A bote pronto

La opción de Neymar divide al barcelonismo

El FC Barcelona está moviendo fichas acerca de la renovación de la plantilla y la fluidez de los acontecimientos rebasan su planificación deportiva, al no ajustarse las oportunidades del “mercatto” al “timing”.

Parece ser que el mes de marzo, el Barça negoció el restablecimiento de las conversaciones con Antoine Griezmann, haciendo tabla rasa a “la Decisión” del curso anterior. Recordemos que se trataba de un retracto del futbolista, de decir Diego donde había dicho digo y renunciar a sumarse a la plantilla del Barça para continuar un curso más en el Atlético, pero sin cerrar ninguna puerta de futuro. Todo ello, con la anuencia culposa de Gerard Piqué que ayudó, a través de sus empresas, a darle cobertura audiovisual.

Los intereses mercantiles y deportivos en el fútbol acostumbran a sobreponerse a cualquier otra consideración que se derive de la dignidad o de principios deontológicos. Este caso no iba a ser una excepción y la componenda quedó plasmada. ¿Cómo?, este es el gran secreto, aunque se supone que, por la experiencia de las partes, el compromiso tendrá garantías contractuales suficientes para disuadir el incumplimiento.

Cuando la reincorporación del jugador estaba descontada y admitida por los disidentes, tanto de aficionados, futbolistas compañeros y equipo directivo, surge el “affaire Neymar” para descolocar a todos los estamentos al tiempo.

A Nasser Al-Khelaïfi, presidente del P.S.G., le está produciendo hartura todas las componendas de Neymar y su generoso séquito, lo cual no es noticia que deba sorprender, aunque sí su tajante decisión de ponerlo en el mercado, pero tratando de recuperar la inversión económica.

Neymar flirtea con el FC Barcelona, lo que el brasileño considera la vuelta a casa y cuenta con el beneplácito de las “vacas sagradas” de la plantilla, que recuerdan y añoran su jerarquía y calidad en el terreno de juego y con el que, además, han mantenido una relación personal.

Neymar se fue a orillas del Sena por un contrato económico descomunal, pero también por criterios deportivos. Quería ser el “King” del proyecto parisino y desprenderse de la capa protectora, pero también reductora, de su amigo Leo Messi. Sin embargo, le ha surgido inopinada competencia interna con la eclosión de un recién veinteañero Mbappé, que reclama el protagonismo principal.  

Con las opciones abiertas, pero con la economía cuestionada por el fair play financiero, el dilema en las querencias del aficionado culé es decantarse por el francés o por el brasileño. Las encuestas dan ganador la opción de la repesca del viejo ídolo (66%-34%), a pesar de asuntos judiciales no resueltos.

La división de opiniones está más en la directiva y en los tertulianos del tres al cuarto. Aquellos que se creen con el derecho de hablar en todas partes, “ius ubique dicendi”, cual portadores del título de doctor en la Edad Media que les da licencia de un presunto conocimiento interdisciplinar.

Neymar y Griezmann por Dembélé, Coutinho y Rakitic es una operación matemática de tercer grado, tantas son las incógnitas a despejar. No parece que haya capacidad económica para las dos reincorporaciones y el ligamen a Griezmann puede convenirse inmanejable. Lo que da que pensar que, si hubiera variado la secuencia de los hechos, la historia habría podido tener un guion diferente. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça universal

Twitter @albertgilper

www.planetaDeporte.es