A bote pronto

La amenaza próxima se llama Liverpool

En plena celebración del pase del Barça a las semifinales europeas, después de los tres últimos intentos fallidos, tiempo habrá para referirnos al próximo choque ante el Liverpool en busca de una plaza para la final que dirimirían con el Ajax o el Tottenham, el uno de junio en el Wanda Metropolitano.

Los semifinalistas llegan con la autoridad del FC Barcelona y el Liverpool que han vencido en los dos partidos de cuartos, con la admiración al Ajax de Amsterdam que ha vuelto a revertir un marcador en campo adversario y con el reconocimiento al Tottenham, con el VAR , por dos veces aliado necesario.

En estos cuartos también han caído los equipos con referencias madridistas, como el Porto de Iker Casillas o la Juventus de Cristiano Ronaldo y, a falta de mayores celebridades, la derrota del City es una alegría no menor para la prensa focalizada en Madrid que ya se apresura a pasar cuentas a Pep Guardiola, más en su condición de ciudadano catalán con opinión, que como entrenador de fútbol de élite. Ni con el Bayern ni con el City, Pep Guardiola ha conseguido ganar la Champions League, como sí lo hiciera en el año 2009 y 2011 en París y Londres entrenando al FC Barcelona.

Para algunos, con ánimo de ningunear deportivamente al catalán, aquellas Copas las atribuyen a Messi, Xavi e Iniesta. Uno de ellos, es el mismo que, con artículos diarios, silenció la gran exhibición del Barça en Wembley, cuando ganó al Tottenham en fase de liguilla este mismo curso.

El FC Barcelona es el único representante de LaLiga, lo cual no ha sido óbice para que tuviera en la prensa local de Madrid con difusión estatal un tratamiento muy minorado, sobre todo en las ediciones de papel. Ello a pesar de la auto presunción por la que se autoproclaman “prensa nacional”.

En algunos programas deportivos para noctívagos, la información previa del partido fue relegada de la escaleta, en favor de noticias o anécdotas fútiles. Luego, la brillante victoria también ha sido tratada con insultante discreción y parabienes menores, incluso, dando prioridad al despeñamiento del equipo de Cristiano Ronaldo, cuando se habían posicionado para que jugara la final.

Para la abundante prensa monocolor, blanca sin tintes, la importancia de la Champions League se mide en función de la participación del todopoderoso Real Madrid. Hasta el punto que un hipotético torneo amistoso entre los equipos de la comunidad uniprovincial de Madrid gozaría de un trato informativo preferente, atendiendo los criterios de prioridades que se aplican tan poco profesionales.

Pero a pesar de la ignominia informativa que se padece, la Champions League brilla en Europa, en ausencia del Real Madrid y de los cuatro futbolistas que precedieron a Leo Messi en la clasificación para el Balón de Oro que son: Luka Modric, Cristiano Ronaldo, Anthony Griezmann y Kylian M’bappé, además de los afamados Neymar, Bale, Pogba y otros primeros espadas.

El que sí estará será Leo Messi, más de una década en la cúpula de la élite y con el reconocimiento mundial que le otorga el liderazgo indiscutible en la lista de los mejores. El rosarino, canterano del Barça, a sus 31 años sigue asombrando a la afición, reciclando su producción de fútbol para seguir siendo decisivo, como lo ha vuelto a ser en estos cuartos de final. Goza del reconocimiento generalizado de todos los agentes del fútbol, comenzando por los futbolistas.

Este predicamento es fruto de la calidad innata, pero también de la perseverancia y la dedicación plena al oficio que ama. El sexto Balón de Oro y la sexta Bota de Oro, pueden caer al talego. Esta vez la prensa de la meseta no tendrá ninguna figura alternativa con pasado blanco, aunque sí puede ser con futuro, en función de los millones de euros que maneja Florentino Pérez para reconstruir ese Real Madrid que él tanto ha contribuido a su prematuro derrumbe.

Pero mientras unos se conformarán con halagar a Mauricio Pochettino, entrenador del Tottenham, de simpatías mutuas con el Real Madrid y dilapidar a Pep Guardiola para adormecer un presente que les duele, en A Bote Pronto, seguiremos escribiendo de la Champions League con ese duelo en ciernes que volverá a abarrotar el Camp Nou.

El Liverpool entrenado por Jurgen Kloop, compite con el Manchester City por el liderazgo de la Premier que ahora ostenta provisionalmente, con un partido jugado más que su rival. Pisarán la alfombra verde del Camp Nou, Mohamed Salah, Sadio Mané, Roberto Firmino, una delantera con mucho gol. La eliminatoria se decidirá en Alfield.

Estadio que conocen bien Luis Suárez y Philippe Coutinho con brillante pasado “red”. O así piensa nuestra pluma.

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