A bote pronto

Josep Maria Bartomeu con el pie en el acelerador

Jordi Mestre ha dimitido voluntariamente en el peor momento, en plenas gestiones para confeccionar la plantilla del curso 2019-20 que vuelve a tener como objetivo principal reconquistar la Champions League, la cual se ganó por última vez en el año 2015 en el estadio Olímpico de Berlín.

Antes de reestructurar de nuevo la directiva, Josep Maria Bartomeu ha cogido el toro por los cuernos y se ha lanzado a la arena, no al anillo sino al rectángulo, para recuperar el cargo de vicepresidente deportivo que ocupaba en la “era Rosell”.

En estos momentos, encaradas muchas negociaciones a varias bandas, parece la mejor solución que el presidente coja en primera persona las riendas.

Este viernes, en un calendario programado, tocaba la presentación de Frenkie De Jong, la joya holandesa adquirida hace unos meses a un precio de 75 millones más 11 de variables que pareció excesiva, pero que antes de debutar con la camiseta blaugrana ya parece una ocasión de mercado.

Se empezó a vislumbrar por la gran exhibición que el futbolista efectuó en el estadio Santiago Bernabéu revertiendo su equipo, el Ajax de Amsterdam, la eliminatoria y apeando al Real Madrid de Europa, en una línea de máximos para completar un final de curso excelente, tanto en su Club como en la selección oranje.

A dos años vista de la obligatoria marcha del presidente por la estipulación de máximos que otorgan los mandatos, Bartomeu quiere dejar impronta en el Club y se está dedicando, no solamente en el fútbol, a recuperar el prestigio y los títulos continentales. De ahí, también los refuerzos en hockey, hándbol y baloncesto. En este deporte de la canasta es muy factible que se incorpore Mirotic, como la guinda del pastel que puede llevar al Club a la hegemonía europea.

Es en el deporte rey, la razón de la fundación del Club en las acaballas del siglo XIX, donde tienen más repercusión los movimientos y donde se procede más sigilosamente midiendo los tiempos.

La actual plantilla a día de hoy está sometida a muchas posibles variantes, de las cuales solo se llevarán a cabo algunas. Al fichaje de De Jong pudieran incorporarse Griezmann, De Ligt, Neymar y un defensa lateral izquierdo que doble la posición de Jordi Alba. Sin embargo, el tema de la vuelta del regreso del brasileño aún está en el proceso de careo de intencionalidades, con una respuesta contraria interna que no es causa menor.

En números cuantitativos, la tarea se multiplica en la negociación de salidas. Los nombres de Semedo, Umtiti, Rakitic, Todibo, Arturo Vidal y Dembélé, están ahí como elementos muy útiles, pero de cierta prescindencia, según los recambios. A éstos, se unen Coutinho, Rafinha, Malcom y Cucurella que son traspasos en ciernes proyectados desde la secretaría técnica.

Al fichaje de Griezmann le ha salido una arista porque el Atlético no se resigna y busca los resortes legales para no facilitar el traslado del francés al Camp Nou. No ha sido feliz idea retransmitir las negociaciones y el Atlético se ha sentido herido en su orgullo y ha convocado al jugador para la presentación dl equipo. Si no hay marcha atrás, el FC Barcelona tendrá que pagar la cláusula de 120 millones al contado, sin tener el beneficio de cantidades aplazadas que se estaban gestionando con los gestores madrileños.

Josep Maria Bartomeu ha hablado con Víctor Valdés para su retorno y le ofrecerá algún cargo en el fútbol formativo. El ex cancerbero, actualmente en el fútbol madrileño amateur dando sus primeros pasos como entrenador, está por la labor de volver a su club de siempre.

En esta fase de restauración, hay dos nombres propios más. Uno de ellos es el gran capitán del “dream team”, Carles Puyol, que se incorporó como mano derecha de Andoni Zubizarreta y que Bartomeu podría recuperar, aunque es pieza codiciada en la anunciada pre candidatura presidencial, a dos años vista, de Víctor Font. El otro es Jordi Cruyff que, una vez restauradas las heridas abiertas con la familia, es un activo importante.

En uno y otro caso, el tapón puede ser Pep Segura, que ya ha perdido a su máximo valedor, Jordi Mestre y su puesto pende de un hilo.

Josep Maria Bartomeu ha de tomar decisiones importantes que afectan al futuro de la Entidad y no parece que le vaya a temblar el pulso. El futuro inmediato del Club pasa por el éxito de sus decisiones. O así piensa nuestra pluma.

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