A bote pronto

La mejor imagen del Barça

El Barça empezó mal la liga perdiendo en San Mamés en el último suspiro y por la gracia de una chilena espectacular de Aritz Aduriz. Sus dos siguientes salidas a Iruña/Pamplona y a Granada (2-0) tuvo el mismo signo decepcionante, sumando solo el punto del estadio de El Sadar, dejándose empatar en el último tramo, después de haber revertido un marcador adverso.

Del Camp Nou hizo un fortín con las goleadas al Valencia y al Betis por sendos guarismos repetidos de 5-2, sumando también otra goleada ante el Sevilla (4-0) y una victoria ante el Villarreal por 2-1, sin que el marcador reflejara la manifiesta superioridad blaugrana.

La racha negativa en campo contrario la rompió en el Coliseum Alfonso Pérez, donde el equipo junto líneas, no se permitió distracciones y obtuvo un triunfo muy profesional. Hasta llegar a este último partido en Ipurua, donde el equipo ha confirmado la gran mejoría en todas las líneas, superando al Éibar por un concluyente 0-3.

Con ello, concatena cinco victorias consecutivas, cuatro en liga y una en Champions League, donde ha encajado solamente un gol recibido del argentino Lautauro en el partido frente al Inter.

La máquina blaugrana empieza a carburar a un ritmo inasequible para sus rivales, que han mostrado debilidad. Si los cálculos eran alcanzar el liderato ganando “el clásico” de la jornada décima, los acontecimientos se han precipitado por el batacazo sufrido por el Real Madrid de Zidane, aunque no se sabe cuánto tiempo le durará a Florentino Pérez. Dependerá de la dirección de los pañuelos blancos, si se dirigen al Palco. El Real Madrid no supo ni siquiera igualar un gol tempranero del recién ascendido Mallorca.

Con el asomo de crisis, viaja, necesitado de puntos, a Istambul para enfrentarse al Galatasaray este próximo martes. Ya se barruntan en la capital castellana los nombres de Mourinho y Allegri como optantes a la plaza del banquillo blanco, en el caso de un nuevo fiasco.

Vuelve a la palestra la teoría de los vasos comunicantes, uno sube y, otro, baja. El FC Barcelona está liderando la liguilla europea con cuatro puntos, juntamente con el Dortmund que tendrá que devolver visita al Camp Nou. Mientras, el Real Madrid solo tiene un punto, sumado de forma casual y sin méritos contraídos ante el Brujas en el mismo estadio Santiago Bernabéu al igualar un 0-2.  Y ahora, los blaugranas recuperan la cabeza de la liga española, ejerciendo ese dominio ya habitual en esta década.

No nos podemos olvidar del tercer aspirante, el Atlético, que empezó resultadista como le es propio al equipo de Simeone. Las primeras victorias indujeron a pensar que los rojiblancos iban a ser la primera alternativa al Barça y se han desfondado a las primeras de cambio. Quedan a tres puntos de la cabecera, con cuatro victorias, igual número que las igualadas, una derrota y una media de goles a favor inferior a la unidad. Los pitos se oyeron en el Wanda Metropolitano.

El FC Barcelona vuelve a instalarse en el pódium restableciendo la situación, tras unos comienzos azarosos que pudieron desestabilizar al conjunto. Y que tienen que ver tanto con la mala programación del curso, orientado a satisfacer el    balance económico, como con los vaivenes acerca de la fallida reincorporación de Neymar, que introdujeron desasosiego y despiste colectivo.

Ha llegado la confirmación. El Barça necesitaba tiempo y resultados. De Jong y Griezmann son los dos titulares que faltaba encajar en el “once”. El holandés es un “todocampista” con un físico poderoso y una alta técnica de la mejor escuela y Valverde empieza a darle galones de mando. Busquets y Arthur son sus mejores lugartenientes en el centro de campo, para que De Jong avance su posición de apoyo al tridente. En especial a Messi en la franja derecha.

Por otro lado, con las incursiones de Alba en el costado izquierdo, Griezmann puede adoptar una posición más móvil, reforzando el centro del campo y ampliando su perímetro de acción a posiciones más centradas, alternando espacios con Messi y Suárez para evitar el colapso central.

Frente al Éibar jugó el conjunto titular excepto Piqué, muy bien sustituido por Umtiti que debe competir con Lenglet por la plaza de central izquierdo. En la banda derecha, la lesión rotular de Sergi Roberto, permitió que jugasen los dos laterales que se disputan el puesto. Semedo ha dado un paso al frente, pero no parece suficiente.

El líder tiene fuste para seguir mandando en el fútbol español, que debe compaginarlo con su aspiración europea que son compatibles como ya ha demostrado el Barça en sus anteriores conquistas que también fueron precedidas con el éxito doméstico.

Si para el Real Madrid, Europa es un escaparate que tapa deficiencias, para el FC Barcelona es un complemento dorado para agrandar gestas deportivas. O así piensa nuestra pluma.

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