A bote pronto

La liga pasa por Getafe

Es un desplazamiento, que parte esta misma mañana dominical desde el aeropuerto internacional de El Prat, no exento de riesgo el que acomete el FC Barcelona en su visita al Coliseum Alfonso Pérez de Getafe.

En la ciudad sureña madrileña no siempre se han sumado todos los puntos en juego y aún perdura en la memoria colectiva el descalabro copero del año 2007, cuando el equipo catalán no supo defender un resultado de 5-2 acaecido en el Camp Nou, noche que recordamos los afortunados que vimos in situ el gol “maradoniano” de un jovencísimo Leo Messi producido en la portería del Gol Nord y que diera la vuelta al mundo.

La última visita en los albores del curso pasado conlleva el triste recuerdo de la grave lesión de Ousmane Dembélé, producida accidentalmente y que le llevó al quirófano. En aquel momento, el fichaje más caro del Club en su historia, luego superado por el de Coutinho, quedaba fuera de combate para gran parte de la temporada.

El FC Barcelona visita Getafe en las fechas siempre complejas de la post Navidad con la reanudación del campeonato. Esta vez, los futbolistas de allende fronteras, al incorporarse el día dos han dispuesto de cuatro sesiones de entrenamientos y cinco días de recuperación de viajes y excesos gastronómicos. Ello hace que una mala gestión del partido no sea excusable.

Valverde ha convocado diecinueve jugadores, de los que tendrá que desechar una ficha. Se lleva a toda la primera plantilla disponible, a excepción de Munir, futuro jugador sevillista al cierre del curso, que deberá acostumbrarse a más descartes, aunque el club en un gran gesto no correspondido por su negativa a renovar el contrato, equiparara su situación, por solo cruzar los pocos kilómetros del Estrecho de Gibraltar, a los futbolistas sudamericanos.

Entre los expedicionarios se estrena el colombiano de Calí, Jeison Murillo, que, salvo emergencias o un resultado decantado, pospondrá su debut para el próximo jueves en el estadio “Ciutat de València” en el enfrentamiento de Copa del Rey frente al Levante UD, dando descanso necesario al hiper utilizado Gerard Piqué.

Las elucubraciones de Valverde acerca del cumplimiento de su tercera temporada firmada, con potestad de las partes de rescindir el compromiso, ha dado pábulo a las libres indagaciones, principalmente de la prensa madrileña, en busca de abrir alguna brecha alineada con el conflicto. En la comparecencia en rueda de prensa en la previa del partido, el extremeño ha desnutrido la avidez especulativa de algunos: “Hay buena sintonía y nos emplazaremos en breve”.

El arbitraje correrá a cargo de un debutante, el madrileño Cuadra Fernández, pero que pertenece al Colegio Balear. A priori, no parece la elección más sensata. Estaremos atentos.

Antes de este partido, el Barça sabrá el resultado de sus perseguidores Sevilla y Atlético que dirimirán por la segunda plaza de la liga en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, donde necesariamente ambos equipos perderán dos puntos uno de ellos los tres en juego.

Por su parte, el Real Madrid, que ha dormido quinto la noche sabatina por la victoria del Alavés, juega en su feudo ante una necesitada Real Sociedad, con cambio en el banquillo y muchas bajas.

Pese a ello, el Real Madrid, que navega sin timonel fiable, puede tener dificultades dimanantes de su mala gestión. Un eventual tropiezo puede provocar un tercer movimiento de banquillo, considerando el grado de indignación que ha provocado el entrenador Solari, nombrado en la emergencia, al entorno, al valorar el punto sumado sin considerar los dos perdidos, ante uno de los colistas que le igualó un resultado favorable: “No hay que subestimar los empates”.

Al cierre de la jornada 17, el líder Barça supera en tres, cinco y siete al Atlético, Sevilla y Real Madrid, respectivamente. Los tres perseguidores jugarán antes y los dos primeros entre sí. Oportunidad blaugrana para incrementar diferencias y dar un golpe de efecto en la primera fecha competitiva del año. O así piensa nuestra pluma.

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