergencias.

El Real Madrid dejó la presión alta y el bloque barcelonista empezó a carburar equilibrando oportunidades, entre las que cuenta un remate de cabeza de Piqué y otro de Rakitic repelido por el poste. También un mano a mano que Keylor Navas ganó a Malcom en jugada mal invalidada por Mateu Lahoz por fuera de juego. Si el brasileño no hubiera errado, el VAR se supone hubiera rectificado al colegiado, pues no fue advertible la infracción adjudicada por el colegiado.

La tónica del inicio del segundo acto fue proclive a la insistencia local en pos del empate que llegó cuando Messi ya calentaba la banda para incorporarse al juego. Fue un balón que Lenglet sirvió largo para la carrera de Alba que ganó la espalda de Carvajal y de resultas de las intenciones opuestas del catalán y del meta costarricense el balón salió rebotado hacia la demarcación de Suárez que lo remitió al poste. Malcom recogió el rechace para activar un disparo de rosca letal, meritorio por complicado, al ángulo del palo corto.

Con Messi sobre el campo, aunque en exposición física precautoria, el equipo se reordenó y pareció que llegaría la victoria local. No fue así y en el transcurrir de los minutos el Real Madrid recuperó el cuero parcialmente y ambos equipos se conformaron con el resultado de tablas que deja la resolución de esta semifinal para el próximo 27 de febrero en Madrid.

En el plano individual de los barcelonistas cabe destacar la gran actuación de Semedo, Piqué y Arthur y el esperanzador resurgimiento del goleador Malcom. Por otro lado, Rakitic estuvo inusualmente impreciso, Luis Suárez en baja condición física y Coutinho sin atisbo de encontrarse a sí mismo.

El árbitro Mateu Lahoz estuvo tan mal como presagiábamos. El protagónico personaje erró con desmesura y sus incoherencias llevaron al desconcierto de los futbolistas. Será objeto de un próximo A Bote Pronto monográfico. Perdonar la expulsión a Sergio Ramos pudo ser su error más grave y menos disculpable. O así piensa nuestra pluma.

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