A bote pronto

La liga en manos del FC Barcelona

El FC Barcelona deambulaba con seguridad al frente de la liga y ya muchos simpatizantes y rivales la daban por descontada a su favor. Han bastado dos resultados negativos, dos empates que solo suman dos puntos, para que las diferencias con el Real Madrid, eterno rival, se reduzcan a seis puntos y sea éste el principal referente al mirar por el retrovisor.

Objetivamente, el Barça ha reforzado su condición de líder, ya que en la jornada vigésimo primera llevaba cinco puntos al segundo clasificado que era el Atlético y las dos derrotas consecutivas del equipo colchonero le han llevado a la tercera plaza, en beneficio de su adversario ciudadano que le superó en el derbi, con la colaboración inestimable del VAR.

Sin embargo, la sombra del Real Madrid es alargada y frente a su referencia se han acortado las distancias para dejarlas en seis puntos y la visita pendiente al estadio Santiago Bernabéu en esta segunda vuelta.

Objetivamente, seis puntos cuando quedan en juego solo cuarenta y cinco representa una ventaja del 13,33%. Pero en las cábalas de los mentideros de la Villa y Corte se hacen las cuentas sobre la base de la victoria en el “clásico”, lo que solo otorgarían tres puntos de ventaja sobre cuarenta y dos en juego. En este supuesto, el porcentaje superior sería de solo 7,14%, delantera para nada desdeñable, pero no definitiva. A considerar la presumible ventaja del goal average por el resultado de 5-1 registrado en el Camp Nou.

A la par de una reducción de la ventaja de diez a seis puntos con respecto al equipo blanco, se unen dos factores, uno exógeno, el VAR y otro, endógeno, el rendimiento a menos del equipo blaugrana, que suscitan dudas razonables de futuro inmediato.

En el caso de los arbitrajes, en plural y contemplando las secuencias sobre el terreno de juego y las revisiones desde la jaula de Las Rozas, se ha observado un cambio de tendencia desde la famosa jugada de Vinicius obstruida por el meta Rulli de la Real Sociedad y cuya ortodoxia queda en discusión. El dirigente blanco tocó a rebato y las jugadas dudosas han tenido una solución favorable a los intereses de su equipo.

En el caso del Barça, ha sido al contrario y ha sufrido en las últimas tres fechas los arbitrajes de Undiano Mallenco, Mateo Lahoz, ambos marcados en negativo en la agenda blaugrana, y del madrileño Del Cerro Grande en San Mamés que permitió se excediera en recursos físicos la “reciedumbre vasca”.

En el aspecto del juego, el Real Madrid, como no podía ser de otra manera, ha mejorado prestaciones y la revolución de Solari comienza a dar sus frutos. Pesos pesados como Marcelo, Bale, Isco, Asensio son suplentes en beneficio de segundas opciones como Reguilón, Ceballos, Llorente o Lucas Vázquez.

En el bando blaugrana, la merma por lesiones o bajas formas son de más complicada reparación. Así. No es posible la rotación de Jordi Alba, porque en causa mayor, el joven Miranda del Barça B o Vermaelen no han respondido bien. Queda el remedo de Semedo o Sergi Roberto para jugar a banda cambiada, resultando la menos mala de las soluciones tomadas en la emergencia.

La baja de Arthur por un mes en esta fase decisiva crea un problema al obligar cambiar el planteamiento táctico más allá de la permuta nominal. Los recambios naturales eran Rafinha y Denis Suárez, pero el hispano brasileño está indisponible y el gallego está cedido a La Premier

En estos últimos partidos el equipo se ha resentido de la baja de Dembélé y del rendimiento menor de Messi por su contractura, que también le ha restado minutos de juego.

La gran decepción tiene el nombre propio de Philippe Coutinho, con déficits en la demarcación de medio centro y también de delantero. Si la idea de su fichaje, como parece, era sustituir a Andrés Iniesta, pronto se advirtió que era una quimera inalcanzable para el brasileño.

Valverde lo ha destinado a la delantera, porque en la línea de medios desequilibraba al equipo. Y en la vanguardia hay dos piezas fijas que son Messi y Suárez, con la tercera plaza para Dembélé que le ha ganado la vez.

No debe cundir el pánico, son los rivales quienes querrían estar en la situación de privilegio que aún dispone el FC Barcelona. Nadie dijo que el camino no estuviera trillado. O así piensa nuestra pluma.

Facebook: Barça Universal

Twitter: @albertgilper