A bote pronto

La nota del curso del Barça pasa por Lyon

El deporte goza de la gran ventaja sobre otras actividades, ya que la alta competición no da tregua y te da opciones de redimirte de la derrota o reafirmarte a tu realidad no convenida.

La mañana y noche dominical madrileña aportó dos resultados aciagos para el Real Madrid que le hirieron con gravedad. A la par, y como suele darse en estos casos y en la viceversa, el gran beneficiado fue el rival por antonomasia, el FC Barcelona.

El Real Madrid de fútbol se descolgaba de la liga perdiendo, sin paliativos, en el mismísimo estadio Santiago Bernabéu ante el Girona. Una derrota a la que se observa tintes finalistas y que tiene el gran complemento de beneficiarios dobles, pues al margen del ejecutor Girona CF, al FC Barcelona se le allana el camino para renovar el título de campeón de liga, que representaría la octava consecución de las once últimas disputas.

En la noche, el segundo revés llegó también en escenario madrileño. El WiZink Center fue testigo de la reiteración de la derrota del Real Madrid en la final de Copa del Rey de baloncesto. De nuevo ante el Barça que logró una remontada histórica en un último cuarto clamoroso, y con el agravante merengue de tener a su afición como directo testigo vocinglero,

El ruido mediático mesetario ha querido aguar el vino festivo barcelonista en un análisis parcial de la actuación nefanda arbitral, aliándose con un equipo que, por ganar mucho, no sabe históricamente asimilar con deportividad las derrotas, desdiciéndose de la letra de su himno, “… caballero del honor, cuando pierde da la mano, …”. La nota oficial vergonzosa y ridículamente amenazante del Real Madrid hacia la ACB, presidida por una leyenda blanca como es Antonio Martín, como punto de mirada mezquina, es un ejemplo fehaciente de esas malas prácticas.

Cuarenta y ocho horas después, nos hallamos inmersos en los octavos de final de la Champions League futbolera y con el Barça que rinde visita al Olympique Lyonnais. Es común reclutar las estadísticas, para ampararse en las favorables y percutir sobre la necesidad de romperlas si van en la línea contraria. Comúnmente, y es el caso, puede haber dos aristas.

Un vector nos da cuenta de que en el inicio de las últimas cinco eliminatorias de cuartos se han saldado con cuatro derrotas y un empate. Pero conviene adherirse a los datos de esta edición, en su periplo consumido, que nos da cuenta del provechoso empate a uno en suelo milanés ante el Inter con el gol de Malcom y, sobretodo, con el 2-4 en plaza londinense, ante el Tottenham en el mejor partido del curso allende el Camp Nou y que procuró la consagración de Arthur Melo.

Tras largo paréntesis invernal, el FC Barcelona vuelve a la competición europea de octavos de final. Visita Lyon con los antecedentes del descalabro parisino (4-0), enmendado en el histórico 6-1 en el Camp Nou y de la derrota escandalosa en Roma (3-0) que le apearon en cuartos.

¿Qué Barça saltará al verde césped del Groupama Stadium, más conocido por su nombre natural geográfico de Parc Olypique Lyonnais?  No cabe duda de que el escarmiento de Roma está en las mentes de los responsables blaugranas y que la concienciación del equipo es diametralmente distinta, como se colige de las declaraciones de Valverde: “Llevamos mucho tiempo preparando este partido…”.

El Barça solo tiene la importante baja de Arthur, por lo que el equipo parece perfilado con Semedo y Arturo Vidal de titulares junto con los nueve clásicos.

Bruno Genésio sabe que su equipo carece del brillo de las figuras del rival, pero confiará en un grupo descaradamente joven y gallardo que dejará la piel sobre el campo. No parece que el cuadro blaugrana repita comportamientos extraños de inicios de encuentros adormecidos, poco conectados con el juego. La clave está en el propósito de enmienda. Un Barça concentrado debe superar al buen rival francés, pero de inferior nivel.

Es el primero de un póker de partidos a domicilio, con la visita al estadio Ramón Sánchez Pizjuán en liga este fin de semana y dos partidos sucesivos en el estadio Santiago Bernabéu en el marco de la Copa del Rey y LaLiga.

Ganarlo todo es posible, pero no probable. El quid de la cuestión es vencer en los partidos más prioritarios y que más contribuyan al objetivo final. Desde esta visión, el más concluyente es el de vuelta de la Copa del Rey que se dirime con una desfavorable igualada a uno del Camp Nou. Sin embargo, este partido se enmarca en la tercera competición por orden preferencial. O así piensa nuestra pluma.

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