A bote pronto

“La rojita” puede “secuestrar” a Ansu Fati

Da comienzo la Champions League y el FC Barcelona ha viajado a Dortmund para medirse con el Borussia en el estadio del Signal Iduna Park. No figurará Dembélé, pero sí que estará la nueva sensación: Ansu Fati. Su participación puede depender de la gestión de minutos que Valverde establezca con Suárez y Messi que han abandonado, recién, la enfermería blaugrana.

A ciencia cierta no se sabe en calidad de qué viaja Leo Messi, si lo hace como capitán para infundir ánimos y quedarse en la retaguardia o es una carta efectiva de Valverde de un jugador que no ha hecho pretemporada por mor de la Copa América y de la lesión ulterior en el sóleo y cuya alta médica la ha obtenido hace apenas veinticuatro horas.

La irrupción estelar de Ansu Fati es mérito lógicamente de la calidad intrínseca del futbolista, pero tiene tras de sí dos nombres propios: Jose Mari Bakero y Ernesto Valverde. El primero, persuadió al padre y al chico para que no oyera cantos de sirena, rechazara ofertas suculentas y apostara por el Barça; el entrenador, dándole minutos y promocionando el salto al primer equipo siendo juvenil de segundo año y sin haber pasado por el juvenil A que entrena Víctor Valdés ni por el Barça B que prepara García Pimienta.

En La Masia parece que ha nacido una estrella y el impacto mediático rompe fronteras. En el entretanto, el Club se apresura a revisar el contrato que cuida de su ampliación y ostensibles mejoras económicas adaptables al crecimiento profesional del futbolista.

Con dieciséis años tan solo se ha erigido en el goleador, por partida doble, más precoz de la historia del Barça. Acumula solo ciento veinte minutos de juego, yendo a más su rendimiento. Jugó un cuarto de hora en su debut frente al Betis con el partido resuelto donde ya vislumbró unas cualidades innatas. En El Sadar, con el resultado adverso, Valverde le confió la segunda mitad, para entrar y besar el santo al conectar un testarazo de lujo que significó el primer empate.

Salió de titular ante el Valencia y en siete minutos desmontó la defensa ché con un gol y una asistencia, encandilando a la afición que le despidió en pie a la hora de juego con una encendida ovación.

Basta esta leve aparición para que se le abran las puertas de la selección. En función de la normativa y de su condición de ciudadano, puede elegir entre tres selecciones: La de Guinea Bisau, país natalicio, la de Portugal por los tratados políticos entre estos países y la de España, previa nacionalización del padre.

Los administrativos de la Federación Española ya se han movido rápido y el futbolista va a elegir, según parece, la opción de “la roja”. Pudo haberlo hecho Leo Messi en su fecha y hubiese sido campeón del mundo también de selecciones en el año 2010, pero eligió deportivamente mal, al alistarse con “la albiceleste”.

También se equivocó Munir, pero en sentido contrario. Prefirió “la roja” donde le hicieron jugar precipitadamente para olvidarse después y desdeñó la de Marruecos, país originario de los padres, donde hubiera tenido un recorrido deportivo de más alcance. Ya no hay marcha atrás por la rigidez de las normativas federativas y ello causa pesar a Del Bosque, seleccionador que le hiciera debutar, por el truncamiento de la trayectoria internacional del jugador al quedar invalidado reglamentariamente para Marruecos y no contar, por decisiones deportivas, con la confianza de los seleccionadores españoles Lopetegui, Luis Enrique y Robert Moreno que le han sucedido.

Que juegue en las categorías inferiores de “la roja” no sería una situación irreversible para Ansu Fati, pues hasta que no debutara con la absoluta puede cambiar de opinión. Sin ir más lejos, fue el caso de Rafinha Alcántara que jugó con España inicialmente, para luego optar por la canarinha.

Esta entronización en el fútbol de élite de Ansu Fati y su ascenso meteórico puede significar un serio contratiempo para el FC Barcelona. Del 26 de octubre al 17 de noviembre se celebra en Brasil el campeonato mundial de selecciones en la categoría Sub 17 y por edad allí puede estar Ansu Fati.

Si se produjera el caso, el futbolista estaría fuera del control del FC Barcelona en un período que el conjunto blaugrana disputa siete partidos oficiales, cinco de LaLiga y dos de Champions League. Estaría ausente en liga contra el Éibar, Real Madrid, Valladolid, Levante y Celta y en los dos de Champions League frente al Slavia de Praga.

Si el bisauguineano se consolida en el primer equipo del FC Barcelona, la convocatoria de la Sub 17 sería una regresión a su carrera, pues le rebaja de estatus. Si ese crecimiento exponencial del jugador le permite saltarse dos categorías en el Barça, lo más racional es que ocurra lo propio con la selección española.

Es normal que el seleccionador de “la rojita”, David Gordo, requiera su concurso, pero alguien habría de hacerle la observación que el chico está en otra dimensión, al jugar ya con los mayores y resulta injusto perjudicar, unilateralmente, a una Institución como el FC Barcelona que factura más de mil millones de euros al año.

Si el futbolista se consagra en el primer equipo del FC Barcelona, no es de recibo que bajara niveles para ir concentrado con la selección Sub 17. Se ha de aplicar una paridad de criterios. Si está en la cima jugando con el campeón de LaLiga, solo debiera ser requerido para la selección absoluta. Así de sencillo. O así piensa nuestra pluma.

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Los siete partidos que se podría perder Ansu Fati con el FC Barcelona:

19-20 octubre Éibar – Barça Liga
23 octubre Slavia Praga – Barça Champions League
27 octubre Barça – Real Madrid Liga
29-30 octubre Barça – Valladolid Liga
2-3 noviembre Levante – Barça Liga
5 noviembre Barça – Slavia Praga Champìons League
9-10 noviembre Barça – Celta Liga